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El “negocio redondo” con China: la mafia con los Yutong que enriqueció a unos cuantos

El Cooperante | 22 junio, 2017

Caracas, 22 de junio.- Desde el año 2001, la República Popular China inició un proceso de relaciones bilaterales con Venezuela a través de lo que se conoce como la Comisión Mixta de Alto Nivel, en la cual ambas naciones realizaron diversos convenios para beneficiar el desarrollo nacional en múltiples ámbitos sociales y económicos. A partir de entonces, la cercana relación entre los dos países abrió paso a la creación del Fondo Conjunto Chino Venezolano (2008), a través del cual, realizarían inversiones conjuntas con el soporte del Banco de Desarrollo de China y el Banco de Desarrollo Económico y Social (Bandes).

Los convenios

Cuatro años más tarde, en 2012, se estableció el primer convenio con la compañía china especializada en la fabricación y exportación de autobuses Yutong. En ese primer acuerdo, 29 autobuses diseñados para el novedoso transporte masivo caraqueño, BusCaracas, fueron ensamblados y exportados por la extranjera, la cual también manufacturó 20 unidades para el sistema Trolebús de Mérida y 1216 autobuses para transporte urbano, que arribaron ese mismo año en el Puerto Internacional de Puerto Cabello.

Seguidamente, en 2013, el Fondo Conjunto vuelve a ser partícipe en los tratados de transporte, y Venezuela adquiere dos mil unidades más de autobuses, que serían destinados a las principales ciudades del país. En este sentido, de acuerdo con las declaraciones del entonces ministro para el Transporte Terrestre, Haiman El Troudi, la nueva flota de vehículos contaría también con “talleres y un centro de control de operaciones para el monitoreo y vigilancia”.

El tercer convenio competente en el área de transporte urbano, se aprobó en 2014 y el Estado venezolano acuerda 1500 autobuses, los cuales, serían los últimos importados desde China, puesto que el presidente Nicolás Maduro, anunció la creación de una fábrica de autobuses Yutong en el estado Yaracuy, la cual iniciaría con una primera etapa de pre-ensamblaje en octubre de 2015, sin embargo, con un retraso de dos meses, en diciembre fue finalmente inaugurada, y tendría la capacidad de manufacturar hasta 3600 buses en un año, sin embargo, en su primera etapa, estaría realizando únicamente 600 unidades anualmente.

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El último lote de autobuses provenientes de China arribó al país en junio de 2015,  y en marzo de 2016 se ensamblaron las primeras 200 unidades  en territorio nacional de la mano del gigante asiático. En el más reciente reporte, emitido el pasado 02 de diciembre por el gobernador del estado Yaracuy, Julio León, se señaló que a un año de la inauguración de la fábrica, 700 autobuses fueron ensamblados y se previó que para 2017 se active la línea de ensamblaje, con el fin de producir 1200 unidades anualmente.

Los “guisos”

Sin embargo, recientemente la Asamblea Nacional sacó a la luz pública lo que sería un supuesto fraude en los tratados con la extranjera china, mostrando cifras detalladas de los verdaderos costos de la unidades de transporte terrestre y el monto por el que fueron importadas por el gobierno nacional, así como la inoperatividad de la planta inaugurada en Yaracuy y los varios cementerios que se encuentran a escala nacional en los que descansan los autobuses que ya  no prestan servicio comercial debido a diversas averías.

De acuerdo con un comunicado emitido por el diputado Jony Rahal, la investigación reveló que se habrían invertido alrededor de 1.261 millones de dólares para la adquisición de 7016 autobuses, los cuales fueron comprados por el gobierno por la suma de USD 179.852, mientras que el costo real se sitúa entre los 80 y los 87 mil dólares, lo que significa un sobreprecio de USD 92.852 por cada unidad.

Asimismo, recalcó que la planta Yutong ubicada en Yaracuy se encuentra inoperativa, a pesar de que se invirtió una gran cantidad de dinero, que cifra casi los 3000 millones de bolívares,  y que debido a los retardos y obras inconclusas, generó al Gobierno alrededor de 939 millones de dólares. “Con lo que se han robado, se pudo haber comprado 10.795 autobuses más, o 5 millones de cauchos, o 20 millones de baterías, y en pasaje estudiantil, se pudo haber subsidiado 219 millones de estudiantes”.

“Cementerios” Yutong

Esta información fue soportada por el concejal metropolitano José Gregorio Caribas, quien aseguró a esta redacción que en la Comisión de Transporte y Vialidad del Cabildo Metropolitano, la cual preside actualmente, se reciben constantes denuncias de los múltiples cementerios de autobuses Yutong que se encuentran alrededor del país, y de los que, según su propia investigación, ha podido visitar dos: uno ubicado en el Terminal de Pasajeros Antonio José de Sucre, también conocido como terminal de Oriente, y otro en el estado Vargas, sin embargo, los reclamos se extienden por Zulia, Carabobo, Aragua y Anzoátegui, por mencionar algunos.

“Lo que nosotros pudimos diagnosticar con nuestra investigación, es que el Gobierno compró todos esos autobuses sin prever que las rutas que iban a cubrir iban a deteriorar rápidamente las unidades, por lo que no pidieron repuestos y, claramente, han ido acumulando en donde han podido, una cantidad impresionante de autobuses”, refirió Caribas, quien señaló que las autoridades oficialistas han empeorado la situación, puesto que “les fueron quitando partes a unos autobuses para reparar otros, en vez de atacar la causa directamente, que fue la falta de repuestos”.

Igualmente, denunció que entre el 50 y el 55% de los autobuses importados no están activos en las líneas de transporte, y recalcó que el lote restante, no se les realiza el mantenimiento adecuado para que perduren en el tiempo, así como tampoco se toman en cuenta las adversidades viales a las que están expuestas las unidades, tal como el deterioro de las carreteras y las rutas sin asfalto que, muchas de ellas, cubren.

“Trajeron unos autobuses sin pensar en las dificultades viales que hay en el país. Esto no es China, es Venezuela, y esos autobuses no están diseñados para cubrir las rutas que están cubriendo, porque no es igual que transiten por Caracas, a que sean enviados a zonas rurales, en las cuales se evidencia una mayor afectación de los mismos”, dijo, y  además denunció el indebido uso de las unidades para realizar proselitismo político, puesto que se transportan personas para las marchas y los eventos políticos desde diversos estados del país hasta la ciudad capital, recorriendo así, miles de kilómetros que contribuyen el daño de las carrocerías, los cauchos, el motor y diversas partes de estas.

Fotos tomadas de La Patilla/Crédito: Notipanda

Flagrante corrupción

Por otra parte, el periodista Nelson Bocaranda refirió en un artículo  que la adquisición de los polémicos autobuses rojos, aunque había sido propuesta por el fallecido presidente Hugo Chávez y más tarde por el ministro para la Planificación, Ricardo Menéndez, fue concretada por Haiman El Troudi, a quien señala como principal responsable de los tratados con Yutong, acompañado, por supuesto, de Nicolás Maduro. En este sentido, Bocaranda informó en el mencionado artículo, que a diferencia de la nación petrolera, en China sí se tomaron medidas en contra de quienes participaron en los supuestos “guisos rojos”.

Mientras tanto, el Gobierno hace caso omiso a una situación que, no solo aqueja los venezolanos que en todo el territorio nacional urgen por una solución a  los problemas de transporte, sino que también afecta la economía nacional, y repercute en el incremento de los índices de descomposición social y económica, por los que Venezuela es catalogada como el país más corrupto de la región y el décimo más corrupto en el mundo.

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Es tanto así que el periodista venezolano Nelson Bocaranda, en sus acostumbrados Runrunes de este jueves, señala que la “burocracia roja” ha impedido ante organismo de seguridad o medios de comunicación saber dónde y cómo se extraviaron los millones de dólares allí invertidos.

“Todo es opaco, oscuro, en secreto. Ha sido uno de los mayores y más emblemáticos negocios que Hugo Chávez lideró con los chinos, teniendo como operador estrella al ministro Haiman El Troudi, quien por lo demás jamás ha dicho públicamente nada a este respecto. Desde uno de los organismos arriba señalados nos informan detalles de que también están en pico de zamuro otros 35 millones de dólares destinados para este año 2017 a la adquisición de repuestos. En breve, se nos precisa, no habrá suficientes repuestos para atender lo que queda de la flota operativa. La lucha intestina entre burócratas, representantes y comisionistas es tan grande que en los últimos días se viene desmantelando una muy frecuentada oficina en el Parque Humboldt y una de las partes prepara acusación ante el TSJ, con obvio apoyo de uno de los más reconocidos magistrados chavistas del máximo tribunal, el cual manifiesta trasparente orgullo de no ser ni ciego, ni sordo, ni mudo ante hechos de corrupción. Nos señalan que son tantos los actores chavistas involucrados que Maduro ni siquiera puede pedir una investigación, menos mandar preso a nadie”. 

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