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Venirauto, la fábrica iraní que nunca produjo los 200 mil carros que prometió Chávez

Christhian Colina

Caracas, 12 de marzo.- Han pasado casi 11 años desde que el fallecido Hugo Chávez visitó la zona industrial de San Vicente, en el estado Aragua, para inaugurar la planta de ensamblaje de Venirauto, una firma mixta con 51% de participación accionaria de Irán y el restante 49% venezolana. El fallecido mandatario no contó con la bendición de Alá, a quien pidió por el futuro de la empresa que “movería a Venezuela”, pues los 235.492 vehículos que deberían estar en la calle se desvanecieron.

“Que Alá le dé larga vida a ésta nueva planta de vehículos”, señaló Chávez el 27 de noviembre de 2006 al anunciar el inicio de operaciones de la ensambladora que podría a punto 25 mil unidades automotores anualmente para comercializarlos a bajos precios a los venezolanos. Sin embargo, su primer año no cumplió la meta y solo vendió 785 carros.

presidente-chavez-en-venirautoLa continuidad agónica de la empresa fue tan evidente desde su fundación que, el propio Chávez admitió en febrero de 2012 la escaza productividad de la compañía que inauguró seis años antes con su homólogo iraní Mahmud Ahmadineyad. El mandatario venezolano afirmó: “Estuvimos evaluando cómo hacemos para que la empresa no se nos apague, pero el año pasado (2011) la producción (3.773 carros) cayó por falta de componentes”, hecho por el que adujo el bloqueo comercial al que estaba sometido Irán por parte del Consejo de Seguridad de la ONU.

El reconocimiento de la falla no fue suficiente para detener la caída, tal es así que en 2014 su capacidad ociosa estuvo por el orden de 90%, año en el que ensamblaron 1.844 unidades. En agosto 2015 la empresa celebró -con brindis y fuegos artificiales, según una nota publicada en su propia página web- haber elaborado la unidad 20 mil, nueve años después de su puesta en marcha.

Los modelos que muy pocos llegaron a adquirir

“El Centauro es un auto que no tiene nada que anhelarle a los llamados carros de lujo”, fue el mensaje oficial utilizado para anunciar el lanzamiento de los primeros modelos de los carros iraníes. El Turpial es un sedán cinco puertas  basado en el Ford Festiva. Mientras que el Centauro es un sedán cuatro puertas basado en el modelo Samand producido por Iran Khodro. Pese a tener bajos precios, la empresa encargada de comercializarlos Suministros Venezolanos Industriales (Suvinca), asignó 2.875 de los 3.182 carros ensamblados en 2013 a funcionarios públicos, educadores y militares.

En la página web de Venirauto informan que el Turpial con placa lo venden en 240.345,68 bolívares y el Centauro en 355.356,24 bolívares. Pese a que estén siendo ofertados en el portal web indican vía telefónica que actualmente no poseen unidades disponibles y “los próximos que salgan ya están adjudicados”, una dama que atendió cordialmente el teléfono también indicó que existe una lista de espera que será atendida en los próximos dos años.

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