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La espada del ‘Samurai’ Cabrera pierde el filo ante escándalos por doping

El Cooperante

Caracas, 8 de agosto. EFE.- A sus 45 años, el bateador de poder Alex Cabrera no tiene equipo para disputar la temporada de la Liga Venezolana de Béisbol Profesional (LVBP), cuyo telón se levantará dentro de 32 días, y todo parece indicar que la espada del ‘Samurai’, alguna vez la más cortante, perdió su filo.

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A mediados de semana los Tigres de Aragua, el último club en el que militó el dueño de la marca de más vuelacercas en la pelota venezolana, lo dejaron en libertad junto a otros 30 jugadores. La medida parecía cantada tras la pobre aportación de Cabrera a los Tigres en la pasada campaña, durante la que solo dio 5 inatrapables en 24 turnos, incluido un cuadrangular, y en la que de forma simbólica entregó el último ‘out’ en el duelo que marcó la ausencia de los bengalíes en la postemporada.

Además, ‘el Samurai’, que recibió este apodo por su destacada campaña en la liga japonesa, levantó polémica tras mantener una agria disputa con la LVBP que llegó al Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) del país, y que requirió del esfuerzo legal de los Tigres. Cabrera fue suspendido 25 juegos por el uso del potente medicamento Aderall, indicado para tratar el déficit de atención, pero que, como efectos secundarios, acelera el tiempo de reacción, reduce la fatiga y aumenta la fuerza y la masa muscular, por lo que ha sido vetado a los atletas de elite.

Con todo, ‘el Samurai’ llevó el caso al TSJ y consignó ante la LVBP un informe psiquiátrico en el que se le ordenaba el uso del estimulante, ganando a la liga un pulso que perdió después en los terrenos de juego y que despertó el rechazo de los fanáticos. En mayo de este año la LVBP volvió a sancionar a Cabrera, esta vez por 50 juegos tras detectarse que consumió anfetaminas y esteroides anabolizantes para mejorar su rendimiento. La temporada regular en Venezuela tiene 63 partidos.

Foto: Cortesía

“Todo lo que he hecho en el béisbol está escrito y nadie lo puede borrar. Todo el mundo sabe lo que he hecho por el béisbol”, dijo el bateador en una entrevista que publicó este viernes el diario Meridiano. “Si me dan la oportunidad de retirarme, vuelvo y me retiro. Si no, ya estoy retirado. Sé que puedo seguir jugando”, añadió.

La corpulencia de Cabrera siempre levantó sospechas entre los rivales, que veían con suspicacias como el ‘slugger’ agregaba año tras año kilos de masa muscular a su físico. Era recurrente que los fanáticos le increparan desde las gradas con insultos y acusaciones de jugar con la ayuda de sustancias prohibidas usando la palabra ‘puyado’, que en Venezuela alude al consumo de esteroides en los gimnasios.

Aunque los controles no demostraban el uso de sustancias prohibidas, sus detractores recordaban con insistencia que el jugador apareció en el llamado Informe Mitchell, que en 2007 sacudió al béisbol de las Grandes Ligas al denunciar el consumo extendido de esteroides anabolizantes entre los peloteros. Cabrera siempre negó estas acusaciones y este viernes, sin aludirlas, reiteró su inocencia en la entrevista.

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“Me tengo que sentir orgulloso de todo lo que he conseguido en mi carrera, pues nada me lo han regalado. Ha sido una carrera impresionante, de mucho sacrificio. No tengo a nadie a quién bajarle la cara. Todo lo hice con trabajo y con humildad”, dijo el Samurai. Cabrera disparó en enero pasado su batazo de 4 esquinas número 136 en la LVBP, con el que igualó a Eliécer Alfonzo como el jugador con más ‘jonrones’ en el circuito.

El nacido en el estado oriental Monagas posee el récord de más cuadrangulares en una misma campaña, con 21, que por 33 años estuvo en poder del fallecido careta Baudilio Díaz. Pero los días de gloria quedan lejos para Cabrera, cuyo ‘jonrón’ 136 fue el único punto positivo que dejó su paso por la LVBP en la temporada 2016-2017, que todo apunta a que fue la de su retiro no programado.

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