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En detalle: Los macabros “gariteros” que acechan alrededores del edificio donde vivió el hijo de Manaure

Lysaura Fuentes

Caracas, 17 de febrero.- La conocida parroquia San Agustín del municipio Libertador de Caracas es azotada de manera reiterativa por la delincuencia, una zona que está en el ojo del huracán tras el secuestro y posterior asesinato de Derek Manaure, hijo de Juan Manaure, quien es originario de esa zona popular.

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Foto: Lysaura Fuentes

Tras el homicidio de su hijo, Juan Manaure no ha podido pisar este sector, que está  abandonado y olvidado por las autoridades, y no es para menos, debido a que hasta los mismos comerciantes de la zona se exteriorizan atemorizados por la delincuencia que día a día se manifiesta en este punto de Caracas.

Los comercios tienen rejas y por un acceso pequeño reciben el efectivo de lo que vende en el lugar. Para limitar que los hampones se apoderen fácilmente de lo que han logrado los comerciantes en su jornada diaria.

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Algunos recurren a cerrar sus santamarias desde tempranas horas para evitar que el hampa los visite. “Yo tengo que cerrar mi negocio a las 11 de la mañana por el tema de la inseguridad. Ya no podemos salir para ninguna parte. A mi hermano lo han atracado dos veces”, reveló una comerciante de la zona que prefirió no identificarse.

Los perturbadores y sombríos: “gariteros”

En San Agustín todos conocen, quienes son “los gariteros”, se hacen pasar por ciudadanos comunes, se acercan a los sitios más concurridos del sector y escuchan las conversaciones de las personas para avisar  “a los de arriba”, es decir los líderes criminales que operan en los puntos altos de la parroquia. Estos “gariteros” informan a estos cabecillas si se presenta algo irregular o si hay un “raterito” de la zona que está cometiendo muchos actos delictivos, los someten, los suben a la parte alta del sector y los amenazan de muerte.

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En esta oportunidad,  El Cooperante logró observar a dos “gariteros”, quienes se acercaron en diferentes ocasiones al lugar donde se estaba realizando la entrevista a una vecina. Ella inmediatamente dejó de hablar al percatarse de que estos individuos se encontraban en el lugar.

Muy pocos hablan de Los Manaure

Los vecinos de los pasajes 10 y 12 de San Agustín omitían hablar de la familia Manaure cuando se les preguntaba por el caso. Algunos afirmaron que se enteraron de ellos luego del secuestro y asesinato del joven Derek.

Los que se atrevían a hablar del tema se manifestaron consternados por el suceso y lamentaron la pérdida del joven, que fue víctima de la delincuencia.

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