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Asciende a 85 el número personas muertas por explosión de un gasoducto ilegal en México

El Cooperante | 20 enero, 2019

Caracas/Fotos: The Associated Press.-  Una explosión en un oleoducto en México, que ha dejado al menos a 85 muertos, renovó la atención sobre la estrategia del gobierno para detener el robo de combustible mientras que familiares de las víctimas dijeron que la escasez de gasolina derivada del plan fue lo que los llevó a arriesgar sus vidas.

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El ducto Tula-Tuxpan sufrió una perforación el viernes a pocos kilómetros de una de las principales refinerías del país. Según las autoridades, alrededor de 800 personas se reunieron para llenar cubos y contenedores de plástico desde la fuga, que horas después derivó en el estallido, reseñó la agencia de noticias Reuters.

A pocos metros del campo de alfalfa atravesado por el ducto, los muertos aparecían apilados, tal vez al tropezar o intentar socorrerse. La fuga fue provocada por una perforación clandestina al ducto en las inmediaciones del pueblo de Tlahuelilpan, en el estado de Hidalgo, a unos 100 kilómetros al norte de la Ciudad de México, informó la compañía estatal Petróleos Mexicanos (Pemex).

Tomas de video captadas horas antes del incendio mostraban a familias enteras en un ambiente que parecía festivo, recolectando el combustible en diversos envases. Posteriormente las tomas mostraron llamaradas de gran altura en la noche. Gente gritando huía de las llamas, algunos quemándose y agitando los brazos.

El sábado, varios de los muertos estaban tendidos de espaldas, los brazos estirados en agonía. Algunos aparentemente trataron de cubrirse el pecho para protegerse de las llamas; algunos cadáveres chamuscados parecían abrazarse en el momento de la muerte. El campo quemado estaba sembrado de zapatos, jarras de plástico y bidones que habían llevado las víctimas para recoger el combustible derramado.

El accidente ocurrió apenas tres semanas después de que el nuevo presidente Andrés Manuel López Obrador lanzara una ofensiva contra las bandas de ladrones de combustible que perforaron tomas peligrosas e ilegales a las tuberías unas 12.581 veces en los primeros 10 meses de 2018, un promedio de 42 por día.

En una conferencia de prensa el sábado temprano, López Obrador prometió seguir la lucha contra el robo de combustible, que recauda 3.000 millones de dólares anualmente. “Vamos a erradicar eso que no sólo daña materialmente, no sólo es lo que pierda la nación por ese comercio ilegal, este mercado negro de combustibles, sino el riesgo, el peligro, la pérdida de vidas humanas”, dijo el presidente.

Estas declaraciones encontraron eco en Tlahuelilpan, una población surcada de ductos y situada a pocos kilómetros de una refinería. “Lo que pasó aquí debe servir de ejemplo para toda la nación para unirse al combate que está llevando el presidente en contra de este mal”, dijo el director municipal de salud, Jorge Aguilar López.

Otro ducto estalló en llamas el viernes en el estado vecino de Querétaro como resultado de otra toma ilegal. Pemex dijo que el incendio cerca de San Juan del Río fue en una zona despoblada y no había riesgo para la gente.

Información publicada por la agencia de noticias The Associated Press.

 

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