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¡Otro guiso más! La película venezolana que financió Wilmer Ruperti para “lavar dinero”

El Cooperante

Caracas, 12 de junio.- Bien conocido por sostener estrechos vínculos con el Gobierno venezolano, el empresario Wilmer Ruperti, vuelve a verse involucrado en un escándalo de guisos, y es que su participación en la producción ejecutiva de la película “El Vuelo del Turpial”, destapó una olla de lavado de dinero y estafa en la que también estarían involucrados Edgard Meinhardt y Ruddy Rodríguez.

Dicha información fue provista por la periodista Maibort Petit, quien publicó en su blog un trabajo de investigación en el cual se explica detalladamente cómo este largometraje con sello venezolano, pasó de ser un proyecto para impulsar el cine criollo a un montaje para procesar dinero proveniente del narcotráfico.

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De acuerdo con Petit, los Ruperti, Meinhardt y Rodríguez, utilizaron unas 90 personas en la preproducción de la cinta, a quienes entre promesas y contratos favorecedores, lazarían al estrellato, sin embargo, después de tres años, el dinero destinado para la producción se agotó y quienes invirtieron tiempo y dinero en el proyecto, no fueron recompensados por sus trabajos.

Fue entonces cuando denuncias y rumores acerca de un “proyecto estafa” iniciaron, y Ruperti, para calmar los ánimos, invirtió 20 millones de dólares para empezar el rodaje de la película, el cual, hasta la fecha no se ha llevado a cabo.

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Sin embargo, el dinero se utilizó para el alquiler de una lujosa propiedad en donde celebró una exclusiva fiesta para Ruddy, quien mantendría una relación con el empresario desde 2014, aseguró Edgar Jiménez P., quien inicialmente compartía la producción ejecutiva con la actriz venezolana, pero después de notar irregularidades con la destinación de los fondos, decidió separarse y denunciar los actos públicamente.

“El dinero fue colocado en los sistemas financieros que Edgard Meinhardt ha usado por años lavar dinero. Para ese momento, se rehizo el guión pero de pronto ‘inventaron nuevos detalles que hicieron el proyecto inviable por lo costoso del mismo’”, reza parte de la información provista por Jiménez.

Los millones de dólares presupuestados para la cinta, fueron a parar en fiestas, viajes, hospedajes exclusivos, y excentricidades para los tres ejecutivos, mientras que decenas de personas exigían su justo pago, el cual en tres años no percibieron.

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