article-thumb
   

Revelan que narcosobrinos discreparon por escogencia de abogados defensores en EE.UU.

Christhian Colina

El Cooperante.- En un informe presentado por la Fiscalía de Nueva York a la corte aparecen detalles del proceso judicial en el que se acusa a Efraín Antonio Campos Flores y a Franqui Francisco Flores de Freitas, sobrinos de la diputada a la Asamblea Nacional, Cilia Flores (Psuv/Cojedes), de conspirar para traficar a Estados Unidos 800 kilos de cocaína desde Venezuela. Entre los pormenores sobresale una discusión que mantuvieron los dos acusados horas antes de la presentación inicial para la lectura de cargos, el 12 de noviembre de 2015, debido a la escogencia de los abogados defensores.

Lea también – DEA revela que fue asesinado el testigo que colaboró en detención de los narcosobrinos

Durante la narración de los alegatos jurídicos para desmontar la solicitud de Campos Flores y Flores de Freitas de un retraso procesal deliberado antes de su presentación inicial ante el juez, se registra que los dos acusados estuvieron discutiendo por varias horas, debido a que ambos querían ser representados por la misma firma de abogados Squire Patton Boggs, un costoso bufete que tiene entre sus clientes a la Corporación Citgo y a Pdvsa, reseñó El Nacional.

En la primera presentación el día 12 de noviembre del año pasado, Squire Patton Boggs, a través de dos de sus abogados, Rebekah Poston y John Reilly, participó en el proceso. Sus representantes estuvieron desde tempranas horas en la antesala del juez James Cott. No obstante, cuando fue la lectura de cargos, el juez anunció que Squire Patton Boggs era la representación legal de Campos Flores, mientras que Flores de Freitas sería representado por el defensor público Vincent Southerland, para lo cual debió hacer una declaración en la que juraba no tener dinero para pagar uno privado.

El documento refiere que el 12 de noviembre los demandados tardaron aproximadamente seis horas en el juzgado antes de ser presentados, no a causa de las acciones de los agentes de la DEA, sino como resultado de la necesidad de procesamiento de Servicios Previos al Juicio. Un aspecto muy particular fueron los problemas que surgieron del deseo inicial de los acusados de ser representados por el mismo bufete de abogados que se encontraba presente, el Squire Patton Boggs.  Adicionalmente, afirma, hubo una cogestión en el “docket” del tribunal de primera instancia.

La defensa de los narcosobrinos argumentó que hubo un retraso de 57 horas entre el arresto en Haití y la presentación ante el juez en Nueva York. Eso, dicen los abogados defensores, está fuera de la ley, razón por la cual la corte debe eliminar todos los alegatos que el Gobierno estadounidense pretenda usar en ese tiempo bajo el entendido de que se obtuvieron durante un retraso procesal.

El gobierno respondió que al menos 30 horas de la demora de esas 57 horas que la defensa pretende alegar no tienen nada que ver con el transporte de los acusados al distrito o las acciones de los agentes de detención. El señalamiento de la defensa raya en lo absurdo al dar a entender que, a pesar de que los acusados fueron llevados a la corte el 12 de noviembre en la mañana, el gobierno es responsable de que hayan sido presentados a las 6:30 de la tarde.

Comentarios

comentarios