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Aguantó callado: el nuevo golpe que Maduro propinó a Diosdado Cabello

Danny Leguízamo | 8 enero, 2019

Caracas.- A Diosdado Cabello pareciera que el Gobierno lo quiere reducir a su mínima expresión. Todos los datos desde el 2013 apuntan a una degradación progresiva de Cabello por parte de Maduro. Primero, le impusieron a Delcy Rodríguez como jefa de la nueva cúpula del poder. Segundo, vio cómo todo o prácticamente todo el chavismo originario fue purgado, para dar paso al “madurismo”. Allí no habría suficiente cabida para él, tomando en cuenta que junto a Rafael Ramírez, aspiraba -aspira- a la Presidencia de la República. Lo marginaron de la campaña a la reelección. Luego le quitan el control del Sebin. Y ahora, en lugar de juramentarse ante el poder “originario” que preside Cabello, Maduro prefiere hacerlo en su Tribunal Supremo de Justicia. Y Cabello aguantó callado. 

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¿Qué cosa es exactamente la Asamblea Nacional Constituyente? Según la teoría del Gobierno, es el “poder originario” al cual debe subordinarse “el poder constituido”, y cuya misión es redactar una nueva carta magna. Esa fue la excusa para que gobernadores y alcaldes opositores fueran obligados a juramentarse ante un bodrio de semejante naturaleza. La ANC era originaria y todo -dicen ellos- cuando la presidió Delcy Rodríguez. Después le cedieron el espurio organismo a Cabello. Pero los hechos -los datos, no las conjeturas- demuestran que la ANC en manos de Cabello no es otra cosa que un foro sin el menor peso real dentro las bases que sostienen el poder. ¿Dónde está la nueva constitución? ¿En qué paró todo aquello? ¿Es reforma o cambio del texto? ¿Qué le conviene más a Cabello? ¿Y qué le conviene más a Maduro?

¿Cuáles son las bases sobre la que se apoya el régimen dictatorial de Maduro? Pues el Tribunal Supremo de Justicia y particularmente, la Fuerza Armada. Oficiales de alto rango y medio rango comprometidos con el Gobierno hasta los tuétanos y que son beneficiarios de múltiples prebendas. No es la ANC. No arroja el menor atisbo de legalidad. Es, como escribimos, un bodrio. Un adefesio político. Sirvió para usurpar funciones a la legítima Asamblea Nacional, pero ahí sigue el Parlamento resistiendo los embates y recibiendo apoyo de la comunidad internacional. De allí que Maduro prefiera juramentarse en su Tribunal Supremo, que se supone, está subordinado a la ANC, que es el poder originario. .

Y Cabello aguantó callado. Otra vez, lo dejaron de lado. 


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