article-thumb
   

No escapan de la realidad violenta: El hampa recorre los Siete Templos de Caracas

Admin

Saimar De Santis.- Los feligreses católicos, especialmente en Latinoamérica, tienen la tradición de recorrer siete templos desde el Jueves Santo, como recuerdo de las siete paradas que hizo Jesucristo desde la Última Cena hasta su muerte en el Calvario. En Caracas, el recorrido suele hacerse en las siete iglesias del casco central de la ciudad por su cercanía, pero estos lugares no escapan de la realidad de la segunda urbe más peligrosa del mundo.

El Cooperante realizó su propio peregrinar por los siete templos caraqueños para ver en qué estado reciben esta Semana Santa. La visita de inicia en la parroquia Nuestra Señora de las Mercedes, ubicada muy cerca de la sede del Ministerio de Educación. Es la iglesia más lejana del casco central, y su parte externa se ve muy envejecida.

Siete Templos

La señora Ana*, quien es encargada del despacho parroquial de esa iglesia, afirma que los feligreses asisten con temor a la parroquia pues la zona siempre es “muy sola” y están expuestos a la inseguridad. También relata que les han robado muchas veces las limosnas, y que hace unos tres años violentaron una de las puertas para entrar a la Iglesia, la cual tuvo que ser reparada y reforzada. En el momento del recorrido, no se vio ningún policía en las cercanías del templo.

A partir del primero de abril cambiaran los horarios de las misas vespertinas, que eran a las 6:00 de la tarde, y ahora serán a las 5:30 de la tarde para que los asistentes puedan salir antes de que caiga la noche. La encargada del despacho parroquial, donde se entregan colaboraciones para celebrar misas, afirma que pidió al párroco que haya punto de venta para evitar manejar efectivo.

El recorrido continúa por la Iglesia de Altagracia, cercana al Banco Central de Venezuela. La zona es mucho más transitada, pero en sus alrededores es visible que el espacio es tomado por indigentes para dormir y hacer sus necesidades. Monseñor Santiago Acosta, párroco de la iglesia, asegura que no suelen sufrir de robos dentro del templo, pero que fuera la inseguridad es “como en todo el centro”.

Piden más vigilancia para Santa Capilla

En la avenida Urdaneta está la Basílica Menor de Santa Capilla, declarada Monumento Histórico Nacional. Se cuenta que en este espacio se realizó la primera misa en la recién fundada Caracas, pero el espacio histórico hoy sufre por causa del vandalismo.

La madre superiora Juana Páez, encargada de la capilla, relata los cambios que han sufrido por la delincuencia: “Antes abríamos a las 6:30 de la mañana y ahora abrimos a las 8:00, y a veces más tarde, porque esto está muy solo”.

Cuenta también que les han robado piezas históricas de la capilla y que una vez, durante una misa, tuvieron que sacar a un hombre que serrucho en mano trataba de llevarse una pieza de mármol del altar. La situación ha hecho que en el templo reclamen por la presencia de la Guardia Patrimonial.

La madre señala que hace un par de años les abrieron las puertas tanto de la capilla como del hogar donde descansan las monjas. Los delincuentes rompieron las puertas de madera pero “milagrosamente” no pudieron abrir la reja que daba a las habitaciones, a pesar de que la puerta estaba sin seguro. “También nos dañaron la reja que sube al expositorio, y no nos los robaron porque lo habíamos mandado a arreglar”, dice.

Santa Capilla es dirigida por tres religiosas, y a ella asiste asiduamente un grupo de adoradoras, que “ya están muy mayores”, por lo que les da miedo mantener el templo abierto mucho tiempo. “Este año no ha venido la policía ni Protección Civil a ofrecer seguridad para Semana Santa. Solo los Bomberos, pero esperaremos a ver si hacen rondas para acá”, afirma.

La siguiente iglesia en el itinerario es la Catedral de Caracas, que se encuentra en el propio casco histórico de la ciudad, al lado de la Plaza Bolívar. A pesar de ser la más transitada, al caminar hacia el despacho parroquial hay que sortear indigentes y malos olores, en especial en la fachada.

La Catedral es la que menos sufre por la delincuencia. Tienen patrullaje permanente de la policía, sin embargo, al caer la noche el lugar sufre igual que todo el centro de la inseguridad.

En los templos más céntricos soportan los hurtos y la suciedad

Al menos cinco mendigos pedían en las inmediaciones de la Iglesia de San Francisco al momento de nuestro recorrido. La iglesia, ubicada frente al Capitolio y al lado del Palacio de las Academias, es muy transitada, por lo que suelen haber vendedores y pedigüeños. En este templo, donde fue bautizado el Libertador Simón Bolívar, es el único en el que se observa la presencia de la Guardia Patrimonial durante el recorrido.

En las cercanías de la iglesia rayaron las paredes de los edificios cercanos con mensajes políticos, especialmente contra los diputados opositores a la Asamblea Nacional. Al salir de la iglesia, lo primero que se lee es “Estás en territorio chavista”.

El templo más reconocido durante la Semana Santa es la Basílica Menor de Santa Teresa, cercana al Centro Simón Bolívar, en la que se encuentra el famoso Nazareno de San Pablo. El párroco, Monseñor Henry Padilla, afirma que la inseguridad en la zona es alta, hay muchos problemas de alumbrado y salubridad en las calles, y señala que se ven situaciones “que cuestionan la vida moral de las personas”.

“En los alrededores de la Basílica ya sobre las 5:00 de la tarde no ves a casi nadie en la calle. Y eso pasa en todo el centro de Caracas. Por qué la inseguridad en la noche aumenta muchísimo. Son pocos carros los que pasan por las avenidas”, afirma. Padilla considera que si hubiese más vigilancia, para que los locales pudiesen abrir hasta más tarde, asistiera más gente. “Pero la inseguridad ha mermado la asistencia de los fieles”, asegura.

Señala que conoce de situaciones de atracos y arrebatos dentro de la iglesia, y han visto personas que están en situación sospechosa, pero quienes trabajan en la iglesia tratan de atacar la situación y evitar los robos. “Antes la Basílica tenía asignado un policía, pero ahora no. La vigilancia la prestan los mismos trabajadores, que hacen su trabajo pero también están pendientes. Tampoco hay guardia patrimonial”, afirma el párroco.

Santa Teresa es la única en la que se ve una patrulla de la Policía Nacional Bolivariana. Monseñor Padilla afirma que la presencia policial es puntual por los eventos de Semana Santa. “Hemos hablado con la PNB y ha habido un poco más de frecuencia de patrullaje, pero los amigos de lo ajeno aprovechan cuando no hay vigilancia”, señala.

La tradición del recorrido por los siete templos caraqueños finaliza en la Iglesia Corazón de Jesús, ubicada en La Hoyada. Sus grandes ventanales están recubiertos de mallas de metal, y las paredes del lugar están grafiteadas con mensajes políticos.

Al momento del recorrido tanto la Iglesia como el despacho están cerrados. Son las 10:00 de la mañana del Lunes Santo, y frente al lugar hay un policía y al menos 10 estudiantes de la Universidad Nacional Experimental de la Seguridad (Unes), resguardando la entrada. Al consultarle al policía porqué habían cerrado la Iglesia tan temprano, asegura que después de la misa de la mañana trancaron las puertas: “Esto está muy solo y adentro hay gente arreglando la Iglesia. Aquí no está fácil la inseguridad”.

*Nombre ficticio

Comentarios

comentarios