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A falta de vacunas, Maduro inyecta una promesa por día

Tan encerrado como todos, Nicolás Maduro se empeña en dejar por sentado que gobierna al país a golpe de promesas, planes y proyectos que anuncia casi a diario. Desde bancos comunales hasta trabajo juvenil pasando por el bolívar digital y la recuperación de Pdvsa, la campeona en el área de las ilusiones es la misión Agroalimentación, que ha sido prometida ya tres veces y nada que arranca

Caracas.- Bancos comunales, criptomonedas, aumento de la producción petrolera, estímulo al sector agropecuario, y hasta oferta de trabajo a los jóvenes, todo eso y más ha  formado parte de la metralleta de  promesas disfrazadas de noticia que busca justificar las más recientes apariciones públicas de Nicolás Maduro. Frente a un país arruinado, con un salario mínimo  menor de un dolar y en  las peores condiciones de salud pública de casi todo el planeta para enfrentar no digamos  a una pandemia tan agresiva como la COVID-19 sino a cualquier enfermedad «menor», como una infección o  epilepsia -porque el costo de las medicinas es astronómico y las han convertido  en dolencias mortales para muchísimos venezolanos-, el gobierno inventa promesas a un ritmo de una cada dos días, con el ánimo de mantener a su escasa y famélica galería ilusionada con ese maravilloso porvenir que nunca  termina de llegar y, en su lugar, sustituyen  por  una aparición del mandatario anunciando la nueva ganga de hoy.

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Seguramente aconsejado por alguno de sus asesores extranjeros que sí cobran completo, Maduro ha aprovechado el encierro nacional para tratar de barnizar su deteriorada imagen  a golpe de promesas magnificas, justo  cuando  los vientos de diálogo  ventean nuevamente entre algunos sectores políticos y semejante posibilidad le podría reivindicar ante  los gobierno de Estados Unidos y Europa, la mayor preocupación de Maduro y los suyos,  por más que lo  disimulen e insulten y se hagan los bravucones de la película expulsando, por ejemplo, a la embajadora De la Unión Europea. Respuesta que solo permite inferir que les importa, y mucho, la decisión de la UE. 

Porque frente a la debacle, la ineficiencia, la corrupción desatada  y la  triste ruina en que han convertido a Venezuela, algunos en el poder finalmente han entendido que la única manera de mantener en pie lo poco que queda de  país es enterrar definitivamente a Hugo Chavez y sus delirios socialistas para rebobinar la historia y resucitar la empresa privada, preferiblemente ahora cuando  algunas de esas empresas  provienen del nuevo capital chavista que se ha diseminado en bodegones, construcciones, edificios de lujo, venta de vehiculos y cualquier negocio inimaginable pero posible  en  Venezuela, donde  esos millones de dolares  son bienvenidos y no como en Estados Unidos o Europa, cuyo origen  oscuro es suficiente para considerarse lavado de dinero, penalizado e incautado.

Quizás la vergonzosa entrevista publicada por el  diario ABC a David Villanueva, quien fuese  jefe de Nicolás Maduro durante su paso por el Metro de Caracas, y donde  Villanueva aseguró que  Maduro era «un vago e irresponsable», que se escapaba del trabajo para ir a reuniones sindicales donde no le competía estar, haya sido la guinda de la torta para que sus asesores en marketing político – entre ellos  el corrupto Juan Carlos Monedero y su empresa Neurona, donde el español ha realizado cualquier cantidad de trácalas-, lo hayan convencido de que debe salir de su bunker y anunciar cualquier cosa cada vez que se dirija al país. De allí que en poco más de un mes, Nicolás Maduro ha dicho que  aprobó la creación de mil nuevos Bancos Comunales y la entrega de más de 55 mil Petros «para el financiamiento del Poder Popular y los proyectos socioproductivos que ejecuten estas organizaciones del pueblo». También  anunció la entrega inmediata a ese Banco Comunal, a través del ecosistema Petro, de 26 mil 283 Criptomonedas venezolanas para ser dirigidas a los mil nuevos Bancos Comunales, así como 29 mil 663 Petros para proyectos de encadenamiento productivo en diversas áreas, textiles y otras.

Al día siguiente, con motivo de celebrarse  el Día de la Juventud, propuso destinar un presupuesto para reactivar el programa de asistencia a la juventud, Misión Chamba Juvenil.

Y la  proxima semana,   propuso  que la petrolera estatal PDVSA debería suministrar de gas a México y cumplir las metas de recuperación del sistema de procesamiento de gas para las necesidades de «la comunidad de la familia venezolana», para saltar luego a anunciar   la creación por Decreto Presidencial de la Superintendencia Nacional Antidrogas, » institución será de alto nivel operativo, político y coordinación institucional para batallar contra toda la droga que Colombia intenta ingresar en territorio venezolano».

Los días  siguientes participó en un encuentro con promotores del Congreso Bicentenario de los Pueblos, donde  llamó  a líderes y lideresas sociales «a elaborar una agenda de lucha y gobierno para este año, así como a visualizar la construcción del socialismo hacia 2030.  Y,como si esto no fuese suficiente, presentó al país la Tarjeta de Débito Plus asociada a la cuenta en moneda extranjera del Banco del Tesoro, que permite efectuar compras en puntos de venta, ahorrando tiempo y permitiendo el pago exacto de cada consumo, sin necesidad de gestionar vuelto en efectivo.

Y al otro día, Maduro dijo  que el país estaba trabajando en la creación del bolívar digital, un token respaldado en la moneda venezolana y en línea con la estrategia del Gobierno de digitalizar la economía del país ya que el 77% de las operaciones comerciales  se hace ya de forma digital.  Pero como también hay que prometer en grande, a los dos días de esta noticia, Maduro entonces convocó a los movimientos de campesinos y empresarios a trabajar de forma articulada a través de los Nueve Vértices de la Gran Misión AgroVenezuela. Idea que ya había lanzado en julio del año pasado y luego relanzó en septiembre, casi con las mismas palabras: «El presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro, anunció que el próximo miércoles (20 de julio del 2020), con la presencia del Consejo de Vicepresidentes,  los ministros de la economía y del movimiento campesino venezolano, se debatirán «en aula abierta todos los vértices definitivos de la Gran Misión AgroVenezuela»

«Son nueve vértices de la Gran Misión AgroVenezuela que entrego al país para su debate, su mejoría, su crítica y autocrítica…Debatiremos uno por uno los vértices y una vez debatidos y aprobados, los saco en decreto presidencial y a desarrollar la Gran Misión AgroVenezuela, legado de nuestro comandante Hugo Chávez, legado de futuro».

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Desde hace ocho meses la Gran Misión AgroVenezuela sigue en el papel pero Maduro la  vuelve a reciclar como nueva, más o menos lo mismo que han hecho con su más reciente oferta, el  aumento de producción petrolera a 1 millón 500 mil barriles diarios cuando Pdvsa llega hoy a producir si acaso  400 mil barriles, hundida en la mayor debacle que empresa petrolera alguna haya sufrido en la historia planetaria, gracias a que Hugo Chávez no solo se afincó en destruirla por el poder que significaba en su momento, sino porque los nuevos jefes que le endilgó  formaron una banda criminal destinada a enriquecerse a costa de la petrolera y la dejaron en bancarrota.

Pero, entre sus ilusiones de nuevo año, Maduro promete recuperar la producción con la misma seguridad con la que un día aseguró que le iba a torcer el brazo al dolar, culpable de todos nuestros males entonces.



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