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¿Otra boliburgués? Ejecutiva de Pdvsa mantuvo empresa en paraíso fiscal durante seis meses

Christhian Colina

The Panama Papers.- El nombre de la exjefa de la petrolera venezolana en Colombia aparece en los papeles de Mossack Fonseca con 100% de las acciones de una compañía creada en junio de 2011 y de la que solicitó la disolución seis meses después. Ahora está desempleada desde agosto de 2015, cuando fue sustituida por la excuñada del presidente Nicolás Maduro

En abril de 2011, la para entonces gerente de Pdvsa Gas Colombia, Sarah Moya, recibió un poder para manejar una empresa registrada en Islas Vírgenes Británicas por Mossack Fonseca. Los documentos revelados no indican el uso que se le dio a esa firma pero según el diario español ABC, Moya está involucrada en una investigación de las autoridades de Andorra por lavado de dinero proveniente de contratos de la petrolera venezolana y tendría como punto de lanzamiento el mismo paraíso fiscal caribeño donde se inscribió la firma.

Seis meses después de la inscripción de la empresa Helmont Finance Corporation, el 16 de diciembre de 2011 los empleados del bufete panameño recibieron dos emails en los cuales se solicitaba la disolución de la compañía, uno de ellos desde la cuenta de la representante de la petrolera estatal. Moya ratificó la solicitud para disolver la empresa con una carta fechada el 10 de enero de 2012. “Les pido que por favor procesen esta instrucción lo antes posible y que confirmen su ejecución vía email a Pablo Escudero apenas sea procesada”, se lee antes de ver la firma de la ex máxima representante de Pdvsa Gas Colombia.

Helmont Finance Corporation se constituyó en Islas Vírgenes Británicas el 23 de junio de 2011. Desde el inicio del procedimiento Moya fue representada por una abogada de origen colombiano llamada Natalia Mulford, quien entonces trabajaba en Panamá para la firma Family Council Wealth Consulting Planning (FCWCP), fundada en Bogotá por el experto en asesoría de empresas en temas sucesorales, Raúl Serebrenik.

Mulford solicitó entonces la incorporación de una empresa con nombre Helmont Finance Corporation en las Islas Vírgenes Británicas. Cincos días después, el 22 de junio, contestaron desde el bufete panameño que ya se habían cumplido todos los trámites. Al día siguiente ya la firma estaba constituida. Para ello usaron a una panameña que prestó su nombre, Connie Hidalgo, y que fungió como directora, a diferencia de otros casos, donde los testaferros eran trabajadores de Mossack Fonseca. La abogada Mulford dio al bufete el pasaporte y otros datos de la directora para facilitar el trámite.

Hidalgo traspasó las 50 mil acciones de la sociedad, de acuerdo con el registro efectuado, a manos de Sarah Moya, momento en que recibe la titularidad de esta empresa offshore. Además, “los documentos originales de la sociedad se mantendrán”, aclaró entonces Mulford, en una dirección en Caracas que esta investigación periodística luego identificó como el apartamento de un familiar muy cercano a la ex gerente de Pdvsa en Colombia.

Para el momento del registro de la empresa por parte de Mossack Fonseca, Moya se encontraba en Bogotá. Como en los casos del exauditor de Pdvsa, Jesús Villanueva; y el exvicepresidente de Finanzas, Eudomario Carruyo, el departamento de Compliance de Mossack Fonseca chequeó a Moya y encendió una alerta temprana porque era una Persona Políticamente Expuesta: en 2005 había ocupado la Dirección de Asuntos Internacionales del Ministerio de Energía y Petróleo, cuando Rafael Ramírez ya estaba en el cargo.

En marzo de 2012 finalizó el proceso de liquidación de la empresa Helmont Finance Corporation, pero Mulford solicitó paralelamente los servicios de Mossack Fonseca para registrar una firma en dos regiones de EEUU: Florida y Delaware, que es considerado un paraíso fiscal. Después informó que el cliente, sin mencionar nombre y apellido, prefería quedarse en Islas Vírgenes Británicas.

Moya es una internacionalista egresada de la Universidad Central de Venezuela, con estudios superiores en Sorbona, París, y experiencia laboral en el país y el exterior. Su trayectoria profesional la liga a Rafael Ramírez, expresidente de Pdvsa, exministro de Energía y Petróleo y hoy embajador en la ONU. Las evidencias biográficas la colocan muy cercana a Diego Salazar, el corredor de seguro y primo de Ramírez, vinculado con el caso de lavado de dinero en el Banco Privado de Andorra.

Puede leer el reportaje completo de The Panama Papers aquí.

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