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Trabajadores no quieren nada con el campo: “A mí que me metan preso, pero no lo hago”

Christhian Colina

El Cooperante.- El decreto presidencial que le da la potestad al Estado de trasladar a empleados de empresas públicas y privadas al sector agroalimentario se asomó sigilosamente y dejó desconcertados a los trabajadores marabinos. Es difícil encontrar una voz que considere que la medida es positiva para su carrera y la economía venezolana.

Yo estoy en contra de eso. El Gobierno ha quebrado todo. Que pongan a trabajar a los que se robaron las haciendas. A mí que me metan preso, pero no lo hago”, afirma Douglas Curiel, supervisor de obras. El trabajador se niega a aceptar que un proceso como este se lleve a cabo, puesto que expone que no levantaría al sector. “Aquí, la tierra en la que se produce el plátano, cuesta 200 bolívares, ese es el legado, la destrucción del país”, acotó.

Por su parte, Esmeralda Boscán, socióloga aseveró que “para que una persona sea productiva, tiene que estar de acuerdo con su trabajo. ¿Cómo te van a obligar a ejercer un área que no te compete?”, asegura. No confía en que los 60 días que el empleado preste sus servicios Gobierno tengan una mayor remuneración a un salario mínimo, por lo que tampoco le interesarían lo beneficios monetarios de la práctica.

Ángel Lugo, abogado independiente, por su parte, lo consideraría si se encontrara desempleado, puesto que la crisis ataca fuertemente su bolsillo. “Yo no quisiera, obviamente. Eso depende del sueldo que uno devenga y de cada persona, si no me llegaran clientes, yo lo haría para mantener a mi familia”, dijo al diario La Verdad.

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