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¡Inhumano! Ocho de cada diez venezolanos que viven en rellenos sanitarios son niños

El Cooperante

El Cooperante.- La situación del relleno sanitario La Ciénaga es calificada de “alarmante” y precisan inmediata atención refirió la Comisión de Ambiente, Recursos Naturales y Cambio Climático de la Asamblea Nacional (AN) en una visita al sitio ubicado en el municipio Jesús Enrique Lossada del estado Zulia.

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Según reseña La Verdad, La Cienága es un relleno sanitario construido en 1981 lugar donde se recibiría desechos de Maracaibo. Hoy día se ha convertido en un botadero a cielo abierto de basura de los municipios Jesús Enrique Lossada, San Francisco y la capital del estado. El recinto se ha convertido en un agente contaminante por la acumulación de gases lixiviados (líquido que se emana en los depósitos controlados de residuos).

En los alrededores de La Ciénaga habitan aproximadamente 2 mil familias, expuestas a cualquier infección. Anidado a esta cifra, están casi 300 mil personas que viven o hurgan durante la basura todo el día en búsqueda de algo para comer o material para reciclaje. El director del relleno, Oswaldo Fernández, señaló que de cada diez individuos ocho son menores de edad y los dos restantes son adultos jóvenes.

No fue sino hasta el año 2011 cuando autoridades de la región permitieron hacer la disposición final de los desechos en la fosa. “Antes teníamos que botar la basura en las terrazas que ya están colapsadas”, aseveró Fernández. “La laguna de lixiviados no funciona, porque a medida que iban creciendo las terrazas, tenían que colocar las tuberías con sus perforaciones para que siguiera fluyendo el líquido, pero dejó de ser. La disposición de la basura ya tiene que ser en otro lugar porque era para 20 años y el relleno tiene 35”.

Las condiciones climatológicas representan un problema para acceder a las terrazas haciendo los caminos intransitables, debido a esto la administración del vertedero hizo un saque. “Ahí hicimos un saque, sacamos un poco de barro para ir cubriendo la basura y se aprovecha ese hueco de seis metros de profundidad y 100 metros cuadrados de ancho para recibir cuando llueve. De todas maneras, cuando no llueve vamos a botar hasta allá arriba en las terrazas que ya alcanzan de 16 a 20 metros de basura extra”.

El director del relleno anunció sobre la situación de pobreza extrema del lugar “es un refugio de gente alcohólica, hay drogas y prostitución. Muchas madres se traen a los niños para  que también los ayuden a recoger basura y con la venta de ese material pueden comer”.

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