article-thumb
   

Lo que pocos saben: Yoel Acosta Chirino y la gobernadora de Aragua son familia

Christhian Colina

Caracas, 06 de enero.- La tarde de este jueves fue juramentada Caryl Bertho como gobernadora encargada del estado Aragua, tras el nombramiento de Tareck El Aissami como vicepresidente ejecutivo de la República. La ahora mandataria regional ha militado en el oficialismo desde sus inicios, cuando formó parte del Movimiento Bolivariano Revolucionario 200 (MBR-200), organización a la que llegó influenciada por su esposo y el ahora disidente Yoel Acosta Chirino.

La mujer nació en Puerto Ordaz el 19 abril de 1964 y estudió derecho en la Universidad Santa María (USM). Se dedicó a litigar en el área civil por poco tiempo hasta que se casó con el teniente del Ejército Nacional, Ramiro Acosta Chirino, hermano de Yoel Acosta Chirino. Gran parte de su matrimonio debió vivir en la Gran Sabana y posteriormente en Macaray, lugar donde el efectivo castrense formó parte de la 42 Brigada de Infantería y Paracaidistas.

Yoel Acosta Chirino fue fundador del MBR-200. Durante el golpe de Estado del 4 de febrero de 1992 era el Comandante del Batallón 421 “José Leonardo Chirino” y fue responsable de la toma de la Base Aérea “Generalísimo Francisco de Miranda”. Tras ello estuvo detenido en el Cuartel San Carlos y posteriormente en la Cárcel de Yare. Luego de un largo período de simpatía con el fallecido Hugo Chávez, decidió romper con el “socialismo” y consideró importante que el presidente Nicolás Maduro renunciara.

“El presidente tiene que renunciar para permitir una salida a esta crisis tremenda que se ha desatado, porque yo creo que hay que consultarle al pueblo qué es lo que quiere o vamos a seguir con esta tragedia que nos lleva a una situación terrible”, dijo en 2014 a la agencia Efe.

Bertho formó parte del Movimiento V República (MVR), militancia política que le valió para trabajar en la extinta Oficina Nacional de Identificación y Extranjería (Onidex) y luego en el Servicio Administrativo de Identificación, Migración y Extranjería (Saime).

Comentarios

comentarios