article-thumb
   

Apuntalar demanda y confianza: FMI sugiere medidas para enfrentar el coronavirus

Gianfranco Ruggiero | 23 marzo, 2020

Caracas. Wall Street y el resto de los mercados mundiales se han desplomado tras la expansión del coronavirus. Los inversionistas huyen del mercad de renta variable y hasta el oro retrocede. El Fondo Monetario Internacional sugiere una receta que consiste, esencialmente, en apuntalar la demanda y estimular la confianza para enfrentar la pandemia que amenaza con provocar una recesión mundial.

Lea también: «Reserva Federal anuncia medidas sin precedentes para intentar salvar la economía del coronavirus»

En ese sentido, el Fondo Monetario Internacional desglosó una serie de medidas destinadas a alcanzar la vigilancia y contención, como un paso fundamental para desacelerar la propagación del virus y aligerar la carga máxima de los sistemas sanitarios.





Los bancos centrales deberían brindar liquidez para respaldar el funcionamiento de los mercados y descomprimir mercados de financiamiento críticos, a través de operaciones de mercado abierto, la ampliación del crédito a plazo y otras medidas como las compras directas y los servicios de reporto

Adicionalmente, sugieren apuntalar la demanda y la confianza distendiendo las condiciones financieras, asegurando que el crédito fluya hacia la economía real y promoviendo la liquidez en los mercados financieros nacionales e internacionales.

  • La distención monetaria apuntalará la demanda y la confianza al mismo tiempo que reducirá los costos de endeudamiento de los hogares y las empresas. Además de los recortes de las tasas (donde haya margen para realizarlos), el estímulo puede adoptar la forma de orientación anticipada sobre la trayectoria prevista de la política monetaria y la expansión de las compras de activos (incluido activos riesgosos).
  • Las medidas provisionales focalizadas brindarán respaldo a los sectores más golpeados. Para complementar las medidas de política generalizadas, conviene plantear un respaldo más focalizado en ciertas clases de activos.
  • La política monetaria de las economías de mercados emergentes y en desarrollo (EMED) tendrá que mantener un equilibrio entre proteger el crecimiento y enfrentar las presiones externas, como shocks de los precios de las materias primas y vuelcos de los flujos de capital.
  • La distensión monetaria del G-7 dará a los bancos centrales de las EMED margen de maniobra para hacer lo propio y apoyar la demanda interna. La flexibilidad del tipo de cambio puede contrarrestar los shocks externos, pero la intervención en el mercado de divisas podría resultar necesaria si las condiciones de los mercados se desordenan. En situaciones de crisis, o al borde de una crisis, quizá sea necesario desplegar durante un tiempo medidas relativas a los flujos de capital.