article-thumb
   

“Malas conductas exportadas”: Con linchamientos llega la etapa más baja de la sociedad

Lysaura Fuentes

Lysaura Fuentes.- Venezuela pasa por una de las mayores crisis de su historia en lo social, lo económica y lo político, aunado a esto se presenta otro problema que es de vieja data, pero que desde octubre del año pasado en adelante se ha afianzado y ha cobrado terreno en un país donde la delincuencia es el pan nuestro de cada día. Tanto la ejecución como el intento de linchamiento se han vuelto costumbre en los venezolanos, una acción que ha llegado a niveles extremos, retornándonos al primitivismo de la época de las cavernas.

Lea también – Muere hombre que fue golpeado y quemado tras ser confundido con un ladrón en Los Ruices

Un linchamiento es la ejecución sin proceso legal por parte de una multitud a un sospechoso o un delincuente. Es un acto que esta fuera de la ley y es penado. El Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) manifiesta que este acto es un delito, que aparece en una de las subcategorías de los homicidios.

Los intentos de linchamientos de personas, en su mayoría delincuentes, han brotado aceleradamente en la Gran Caracas, pero existe un municipio como Sucre donde la incidencia ha sido mayor. Se han contabilizado al menos 10 casos en lo que va de 2016, de los cuales sólo dos personas han muerto después en un centro médico.

Lea también – Desnudan y linchan a dos hampones que intentaron robar en la calle B de Los Ruices

Según explicó a El Cooperante el director general de la Policía de Sucre, comisario Manuel Furelos, el 9 de enero de este año se presentó un caso específicamente en el barrio San Blas de Petare, luego el 13 de enero donde la comunidad intentó linchar a dos sujetos en Los Ruices. En esta zona se han registrado al menos siete casos, de los cuales uno murió en el hospital Doctor Miguel Pérez Carreño, a las 9 de la mañana, del pasado 8 de abril.

El hombre era chef, fue golpeado y quemado por los pobladores de este sector. En este hecho existen tres hipótesis que están siendo investigadas por Polisucre, Cicpc y la Fiscalía: “Que la víctima estaba robando a otro señor, que fue a auxiliar a un señor que estaba robando y otra versión es que había discutido con la mujer y esta empezó a gritar que era un ladrón. Ninguna se descarta”, detalló Furelos.

El comisario indicó que el 19 de febrero también se reportó un intento de linchamiento de dos hombres uno de 40 años y otro de 29, en el barrio La Línea en Petare. El 22 de marzo se registró otro caso donde resultaron golpeados dos sujetos uno de 16 años y otro de 18, en La California Sur. El mismo día también se registró el ataque de la comunidad contra un individuo de 22 años en el Casco Colonial de Petare.

“Malas conductas exportadas”

Furelos manifestó que estos actos son “malas copias de conductas exportadas”. “Con la tecnología, los videos de YouTube, la gente ve estas cosas y lastimosamente las imita”, apuntó. Detalló que estas “malas conductas exportadas” están comenzando a surgir y la “están copiando los otros”.

El funcionario señaló que específicamente en Los Ruices se encuentran dos personas que son las que están incitando a la gente para tomar la justicia por sus propias manos. “Han corrido con suerte que cuando llega la patrulla las personas que están agrediendo se van y la persona que fue agredida no reconoce quien fue su atacante y por esta razón es que no se ha podido detener a nadie”, dijo.

El Delito

Los venezolanos al no recibir una respuesta concreta por parte del Gobierno Nacional en materia de seguridad buscan tomar la justicia por sus propias manos, intentando linchar en su mayoría delincuentes, pero este es un delito que está tipificado en el Código Orgánico Procesal Penal (COPP) como homicidio o lesiones, dependiendo de la forma en que se ejecute.

Los vecinos cuando observan que un individuo está cometiendo un delito inmediatamente buscan la forma de agruparse para castigarlo, para ello utilizan cualquier tipo de objetos como: palos, piedras, botellas. Además hasta en los casos más extremos les rocían gasolina y los queman. En otros casos como el que sucedió en Falcón los pobladores los desnudan y los amarran a un poste, sometiéndolos al escarnio público, hasta que llegue la patrulla policial para llevárselos a la comandancia.

El excomisario de la antigua Policía Técnica Judicial (PTJ), Luis Alberto Godoy, explicó a El Cooperante que cuando se cometen estos actos se está llegando a “la etapa más baja de la sociedad”. “No recomiendo para nada los linchamientos porque generan más violencia”, dijo.

Además manifestó que se presenta otra situación que es que los ciudadanos que actúan por encima de la ley y toman la justicia por sus propias manos terminan realizando “bandas delictivas con mucho más poder, como lo que pasó en Colombia con las guerrillas. Nadie puede estar por encima de la ley, absolutamente nadie”.

El también licenciado en criminalística informó que cuando una persona comete linchamiento (siendo homicidio) podría afrontar entre 20 o 25 años de cárcel.

Asimismo, indicó que cuando se presentan estos casos también se comete otro delito como el agavillamiento, que según el COPP en su artículo 287 es: “cuando dos o más personas se asocian con el fin de cometer delitos, cada una de ellas serán penadas, por el solo hecho de la asociación, con prisión de dos a cinco años.

La forma de actuar

Tanto Furelos como Godoy consideran que la forma de actuar de la comunidad cuando observan que un delincuente cometió un delito y no cuentan con un puesto policial cercano para informar de lo sucedido es neutralizarlos; es decir agarrarlos, amarrarlos, tomar nota de quienes son los agraviados y luego llamar a los funcionarios para que se los lleven al comando. “Ese es el deber ser en todo caso”.

Además creen que la comunidad debe organizarse “mejor” para resguardarse de la delincuencia; por ejemplo “como sucede en la urbanización Terrazas del Ávila donde los vecinos están organizados, tienen botón de pánico y han frustrado varios delitos”, explicó Godoy.

Comentarios

comentarios