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Ana Elisa Osorio sobre el 6D: “El pueblo no tolera la ineficiencia, la desidia y la impunidad”

El Cooperante

Pedro Eduardo Leal.- “Lo que ocurrió el 6 de diciembre fue un desastre realmente, un desastre para la revolución”, suelta de golpe la diputada Ana Elisa Osorio, en una oficina repleta de cajas de cartón que guardan sus bienes más preciados, señal de que pronto abandonará su despacho en la sede del Parlamento Latinoamericano, capítulo Venezuela.

De entrada ratifica todo lo dicho por Jorge Giordani y Héctor Navarro en la rueda de prensa ofrecida dos días después de conocerse la derrota oficialista del 6 de diciembre, encuentro con la prensa que no llegó a feliz término. Aprovecha la oportunidad para recalcar cuanto lamenta que personas “tan respetables” fueran atacados vilmente por seguidores del oficialismo en el centro de Caracas.

Fue una de las mujeres de mayor peso político durante la gestión de Hugo Chávez, hoy marginada por el Gobierno. Llega a su oficina en transporte público, pues la alcanzó la patria en marzo pasado, cuando el hampa común la despojó de su vehículo. “En este país no hay carros, y aquí (ParLatino) hace tiempo nos quitaron los chóferes”, agrega para disculparse por la demora.

Osorio, a pesar de enfatizar en que no se trata del fin del proceso político iniciado por Hugo Chávez y que ahora lucha por continuar su heredero político, Nicolás Maduro; aclara que este zarpazo que dieron los factores políticos agrupados en la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) pone de manifiesto la posibilidad real de perder la revolución.

Ante la interrogante obligatoria del porqué del voto castigo, la exministra, marcando diferencias de quienes insisten en que lo sucedido es consecuencia de la guerra económica, atribuye el descontento al “componente de ineficiencia, de desidia y de impunidad” que impera en las altas esferas del poder.

“Perdimos dos millones de voto (…) votaron nulos, y en este caso el voto nulo hay que asumirlo como un voto consciente, no que la gente se equivocó. A estas alturas nadie se equivoca, el pueblo venezolano sabe votar, el que votó nulo, votó conscientemente nulo, no quiso votar por la MUD, ni apoyar lo que ha venido sucediendo con la situación económica del país”, puntualiza al respecto.

La gente no se creyó el cuento de la Guerra Económica… ¿No supo Maduro vender esta tesis?

La gente puede entender la guerra económica, la entendió el 12 de abril, la entendió con el paro petrolero; pero ahora ve al propio presidente hablar de la fuga de 20 mil millones de dólares y se pregunta: dónde están los responsables, dónde están los juicios contra los responsables del manejo de las divisas en el país. No es que la burguesía compró dólares a (Bs.) 6,30 y después los revendió en el mercado paralelo, claro que eso ocurrió, pero quién se los otorgó.

Luis Britto García ha manifestado que cuando suceden estos puntos de inflexión es poco lo que puede hacerse. ¿Maduro aún está a tiempo de hacer algo?

Por supuesto que el presidente Maduro puede hacerlo, puede hacerlo si acaba incluso con el nepotismo, otra cuestión que se ha venido arraigando en el alto Gobierno y que es inaceptable. No puede ser que la familia del equipo presidencial esté en altos cargos de Gobierno, en manejo de recursos, eso no es sano.

¿Entonces no está de acuerdo con que las hijas de Hugo Chávez formen parte del nuevo gabinete?

Las hijas del presidente Chávez son dos muchachas, que no por jóvenes no tienen la experiencia, pero no tienen la experticia del ejercicio del poder, del ejercicio del Gobierno. Nosotros no podemos poner en este momento en cargos ministeriales a personas inexpertas. Hay que poner a hombres y mujeres que sepan manejar y gerenciar en tiempos de crisis.

¿Ud. que ha sido de las marginadas del Gobierno, estaría dispuesta a formar parte del nuevo gabinete si el Presidente se lo pide?

No me veo en el gabinete con el presidente Maduro, no creo que él pueda pensar eso tampoco, pero cuando uno es revolucionario tiene que estar donde la revolución lo reclame. Uno no puede ponerse exquisito, en los momentos difíciles uno debe estar dispuesto a ayudar al proceso revolucionario.

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