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La nueva rutina de los niños para buscar comida: “Antes las sobras eran para los perros”

By Eileen Garcia

El Cooperante.- Cada día, son más los niños y niñas que deambulan dentro y fuera del mercado municipal de Puerto La Cruz. ¿La razones? Vender verduras, bolsas, sardinas, ajo, pidiendo comida en los kioscos de empanadas, mendigando “algo” a los charcuteros.

“La cantidad de niños que merodean por aquí es una aberración, eso es consecuencia del hambre. El hambre obliga a los niños a buscar el pan. A salir a ver qué encuentran”, expresó el comerciante José Pereira al equipo de El Tiempo.

Pereira contó que incluso hay quienes en compañía de otros menores van, negocio por negocio, pidiendo las sobras para luego dividirlas entre ellos.

“Antes las sobras eran para los perros, ahora son para niñitos solos o en compañía de sus madres. Es muy doloroso de ver, a mí se me pone la piel de gallina porque aquí jamás se había visto tanta pelazón”, aseguró Pereira.

Por su parte, la comerciante Zuleima Brito añadió que los menores además bachaquean solos o con sus padres, y que la prostitución infantil ahora es mucho más visible. “Temprano pasan desapercibidas, pero después de las 11:00 am se puede ver claramente a un montón de muchachitas a medio vestir alquilándose, repartidas por todo el mercado”.

Los menores abordados se negaban a hablar con El Tiempo, pero se pudo ver a un grupo de ellos mayores de 5 años y menores de 13, entretenidos con algún juego de azar en el que se apostaba dinero, agachados en el suelo, mientras comían y reían al lado de una cuneta desbordada de aguas negras.

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