article-thumb
   

El Nuevo Herald: “Salida de Dilma Rousseff del poder coloca a Maduro en condición de jaque”

Christhian Colina

El Nuevo Herald.- La destitución de Dilma Rousseff coloca nuevamente en jaque al régimen de Nicolás Maduro, que pierde con la salida de la presidenta brasileña a un importante escudo de protección ante las presiones internacionales y un valioso proveedor de alimentos que le vendía a crédito.

Maduro, cuya popularidad se encuentra en el piso ante el colapso económico del chavismo, también parece haberse convencido de que no sobreviviría la realización de un referendo revocatorio este año y voceros del régimen están dejando entrever que quedaría para el 2017, mientras que paralelamente se prepara para una etapa de mayor agitación social, dijeron expertos consultados.

Esos preparativos quedaron en evidencia el viernes, luego que Maduro anunciara que decretaría un Estado de excepción, medida usualmente aplicada bajo situaciones de gran conmoción y que normalmente conduce a la suspensión de las garantías constitucionales y a una mayor represión.
Pero el régimen bolivariano debería ahora tener más cuidado si pretende imitar la ola represiva que utilizó para contener las manifestaciones estudiantiles del 2014. En esta ocasión, la diplomacia brasileña ya podría no estar allí para servirle de muro de contención, advirtió desde Washington Antonio De La Cruz, presidente ejecutivo de la firma Inter American Trends. “La salida de Dilma del poder, los vuelve a colocar a ellos (en el chavismo) en condición de jaque”, dijo De La Cruz.

El Gobierno de Rousseff se había convertido en una importante tabla de flotación para el régimen de Maduro, suministrándole a crédito alimentos que ayudaban a paliar al crisis de escasez, facilidades que ya Venezuela había dejado de recibir de otros países. Y el Gobierno brasileño también le ayudaba a preservar cierto grado de estabilidad política en el campo diplomático, sirviéndole de escudo de protección ante los ocasionales intentos de otro países por sancionar el régimen bolivariano, dijo.

“Ellos ya se quedaron sin escudos, porque ya se les fue Argentina, que era el otro país de peso en la región que le servía de apoyo. Ellos ya no tienen actores externos que estén dispuestos a salir en su defensa en caso de que se vean obligados a emprender una mayor represión”, explicó. En el caso de Brasil, el nuevo canciller José Serra, parece no sentir gran simpatía por el socialismo del Siglo XXI, y sus líderes en América Latina.

El tema del suministro de alimentos es otro factor que también podría complicarse bajo el gobierno del recién juramentado presidente brasileño Michel Temer. “Ellos no le van a decir a Maduro que no le van a vender comida porque es bolivariano, sino que le van a exigir que pague la deuda ya acumulada por la ventas a crédito para seguir suministrando de alimentos”, indicó De la Cruz.

Puede leer el reportaje completo de El Nuevo Herald aquí.

Comentarios

comentarios