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Venezolanas venden sus joyas, electrodomésticos y ropa por un bocado de comida

Lysaura Fuentes

Lysaura Fuentes.- Venezuela pasa por una de las mayores crisis de su historia. No se consiguen en los anaqueles los alimentos de primera necesidad, se presentan olas de protestas por falta de comida, saqueos y hasta muertes. Muchos se acuestan sin un bocado de comida, otros recurren a comer lo que consigan, así sea alimentarse con un poco arroz, como si estuvieran en China.

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Por ello, la mayoría de los venezolanos han tenido que recurrir a vender sus prendas de vestir, electrodomésticos, aparatos electrónicos o joyería usada para así poder llevar alimentos a sus hogares. Como es el caso de Daniela Hernández, una joven de 27 años de edad, quien ha tenido que vender sus prendas de oro y plata para alimentarse tanto ella, como su hijo de tres años.

migrantes-1854333Daniela vive en la popular zona de Los Flores de Catia con su madre, padre y su bebé. Afirma que nunca había vivido una situación como la que está enfrentando ahora: “A pesar de que soy joven, nunca me imaginé lo que tenía que enfrentar. Antes podía botar la comida si quería, pero ahora en mi casa no se dejan sobras, todos comemos lo que cocinamos y más aún en esta situación de que no se consigue nada y que todo está caro”.

Relató que ha tenido que vender su anillo de graduación y cadenas de plata en tiendas de empeño del centro de Caracas para poder comprar alimentos para no dejar que pasen hambre su hijo y sus padres. “Es denigrante vender tus cositas, porque no es posible que tengamos que decidirnos entre lucir una prenda y vestirse bien o comer”, dijo la dama desesperada.

La historia se repite en la casa de Marisela Flores, una madre de 53 años de edad, que ha tenido que vender su ropa y zapatos usados a vecinas de la parroquia 23 de Enero, municipio Libertador de Caracas, con la intención de poder conseguir dinero para comprar alimentos. “Lo hago para mantener a mi familia sana y alimentada”, dijo la fémina.

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“Me siento como en incertidumbre y zozobra porque no sé cómo va a ser el futuro de nosotros en cuanto a adquirir los alimentos”, dijo Marisela. La madre de tres hijos mayores manifestó su repudio por el gobierno que dirige el presidente de la República, Nicolás Maduro: “pienso que la situación es bastante delicada, una de las misiones del gobierno es mantenernos alimentados y no lo están haciendo, Maduro está como pegado a su silla de Miraflores sin hacer nada por el país, estamos cansados de pasar hambre, hasta cuándo vamos a soportar tanta inmadurez del gobierno, hasta cuándo nos vamos a aguantar al sinvergüenza de Maduro”, expresó.

Marisela ha vendido la mayoría de sus prendas de vestir y zapatos, solo se ha quedado con lo que más usa a diario. “Ya estoy muy vieja para usar esa ropita que tenía guardada por eso la he vendido”, dice.

Por su parte, otra dama venezolana que ha tenido que vender sus electrodomésticos y aparatos electrónicos usados es Herminda Sánchez, de 60 años de edad. Herminda cuenta que hace algunos meses la crisis económica comenzó a dejarle una herida prof93246colasparacomprarescasezmadresninosunda en su hogar ubicado en el barrio Pinto Salinas en el municipio Libertador de Caracas. Sus dos hijas mayores se fueron del país a España para poder tener un futuro alejado de la desesperanza que se presenta en Venezuela. A esta mujer solo le queda su madre de 80 años, a quien tiene que proveerle el alimento diario.

Herminda ha vendido a allegados y vecinos del barrio sus electrodomésticos usados como: microondas, licuadoras, tostadores de arepa y sándwiches, además de teléfonos celulares, impresora y computadora para poder comprar alimentos de primera necesidad.

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Su preocupación es mantener a su madre bien alimentada, ya que padece de alzhéimer. “Mi temor es no poder darle de comer a mi madre, ella es todo para mí y si no la alimento bien su enfermedad puede agravarse, y la puedo perder, esta situación es insoportable”, afirma la mujer sollozando.

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“Poco a poco he venido despojándome de mis bienes para poder obtener comida y sostener a mi madre, es lamentable esta situación, antes nos dábamos el lujo que deseábamos, pero ahora ya no hay nada, Venezuela se ha convertido en migajas, ya no queda nada de lo que era antes”, manifestó Herminda.

Estas mujeres han tenido que enfrentar los embates de la escasez en Venezuela. Una situación que nos deja la interrogante ¿De si en algún momento el país lograra salir de esta profunda crisis?

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