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Antes del incendio, el CNE envió a su casa a los trabajadores de los galpones quemados

El Cooperante | 12 marzo, 2020

Caracas-En estado de abandono, sin nadie que los vigilara, sin sus trabajadores usuales. Así estaban los galpones del CNE el día en que se quemaron.


Tres meses atrás se les había dado orden a todo el personal del CNE que laboraba en el área a que no asistieran más a los galpones porque no era necesaria la asistencia a su lugar laboral. Que debían esperar en casa el llamado a trabajar.

Las razones para esta orden era que «motivado a los bajos sueldos, al poco trabajo y el alto costo del traslado a los galpones, se retiraran a sus hogares donde deberían esperar a que el organismo los llamara nuevamente al trabajo».






Uno de los que se alejó de los galpones fue el Capitan de Corbeta Alberto Avena del Prestito, a cuyo cargo están los depósitos hoy quemados. Avena lleva más de 10 años en Comisión de Servicio por la Armada ante el CNE y se ha convertido en un hombre de absoluta confianza de Tibisay Lucena, al extremo de que una de las sobrinas de Lucena funge como Asistente del Capitan Avena, quien pasa más tiempo en la sede del CNE en la Plaza Caracas que ejerciendo su función de vigilar los galpones

Entre algunos trabajadores del CNE, nadie lo dice a voz en cuello y mucho menos se atreven a mostrar la comunicación oficial a esa orden- la de irse a sus casas- , por miedo a que descubran sus nombres. Pero entre ellos se preguntan por qué, si hay tanta «preocupación e interes oficial» por determinar las causas del incendio de los galpones del CNE, ningún organismo de seguridad, inteligencia, control policial y de seguridad de Estado ha visitado el escenario del incendio.