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“Acordaron hacer concesiones de cualquier tipo”: Chavismo se blinda en negativa al RR

Christhian Colina

El Nuevo Herald.- Pese a las presiones externas y al creciente descontento social, el chavismo tomó secretamente la decisión de evitar a toda costa la realización este año del referendo para revocar el mandato del gobernante Nicolás Maduro, en un desesperado intento por retener las riendas del poder hasta el año 2019.

La decisión, tomada por la máxima cúpula del chavismo semanas atrás, crea el escenario para un choque de trenes entre el régimen bolivariano y sus adversarios en lo que resta del año, en momentos en que la oposición concentra sus esfuerzos en llevar a los venezolanos a que decidan el futuro de Maduro en las urnas.

La realización del referendo también fue descrita por el Secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, y el Secretario de Estado, John Kerry, como la solución política a la grave crisis humanitaria por la que atraviesa el país petrolero. Pero el chavismo considera que el referendo es un hueso demasiado duro de roer, dijeron a El Nuevo Herald fuentes cercanas a la situación.

“No hacerlo es la apuesta principal del chavismo para este año”, dijo una de las fuentes que habló bajo condición de anonimato. “En la reunión acordaron que pueden hacer concesiones y que estarían incluso dispuestos a aceptar todo aquello que se les pudiera plantear o que a la oposición se le pudiera imaginar. Pero esa (la del revocatorio) no”.

El chavismo, no obstante, podría estar más abierto a la posibilidad de realizar el revocatorio después del 10 de enero del 2017, fecha clave que marca la mitad del período de Maduro. Bajo las normas de la Constitución, cualquier salida del poder de Maduro después de esa fecha significaría que el resto del mandato sería asumido por el Vicepresidente Ejecutivo, el cual sería nombrado a dedo por el propio gobernante.

Maduro, sin embargo, se opone a la idea de medirse personalmente en un referendo revocatorio, incluso el próximo año, sabiendo que con una tasa de impopularidad de más del 80 por ciento, es muy difícil que salga bien parado en el proceso electoral. “Maduro no quiere ser el primer presidente del chavismo derrotado por la oposición en un proceso electoral”, reveló otra de las fuentes.

Agregó que el mandatario estaría más dispuesto a renunciar, para gritar a los cuatro vientos que fue víctima del sabotaje interno y de las conspiraciones de “el imperio”, y que al final se vio obligado a separarse del poder para evitar una situación de gran violencia en Venezuela.

Entre tanto, las fuentes dijeron que los recientes cambios en el gobierno, que otorgan superpoderes al ministro de la Defensa Vladimir Padrino López, incluyendo nuevos controles sobre el gabinete ministerial, tratan de evitar que el descontento de la población por la situación de la escasez termine convirtiéndose en un estallido social. “Maduro está apostando a que Padrino, y la capacidad en el manejo de logística que tienen las Fuerzas Armadas, logren aliviar un poco el problema de la escasez para conseguir más tiempo y llegar hasta el 2017”, dijo.

Puede leer el reportaje íntegro de El Nuevo Herald aquí.

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