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Arianna Arteaga Quintero: Mi hijo tendrá una familia viajera y sabrá adaptarse a ello

Génesis Saavedra | 24 marzo, 2019

Caracas.- El incansable amor de Valentina Quintero por la naturaleza y por Venezuela traspasó las fronteras de la genética para establecerse en el corazón de su única hija, Arianna Arteaga Quintero, quien desde hace 39 años ha sido su compañera de viajes y una genuina heredera de la afición de su progenitora por la comunicación.

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Boston, una de las ciudades más antiguas de Estados Unidos, fue el lugar donde Arteaga Quintero abrió los ojos por primera vez aquel martes 25 de noviembre de 1980. Sin embargo, en 1981 su madre regresó a Venezuela, en esta ocasión, con la pequeña que tanto había soñado y buscado.





En una entrevista concedida a El Cooperante, la comunicadora social que se graduó en la Universidad Monteávila, aseguró que durante su crianza su madre le inculcó muchas “cosas hermosas” que le ayudaron a aprender “el valor del trabajo, la ética, el valor de la familia, la costumbre de sentarse en la mesa a compartir y la felicidad de estar en la naturaleza“. 

Unas enseñanzas que anhela traspasar a la siguiente generación: su futuro hijo. El pasado 29 de enero, la periodista recurrió a sus redes sociales para confesar que Valentina Quintero se encontraba “chocha” por ser “madre de una madre”.

En un sentido mensaje que escribió en su perfil de Instagram, el cual estuvo acompañado de una imagen en la que aparece luciendo su embarazo frente al mar, la fotógrafa reveló que su vientre se encontraba habitado “por un pecesito de 14 semanas que juega en mi vientre cual Caribe cósmico creador de vida”. 





La flamante viajera afirmó que durante varios años trató de quedar en estado de gestación, fueron tantos intentos que optó por “nunca llevar la cuenta”, pues sufría mucho cada vez que observaba que una prueba de embarazo daba negativo. Pero, en la actualidad, la felicidad embarga su existencia, la de su esposo y la de sus seres queridos. “Siento un amor gigantesco, mucha ilusión por lo que ya estoy viviendo”. 

Expresó que su entorno familiar no ha cambiado tanto desde que se enteraron que se encuentra a la espera de ese “pecesito” que ya tiene nombre, pero que prefirió reservárselo hasta que el bebé nazca. “Estamos felices, me cuidan un poco más y nos preparamos para la llegada de un nuevo miembro. Nos estamos organizando para ello”. 

Indicó que las típicas náuseas que sienten la mayoría de las mujeres en esta etapa de sus vidas ya “desaparecieron”, ahora solo le provoca comer muchas frutas y beber “litros de agua”, aunque algunas veces se siente cansada y le da dolor de cabeza o de espalda, “pero nada raro, todo parte de los cambios y lo abrazo”. 

Al ser consultada sobre cómo ha experimentado el cambio de su organismo durante este tiempo, Arianna reveló que está gozándolo. “Amo ver cómo mi cuerpo se adapta para crear y nutrir vida, es hermoso verlo, escuchar sus cambios, comprenderlo, respetarlo, darle lo que pide. Ha sido magia pura vivir este cambio“.

Aseguró que para esta nueva etapa que se encuentra atravesando se prepara “leyendo bastante, escuchando mi instinto y siguiendo la guía amorosa de mi doula -mujeres que aconsejan a las embarazadas y las acompañan durante el parto- Carolina Vásquez @psicoecologiafemenina“. 

Desveló que su deseo es que su primogénito nazca en un parto natural “respetuoso”, por esa razón decidió utilizar el Aquamater -parto humanizado- para traer una nueva vida al mundo, pero resaltó que “solo el destino dirá como le toca a mi hijo llegar”. 

Arteaga Quintero señaló que, como toda madre, siente temor en estos momentos de su vida, pero ha elegido “verlo como el miedo normal a la incertidumbre y no como un miedo que me paralice o me aterre. Los miedos te avisan que hay cosas cambiando y está bueno observarlos y hacerse preguntas sin entrar en pánico”. 

Al mencionar cuánto podría condicionar el embarazo la vida diaria de una mujer, la comunicadora social precisó que hasta “el punto en que lo permitas y no creo que la condicione, obviamente la cambia, pero no hay que verlo como una limitación. Estás embarazada, no enferma. Más bien me encanta la manera en que el embarazo me ha obligado a escuchar más mi cuerpo y proteger más mi psique“.

La conocida como la pequeña comeflor, apuntó que en estos momentos no es capaz ni le gusta definirse, pues se encuentra atenta y disfrutando cada cambio que está viviendo. “No me atrevo a adivinar lo que viene. Lo observo desde el amor”. 

Arianna es una persona muy activa en redes sociales, sobre todo en su perfil de Instagram, red social en la que acumula más de 200,000 seguidores y en la que suele publicar imágenes con las que narra las aventuras que vive recorriendo los rincones de Venezuela.

Sin embargo, varios usuarios han optado por cuestionar todo lo que hace la hija de Valentina Quintero ahora que se encuentra embarazada. En este escenario, la periodista explicó cómo tiende a reaccionar en tales casos:

“A veces, cuando veo que los consejos no solicitados vienen del cariño, trato de explicarles. A veces los mando largo al carrizo. Es normal, la gente se expresa desde sus propios miedos y escudarse de ellos es menester, aclaró.

Afirmó que no dejará de viajar por el país o el mundo porque esté embarazada. La sociedad insiste en presentar la maternidad como un freno a la vida y mira, no lo creoViajar es mi vida, mi pasión y mi profesión, no veo por qué tengo que dejar de hacerlo“. 

Al mismo tiempo, sostuvo que considera pasar algunos meses “adaptándome con mi hijo y mi esposo a esta nueva dinámica y luego lo adaptaremos a él a la nuestra y buscaremos la manera de seguir la vida juntos. Mi hijo tendrá una familia viajera y sabrá adaptarse a ello. Ahora tengo una vida más frágil que proteger y obviamente lo considero con el mismo criterio”. 

Por otra parte, comentó qué significa para ella que su hijo viva en Venezuela, un país que atraviesa una crisis política, social y económica que ha ocasionado el éxodo masivo de millones de personas que decidieron echar raíces en otro lugar del mundo para encontrar una mejor calidad de vida y nuevas oportunidades laborales.

“La esperanza en el futuro, la certeza de que traer mejores humanos al mundo lo hará un mejor lugar, la alegría de traerle luz a la oscuridad”, declaró.

Por último, cerró la entrevista con una frase que define la nueva etapa que le ha tocado vivir: “El amor se materializa”. 

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