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¡Se destapó la olla! Pdvsa habría pagado $12 millones en sobreprecios a empresarios

Christhian Colina

Diario de Las Américas.- La estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa) habría pagado más de 12 millones de dólares en sobreprecios a un grupo de empresarios venezolanos, lo que prendió las alarmas de su propia contraloría interna. El monto se habría depositado en la cuenta bancaria de una empresa diferente de la que figuraba en las facturas. Algunas de las compañías vinculadas operarían en Texas y Florida.

Presuntamente usurpando la identidad del gigante chino del acero Liaoning Northem Steel Pipes, un grupo de contratistas venezolanos consentidos por Pdvsa, habrían facturado 56,4 millones de dólares -12 de ellos en sobreprecio- a cargo de una firma registrada como Jiafang Steel Pipes Americas en el estado de Texas, pero colocando en la factura el nombre de la empresa china.

Adicionalmente, una serie de documentos oficiales, contratos y comunicaciones internas de Bariven, el brazo de Pdvsa para adquirir materiales y equipos, revelarían comisiones por el orden de hasta un 15% del monto total y, entre ellos, destacan seis órdenes de compra, dirigidas oficialmente al proveedor de origen chino pero enviadas al correo electrónico personal del venezolano Joseph Benoudiz Benoudiz, quien supuestamente sería su representante.

El dinero fue, presuntamente, transferido a bancos offshore y entidades de Suiza, Estados Unidos, Panamá y Venezuela. De igual forma, los ingresos habrían llegado a la banca de Nueva Zelanda, un importante paraíso fiscal, varias veces mencionado en los Panamá Papers.

El 20 de febrero de 2014, en correos cruzados entre Jorge Parra, gerente general de Procura Internacional de Proyectos Mayores y Gas de Pdvsa, el gerente general de Procura de Pdvsa Gas, Alexis García, y Jenny Graterol, ayudante de Benoudiz, y en los que García copiaría a la empresa china, éste advirtió sobre los altos porcentajes de desviación en los precios, pidiendo corregir los mismos. Los representantes de Liaoning Northern ya se habían enterado, a mediados de 2013, que en el año 2012 su empresa había sido incorporada en el Registro Nacional de Contratistas (RNC) como proveedor de Bariven, obteniendo así contratos que serían entregados a otras empresas y no a Liaoning.

Los hechos que generaron el intercambio de correos, serían unas seis facturas, cada una con unos 2 millones de dólares de sobreprecio, para la compra de una serie de tuberías para la industria petrolera. Los montos de los pedidos en algunos casos sobrepasarían el 100% del valor de mercado, según revela un correo electrónico de Pdvsa, en posesión de este diario, en el que se denuncia la situación.

Una de esas órdenes de compra (la número 5100097048 del 27 de marzo de 2012), que emitió Bariven, señala que la empresa estatal planteaba adquirir una tubería específica por un valor de 13.895.221,30 de dólares. Sin embargo, en otra comunicación la supuesta fábrica realiza un ajuste al presupuesto entregado e incrementa el precio 2,2 millones de dólares y cierra la transacción en 16.115.993,91 de dólares, lo que para expertos de Pdvsa constituía un monto por encima del valor del mercado, se desprende de un mail de Pdvsa.

Los pagos de Bariven regularmente eran dirigidos al JP Morgan Chase Bank, con el que Pdvsa ha mantenido por muchos años relación, pero Benoudiz habría estado inquieto por lograr que el capital de tres órdenes de compra. En esa sucursal del BIV en Curazao, Benoudiz habría abierto una cuenta, bajo el número de registro 100010000584, a nombre de la empresa china Liaoning Northern Steel Co Ltd., fungiendo él como apoderado.

Puede leer el reportaje íntegro del Diario de Las Américas aquí.

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