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Fiscalía de Estados Unidos revela contenido de confesión de los narsobrinos ante la DEA

Christhian Colina

Diario de las Américas.- La Fiscalía finalmente respondió a las mociones de supresión de evidencia introducidas por la defensa de Efrain Campos Flores y Franqui Francisco Flores De Freitas, sobrinos de la Primera Dama de Venezuela Cilia Flores, acusados de conspirar para ingresar sustancias ilícitas a Estados Unidos.

El equipo liderado por Prett Bharara, quien se encuentra al frente de la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York, suministró una importante cantidad de documentos y pruebas para solicitarle al juez Paul Crotty que no admita la solicitud realizada por los defensores de los sobrinos Flores. Entre argumentos legales, fotos, declaraciones del Agente Especial de la DEA, Sandalio González, quien participó en la operación y en la detención; los documentos muestran la contundencia con la que Fiscalía maneja el caso.

“En el otoño de 2015, los acusados Efrain Antonio Campos Flores (“Campo”) y Franqui Francisco Flores De Freitas (“Flores”), y otros, trabajaron juntos para intentar enviar cientos de kilogramos de cocaína desde Venezuela a Honduras para que luego pudieran ser importados hacia los Estados Unidos por supuestos traficantes de droga mexicanos. Durante las reuniones grabadas en Venezuela, Honduras y Haití, los acusados discutieron el transporte de cargas múltiples de cocaína a través de aviones privados, con el entendimiento inequívoco de que los narcóticos terminarían en este país, en relación con las transacciones esperaban generar millones de dólares en ingresos”, se lee en documento.

Además, explican al juez con detalle el negocio y el rol que ocupaba cada uno en él. Así como también revelaron el contenido de las confesiones suministradas a la DEA por los acusados durante el traslado de Haiti a Nueva York.

Durante el vuelo de Haití a Nueva York, tanto Efraín Campos Flores como Franqui Francisco Flores De Freitas respondieron a un interrogatorio realizado por los oficiales de la DEA que participaron en su detención. Contrario a lo que la defensa argumenta, las minutas y declaraciones de los oficiales aseguran que ellos tuvieron conocimiento de sus derechos previo al interrogatorio y que toda la información suministrada fue dada de forma voluntaria.

Según las declaraciones de ambos acusados, un hombre apodado “El Gocho” sería el encargado de suministrar la droga. Campos Flores y su proveedor se conocieron a través de un tal “Hamudi”. González le preguntó a Efraín dónde escondía los 800 kilos de cocaína y Campos explicó que hasta el momento solo le habían entregado un kilo, pues “El Gocho” estaba negado a darle toda la droga porque era la primera vez que hacían negocios juntos. Sin embargo, Campos Flores luego declaró que “El Gocho” le daría los kilogramos de droga necesarios para el negocio y que el pago seria una vez que Campos Flores recibiera el dinero. El oficial de la DEA preguntó si sabía dónde conseguiría su proveedor la droga, a lo cual  Campos Flores respondió que la cocaína venía de las FARC.

Cuando a Campos Flores se le preguntó si conocía el nombre real de “Hamudi”, explicó que no lo sabía y que el hombre había sido asesinado unos 15 días antes (finales de octubre de 2015). Otro involucrado que surgió en el caso es un hombre apodado “El Mexicano”, se supone se encargaría de la distribución de la droga en Estados Unidos. Uno de los informantes de la DEA era un hombre que se hacia llamar “El Sentado”, por que luego de un accidente quedó confinado a una silla de ruedas, su rol en el negocio fue hacer el contacto con la persona (Roberto de Jesús Soto García, quien ya fue acusado por la Corte del Distrito Sur de Nueva York y cuya solicitud de extradición  fue recibida en Honduras) que haría pasar la droga por el aeropuerto de Roatán, en Honduras.

Flores De Freitas indicó que de la transacción se obtendrían 5 millones de dólares. De los cuales aproximadamente unos $560.000 serían para él. González pidió que explicara en detalle el negocio, a lo cual Franqui indicó que: 400 kilogramos pertenecían a “ El Mexicano”, 100 kilogramos a Efraín Campo Flores, 100 kilogramos a Flores De Freitas y 200 kilogramos correspondían a “El Gocho.” González preguntó a Flores cuál es el precio que se pagó por la cocaína y el acusado declaró que “El Mexicano” estaba pagando unos $12.000. El agente de la DEA preguntó si sabía a dónde iba la cocaína y Flores declaró que “El Mexicano” dijo que llevaría las drogas a México y luego a muchas otras ciudades dentro de los Estados Unidos.

Campos además explicó que le fueron pagados a “El Sentado” unos $900.000 para que facilitara la recepción de la cocaína en Honduras y para que le diera “una tajada” a sus contactos. En declaraciones de González luego se supo que el hombre fue asesinado en diciembre de 2015.

El Agente Especial de la DEA, Sandalio González, le preguntó al hijo adoptivo de Cilia Flores si había contactado a algún politico, militar o funcionario del gobierno venezolano para pasar la droga por el aeropuerto internacional Simón Bolívar, conocido también como aeropuerto de maiquetía, y Campos Flores respondió: “que podría haber pasado las drogas por el  aeropuerto muy fácilmente debido a quién era y debido al acceso que tiene en el aeropuerto”.  Añadió que “no tenía necesidad de coordinar con nadie para lograr esto”. El oficial preguntó si alguien de su familia conocía de sus negocios y Efrain respondió que no, que de haber sabido lo habrían matado.

El oficial de la DEA preguntó a Efraín por qué se involucró en el tráfico de drogas, a lo que contestó que era porque ni siquiera tenía $10.000 a su nombre. Campos Flores afirmó que existe una gran cantidad de celos en su familia y algunos Flores no comparten su éxito o ayudan a otros familiares con los negocios. Por ejemplo, indicó que él trató de hacer dinero pidiéndole a su primo Erick Malpica Flores, director de Finanzas de PPdvsa, que aprobara los pagos a algunas empresas, seleccionadas por Campos Flores, a los que Pdvsa debía dinero. Y así poder cobrar una comisión por conseguir el saldo de la deuda. El acusado de conspirar para ingresar drogas a Estados Unidos, dijo que Malpica Flores se negó a su petición.

Indicó además, que todo lo que quería hacer era conseguir algo de dinero con este trato y luego ir a vivir en los Estados Unidos con su esposa y su hijo. González interpeló a su interrogado sobre el impacto que tendría en la opinión publica cuando saliera en la prensa que él estaba tratando de llevar a cabo esta transacción de drogas para ayudar a financiar la campaña Cilia Flores por un curul en la la Asamblea Nacional. A lo que Campos respondió: “Yo sé que dije eso, pero en la realidad el dinero era para mí. Campos Flores declaró que los amigos en el negocio de la droga le habían dicho que debía tener cuidado de no ser robado y que por protección hizo la declaración con respecto a la campaña de su “mamá”.

¿Vida modesta?

En uno de los documentos introducidos ese viernes por la Fiscalía explican que las declaraciones presentadas por los acusados sobre la vida modesta y honrada que llevaban en Venezuela eran falsas. El documento asegura que durante la conspiración, los acusados volaron a Honduras y Haití en aviones privados. (La avioneta Citation de siglas YV2030, registrada a nombre de la empresa venezolana Sabenpe, CA) Además, en la grabación de una reunión  efectuada el 26 de octubre de 2015 en Venezuela, Campos se refirió a su “Ferrari” y afirmó que él ha ganado diez mil millones de dólares gracias al petróleo y “que hemos estado haciendo dinero durante muchos años. Desde que empezamos a ganar dinero hemos sido ostentosos”.

A pesar de que los demandados también alegan que no estaban “comprometidos en el negocio del tráfico de drogas”, comunicaciones electrónicas y sus declaraciones durante las reuniones grabadas sugieren que esta no era la primera vez: durante una reunión alrededor del 26 de octubre de 2015, describieron las negociaciones con los clientes de la droga en Francia que implican una disputa sobre si el pago debía hacerse en “producto” o en moneda.

Además, la Fiscalía, con la idea de desmontar el argumento de que sintieron que habían sido secuestrados, presentó una foto de los acusados, al momento de la detención en Haití, rodeados de oficiales de la DEA y de cuerpos de seguridad del país caribeño donde claramente se lee: DEA y Policía en los uniformes de los oficiales, así como también la carta del ministro de Justicia haitiano autorizando la extradición de los acusados.

Puede leer el texto original de la nota publicada por el Diario de las Américas aquí.

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