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2016, el año en que Maduro podría salir del poder ante imposible cohabitación política

Christhian Colina

EFE.- Si por retórica fuera, la cohabitación política en paz en la Venezuela de 2016 se antoja como imposible o al menos muy amenazada. Las últimas horas de 2015 confirmaron tal imagen con advertencias tales como “aquí el que se rinda un ‘pepazo’ en la cabeza y por detrás ¡pum!” y “señor Maduro, ¿quiere crisis? Piénselo bien. No tiene ni la fuerza del pueblo ni la comunidad internacional ni los reales”.

Lo primero tuvo como protagonista a un músico identificado como Alberto, a quien el presidente Nicolás Maduro, debió recordarle que estaba “en vivo” en el programa televisivo presidencial de fin de año por lo que, entre risas algo nerviosas, lo castigó con un “no seas loco”.

Lo segundo, advertencias en Twitter del diputado Freddy Guevara luego de que el Tribunal Supremo de Justicia ordenó suspender la proclamación de cuatro diputados electos en las legislativas del 6 de diciembre, tres opositores y un chavista.

Los comicios dejaron a la oposición con 112 diputados y con 55 al chavismo, lo que se reduce a 109 y 54 con el fallo judicial. La oposición no ha ocultado que hará “uso efectivo” de su mayoría de dos tercios, suficiente para remover jueces, ministros y funcionarios de los otros poderes del Estado y ello sin descartar al mismo Maduro.

Antes de que comience el segundo semestre de 2016, se definirá cómo sacar del poder a Maduro sin esperar el fin de su mandato en 2019, según confirmó esta semana el secretario general del partido Acción Democrática, Henry Ramos Allup.

Las opciones son: referendo revocatorio del mandato presidencial -puede activarse cuando Maduro cumpla en julio la mitad de su gestión-, enmienda constitucional, renuncia voluntaria del gobernante o el establecimiento de una Asamblea Constituyente.

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