article-thumb
   

“Primera vez que vivo esta vida”: Las calamidades que viven en La Bombilla por la sequía

Eileen Garcia

Efe.- Era de noche cuando Ana debía tomar el baño, sabía que era el momento no por la hora, sino por el sonido que hace el drenaje de los techos de las casas cuando corre la lluvia, el aviso de la única fuente de agua en La Bombilla, una barriada de Caracas, que vive con rudeza la sequía.

Mientras las casas crujen por el golpe de las gotas sobre las láminas de lata de los tejados, Ana debe terminar de sacar el turbante de espuma que dejó el champú sobre su cabeza lo más rápido posible, así sus hermanos y vecinos, que han hecho fila en la mitad de la calle sin ropa y con jabones en mano, podrán tomar una ducha.

Solo cuando llueve, los habitantes de este barrio pueden bañarse directamente con el agua que cae o recogerla en baldes, ya que a su barriada de La Bombilla, en la populosa barriada de Petare, llega el agua corriente solo una vez cada 20 días.

Las consecuencias del fenómeno climático El Niño, que ha ocasionado los dos años de sequía más extrema vivida en el país. Las autoridades anunciaron que las lluvias, que han aliviado la carga de algunas zonas populares solo son temporales, por lo que serán insuficientes para llenar los embalses de agua que abastecen al país.

Foto: Efe
Foto: Efe

El Guri, el embalse que sirve a la principal central hidroeléctrica del país, está a 141,86 metros sobre el nivel del mar, varios metros por debajo de la zona crítica que, según algunos expertos, es un nivel de colapso.

El Gobierno nacional ha anunciado una serie de medidas, con el fin de disminuir el ritmo de descenso de la cota de El Guri, de 15 a 8 centímetros hasta que lleguen las previstas lluvias a mediados de mayo.

Pero Guadalupe, una anciana de 76 años de La Bombilla, sentada junto a la ventana desde donde se escucha la risa de los niños que se bañan bajo la lluvia, escupe con tristeza la descripción de una vida que siente racionada, y a la que, aún con rabia, se siente acostumbrada.

Foto: Efe
Foto: Efe

“Primera vez que vivo esta vida que estoy viviendo (…) aquí todo nos llega de a poquito o de a nada”, dice luego de enumerar una lista de cosas que no consigue por la escasez de alimentos del país caribeño y a la que se le suma el agua que no recibe a excepción de la que entra por las filtraciones de su casa.

“Cuando llueve estoy mal porque la casa adentro se me moja, y cuando no hay lluvia entonces estoy mal porque no tengo agua“, agrega.

Comentarios

comentarios