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Alertan que paralizar importación de comida aceleraría la emergencia humanitaria

El Cooperante | 19 marzo, 2018

Caracas, 19 de marzo.- La organización Ciudadanía en Acción señaló este lunes estar preocupada por los anuncios “difusos” realizados por voceros del Gobierno en el marco de la visita al país de la Comisión de Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (Onudi).

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En ese sentido, comentó en un comunicado que “es imposible” que durante el año en curso Venezuela logre autoabastecerse y agregó que será complicado lograr cosechar los mismos volúmenes obtenidos en 2017.





Alertó al Estado Venezolano que el nivel de “marasmo del campo venezolano es de tal tipo que es imposible proyectar la autosuficiencia” y manifestó que suspender importaciones de los mismos significaría incrementar la escasez y a su vez el fin de la agricultura animal o cría de animales.

A continuación el comunicado:

Desde Ciudadanía en Acción observamos con preocupación los anuncios difusos realizados por altos voceros del Estado venezolano en el marco de la visita al país de la Comisión de Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI) al país, con vistas a suscribir en el mes de mayo el convenio para la formulación del Programa País de dicha organización para Venezuela. En concreto nos genera alarma las siguientes afirmaciones del Sr. vicepresidente ejecutivo de la Republica, Dr. Tareck El Aisami, el día 08/03/2018:

  1. “Nosotros tenemos que cesar las importaciones de estos primeros rubros [maíz blanco y amarillo, arroz, azúcar, leguminosas (caraotas), cacao, café y soya]  […] y el presidente Nicolás Maduro insistió que el país debe en los próximos meses ser autosuficiente en estos rubros”.
  1.  “Es un gran compromiso, y ya las divisas que se daban para la importación de estos rubros van a ser destinadas para potenciar la producción de nuestros campos”.
  1. Las menciones reiteradas al hecho que las sanciones están afectando e impidiendo la importación de alimentos y medicinas.

Estas afirmaciones nos generan especial preocupación por:





  1. En el caso del maíz amarillo el país tuvo un déficit en 2017 del orden del 71%, cifra que para 2018 se proyecta incluso por encima de 85%. Paralizar las importaciones de maíz amarillo implicará:
  2. La paralización de la industria de producción de alimentos balanceados para animales y con esto la caída de la disposición de huevo, pollo, cerdo, pavo, leche y sus derivados, así como un conjunto de embutidos.
  1. La virtual paralización de la industria del aceite de maíz, que depende en 70% del maíz amarillo para llevar aceite comestible, propiciará la escasez de margarinas y demás grasas de consumo humano.
  1. En el caso del maíz blanco el país tuvo en 2017 un déficit del orden de 31%, cifra que para 2018 se proyecta incluso por el orden de 50%, por la escasez general de insumos que padecen los productores del campo (lo mismo aplica para el maíz amarillo).
  1. En el caso de la soya la producción nacional nunca ha logrado cubrir más de 10% de las necesidades internas, registrándose en 2017 producción ligeramente superior a las 5 mil toneladas métricas (TM) en un país que requiere unas 800 mil TM de soya para que la cría animal funcione.

En síntesis, llama poderosamente nuestra atención que, en la situación actual, es imposible que durante el año en curso el país logre autoabastecerse y creemos especialmente complicado que si quiera logre cosechar los mismos volúmenes obtenidos en 2017, razón por la cual si estos anuncios llegan a concretarse significarían:

  1. Paralización – cese de 3/4 de la producción de huevos, que pasaría de los actuales 8,1 millones de huevos diarios (un huevo diario por cada 3 venezolanos) a un máximo de 2,7 millones de huevos diarios (un huevo diario por cada 11 venezolanos). Cuando la recomendación nutricional es consumir un huevo diario.
  1. La paralización – cese de 4/5 de la producción de carne de pollo, que pasaría de las actuales 21 mil TM al mes (feb. 2018) a un máximo de 2.500 TM al mes. Lo que significaría que se pasaría de 670 gr de pollo disponibles por venezolano en febrero 2018 a 114 gr de pollo al mes. Cuando la recomendación nutricional es consumir 2,2 kg de pollo al mes.
  1. La caída – cese de la producción de leche en 2/3, que pasaría de 4 millones de litros por día (promedio 2017) a un máximo de 1,4 millones de litros por día, o lo que es lo mismo pasar de 0,129 litros por venezolano al día a 0,044 litros per cápita. Lo cual impactará directamente la producción de quesos.

Queremos alertar al Estado Venezolanoque el nivel de marasmo del campo venezolano es de tal tipo que es imposible proyectar la autosuficiencia en estos rubros en un periodo no menor a los 4 años, razón por la cual suspender importaciones de los mismos significaría incrementar la escasez y a su vez el fin de la agricultura animal o cría de animales tal y como la conocemos. Esto privaría a los venezolanos más vulnerables de las principales proteínas que hoy consumen, a saber: huevo, queso y pollo, lo que se traduciría en mayor deterioro nutricional de la población.

Sugerimos al Estado Venezolano priorizar la reorientación de la matriz de importaciones de la actual que privilegia la importación de productos terminados a un retorno a la matriz de importaciones de los 90’s que priorizaba la importación de productos crudos o en granel, para ser procesados en el país, y de insumos para la producción.

Es la hora de apostar a la producción nacional y acompañamos al Estado en ese énfasis, pero esta apuesta debe partir de concretos y meticulosos estudios de factibilidad para evitar peligrosos efectos “colaterales”.

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