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“Agua ya le está llegando a la nariz”: Maduro descarta a la FAN e invoca a la rebelión obrera

Christhian Colina

El Nuevo Herald.- Agobiado por señales de que sus propias filas le están dando la espalda, el gobernante venezolano Nicolás Maduro instó a la clase obrera del país a declararse en rebelión en caso de que él fuese separado del poder. El curioso llamado del líder de la revolución bolivariana coincidió con las versiones publicadas por el presidente de la Asamblea Nacional, Henry Ramos Allup, quien develó la negativa de los militares de salir a reprimir a la población en caso de producirse un estallido social.

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Maduro, quien es visto por la mayoría de los venezolanos como uno de los principales responsables de la crisis económica, también enfrenta los esfuerzos de la oposición para poner fin a su presidencia a través de un referendo revocatorio y el distanciamiento de distintos sectores del chavismo, que piensan que llegó la hora de sacrificar al mandatario para salvar al movimiento. El domingo, Maduro dio muestras de su preocupación en un evento realizado para conmemorar el Día de los Trabajadores. “¿Ustedes van a dejar que derroquen al Gobierno de Nicolás Maduro? […] Ese es el objetivo de la derecha”, expresó.

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El pronunciamiento del gobernante bolivariano da muestra del grado de desesperación por el que atraviesa, observó desde Nueva York el exembajador de Venezuela ante las Naciones Unidas, Diego Arria. “Se siente perdido. Debe intuir que tiene un desenlace por delante y debe estar sintiendo que el agua ya no la tiene en el cuello, sino que ya le está llegando a la nariz”, dijo Arria.

En una “reunión de emergencia” celebrada la semana pasada, los oficiales le advirtieron de “que no asumirían el costo de la represión contra el pueblo en caso de estallidos, reventones o disturbios por saqueos, y mucho menos en manifestaciones políticas, porque para eso estaban los colectivos armados y los grupos paramilitares equipados y entrenados por cubanos”, escribió Ramos Allup.

La negativa de los militares no sorprende al asesor en materia de seguridad Anthony Daquin, quien enfatizó que al igual que como sucede con el grueso de la población, también existe gran descontento dentro de los cuarteles, y particularmente a nivel de la tropa. Los soldados también están pasando hambre, explicó Daquín desde Washington. “Ellos disminuyeron el número de comidas en el personal de tropa. Anteriormente eran cuatro comidas, desde el momento que era el toque de diana hasta cuando se iban a acostar, hoy en día lo han disminuido a dos, solamente”, dijo el asesor.

El descontento se mantiene a lo largo de los cuadros de oficiales bajos y medios. “Solamente en los cuadros superiores es que los oficiales han tenido posibilidad de conseguir productos”, pero los generales también se están dando cuenta de los graves problemas del país y presienten que ya la situación está llegando a extremos incontenibles.

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