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BBC se pregunta por el hambre en Venezuela: “Se come carne o pollo uno o dos días por semana”

Eileen Garcia

BBC Mundo.- Luego de recitar un rosario y entonar dos evangelios, los niños de una escuela en Las Lomas, un pueblo rural a las afueras de Caracas, hacen fila para entrar al comedor, donde cada uno recibirá el que puede ser el único plato que comerá en el día.

Son chamos de familias desestructuradas, que viven en casas de barro, que si no es acá no tienen dónde comer”, dice Ana María González, la hermana que preside este autosustentable centro de asistencia vinculado a la fundación internacional cristiana Fe y Alegría.

El plato de metal que los niños abordan con ansias tiene una gran porción de pasta con salsa de tomate, una tajada de plátano maduro y tres cuadraditos de carne. “Antes podíamos darles granos y carnes o pollo todos los días, pero ahora se reduce a uno o dos días por semana“, asegura González, mientras los niños comen en silencio.

Su testimonio parece repetirse a lo largo del país: los venezolanos –y entre ellos la población más vulnerable, los niños– están comiendo menos y en menor calidad. Las encuestadoras lo reportaron recientemente: Datos encontró que 90% dice comprar menos alimentos, Venebarómetro estima que 31% asegura comer menos de tres veces al día y Encovi halló que 15% considera su alimentación monótona o deficiente.

Los datos oficiales sobre alimentación no se publican desde 2013, cuando la crisis económica apenas arrancaba: en ese momento el Instituto Nacional de Estadística reportó que el hambre –medida por consumo de calorías– afectaba a un 5% de los venezolanos.

Entre enero y febrero el Observatorio Venezolano de Conflictividad Social documentó 64 saqueos por alimentos y en la reciente Semana Santa, de acuerdo a la vicepresidencia, hubo 21 intentos de robo colectivo a tiendas o camiones. Pequeñas protestas por la escasez se producen prácticamente a diario a lo largo del país.

¿Líder en la lucha contra el hambre?

Para ilustrar lo que para ellos eran verdaderas épocas de hambre, los partidarios del chavismo suelen recordar que antes de la revolución socialista los pobres comían alimento para perro, que acá se conoce como “perrarina”. Historiadores y economistas han cuestionado la anécdota, que se reportó en algunos diarios de los años 90.

Leer también – “Los pobres comían perrarina”: El mito urbano que los chavistas usan de estandarte

Hace un par de semanas – en uno de esos recurrentes días en que las fotos de kilométricas filas en supermercados abundan en las redes sociales – el delegado para Venezuela de la FAO, el brasileño Marcelo Resende, dijo tras una reunión con el ministro de Alimentación: “Felicito al pueblo de Venezuela y su gobierno por crear la mejor red pública para distribuir alimentos y también los felicito por lograr una activa participación y organización social de todo su pueblo”.

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