Connect with us

Economía

Asdrúbal Oliveros advierte: La banca está en condiciones delicadas

"El gobierno lo que ha hecho es reducir la economía en bolívares, lo que llamamos desmonetización. Ha estimulado la economía en dólares, pero la banca sigue trabajando en bolívares el grueso de su actividad y no se está beneficiando de esa economía en dólares, y está en el peor de los mundos posibles porque está trabajando en el sector que se está reduciendo y eso está llevando a la banca a unos niveles límites en términos de su operatividad, reducción de tamaño, ciencia, calidad de servicio y otros elementos que nos van a pasar factura; tanto así, que creo que la expresión de la crisis de la banca la resume la cartera de crédito que no llega ni siquiera a un punto del PIB, porque la cartera de crédito son 400 millones de dólares y un punto de PIB puede estar en 410 millones de dólares"

Publicado

/

Caracas.- Al economista y socio-director de la firma Ecoanalítica, Asdrúbal Oliveros, el árbol no le impide ver el bosque. Aunque destaca la situación agónica del sector bancario, cifras en mano, respalda la tesis de que Venezuela ya salió del ciclo hiperinflacionario. Estima para 2022 una variación acumulada de precios inferior a 300 puntos, que no por ser menor a la reportada durante los años duros de la crisis, no deja de ser la más alta del mundo. No obstante, no todas son malas noticias. En el negocio farmacéutico hay "impulso con actores locales y ha dado como resultado que el sector salud se encuentre en el top de crecimiento en 2021 y 2022. El sector producción de medicamentos, el año pasado, creció 30% y proyectamos que este año crezca 26%", dice.

En una entrevista concedida a El Cooperante, Oliveros reconoce cuatro elementos que han tenido incidencia en la salida de Venezuela de la hiperinflación: la dolarización transaccional, las importaciones, una mayor disciplina fiscal por parte del gobierno y la venta de divisas del Banco Central al sistema para abastecer la demanda. También reconoce un error en las proyecciones de la conducta del tipo de cambio en 2021, pues no contaba (en realidad nadie contaba) con que el gobierno gastaría más en dolares que en bolívares. Ese dato es crucial: se trata de un régimen que tiene mas holgura en cash flow (flujo de caja) y cuenta con otros recursos diferentes a las reservas internacionales.

Eso sí: aunque firmas como EMFI se anticipan a un crecimiento de la economía venezolana en 2021, Oliveros mantiene su proyección de retroceso de 0,5% hasta tanto el ente emisor no publique las cuentas nacionales.

Y luego apunta hacia lo que cree es un asunto que el gobierno debe enfrentar de manera ineludible: avanzar en la dolarización financiera, poner en marcha la circulación de instrumentos bancarios que permitan el comercio en divisas, y pide relajar las medidas de encaje legal y permitir el crédito bancario en dólares. Según sus cálculos, la necesidad crediticia es de al menos 6 mil millones de dólares, mientras que el tamaño de la cartera bancaria en este rubro es de solo 400 millones de dólares, lo que se traduce en menos de un punto del Producto Interno Bruto. Es decir, la nada.

Si nosotros nos ajustamos a las cifras del Banco Central de Venezuela con respecto a la variación del índice de precios y a la teoría económica generalmente aceptada, ya estamos técnicamente fuera de la hiperinflación. El BCV ha quemado reservas para abastecer la demanda de dólares y los ingresos por exportaciones de petróleo se han incrementado. ¿Es sostenible bajo el escenario actual, manteniendo variables actuales constantes, mantener ese ritmo de desaceleración de la inflación?

Advertisement

-Para entender eso, es importante ver el contexto de lo que pasó. Hubo cuatro elementos claves para la salida de la hiperinflación y parto de allí, porque entender una proyección hacia adelante significa que estos cuatro elementos se mantengan más o menos. El primero de ellos y más relevante de todos es la dolarización que está bastante avanzada en términos de transacciones, en términos de niveles de liquidez y en términos de expectativas de los agentes que ya prácticamente en los precios o las expectativas de precios, están ancladas al dólar. Entonces la dolarización es un factor fundamental y ese factor claramente se va a mantener, eso es muy difícil de revertir. Allí la duda que hay es si el universo de avance hacia una dolarización financiera a través de la banca se pueda profundizar. El gobierno tiene algo de resistencia para eso, pero en términos transaccionales y de expectativas eso se va a mantener.


Luego, tienes el tema importaciones que ha jugado un rol importante: en términos estructurales por la sobrevaluación cambiaria son más baratas y eso termina convirtiéndose en un ancla de precios, porque tú para poder permanecer en el mercado, tienes que ajustar tus márgenes a la velocidad que ajustas precios. De otro modo el producto importado te desplaza. Entonces, las importaciones es también un elemento de contención inflacionaria.


En tercer lugar, tienes una mayor disciplina fiscal por parte del gobierno, es innegable, la monetización del déficit se ha reducido y el propio déficit fiscal se ha reducido considerablemente. Estamos hablando de que cuando inició la hiperinflación el déficit fiscal pudiera estar entre 20% o 25%, son rangos que pueden parecer amplios, pero no hay mucha data y eso en este momento puede estar entre 5% o 7%. Es una reducción significativa que al final tiene incidencia. Y en cuarto lugar, todo lo que tiene que ver con el anclaje cambiario, la venta de divisas.

Estos cuatro elementos van a estar presente en 2022. Obviamente el elemento más fuerte es la dolarización. El Gobierno va a seguir manteniendo disciplina fiscal, además que tiene una mejora de caja producto por lo que está pasando en el mercado petrolero. Creo que incluso el gobierno puede continuar vendiendo algo de dólares para contener la tasa de cambio.

Tal vez la variable que puede sufrir un ajuste son las importaciones por el tema de la cadena de suministros globales, pero en general, seguimos viendo un descenso de la tasa de inflación. Nuestro estimado está por debajo de 300% para este año, eso no significa que se resolvió el problema porque sigue siendo una inflación extremadamente alta y la peor del mundo, pero obviamente, ya no está en la categoría de hiperinflación.

Advertisement

En una entrevista para El Cooperante en 2021, me dijiste que como ejercicio teórico era probable un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) ese año. Varias firmas, incluida EMFI, dicen que el PIB creció en 2021 y que crecerá en 2022. ¿Cuáles son las proyecciones que tiene Ecoanalítica con respecto 2021 y 2022?. Fíjate que Maduro habla en su memoria y cuenta anual de un crecimiento en el último tramo de 2021, y luego cita a esas mismas firmas internacionales que le dan margen entre 4% y 6% de crecimiento en 2021, para robustecer su tesis

-Nuestro estimado nos da - 0,5%. Pero esa caída nuestra es la menor de los últimos 8 años, eso es un punto importante de cambio de tendencia y cuando separas esa caída de -0.5% del sector público y privado, te das cuenta de que el sector público cae alrededor de 5%y el sector privado crece 3%. Esto hay que decirlo con mucho cuidado porque después que creces tras caer 80%, es más una ilusión estadística que otra cosa, porque obviamente estas en el foso. Pero más allá del número o el factor cuantitativo, para mí lo relevante es lo cualitativo, la capacidad de una parte del sector privado para, en medio de esta dinámica, poder adaptarse a ciertos cambios que ocurren en la economía y tener algunos signos de mejora.

De los componentes del PIB, ¿cuáles de ellos han empujado en el caso de Ecoanalítica ese decrecimiento de medio punto? ¿Cuáles son esos factores del PIB han hecho que la caída sea menor? Porque Maduro habla de un consumo en hogares de 4,4% y que el gasto del gobierno aumentó 8,4%

-Allí es donde está la mayor diferencia. Vemos recuperación del consumo privado, un poco menos del 3%, pero vemos una caída muy fuerte del gasto público superior al 10% y eso tiene que ver justo con que el gobierno ha reducido el déficit, y no porque aumentaron los ingresos para poder cubrir gastos, pero el gasto cayó en una magnitud mucho mayor, incluso ese es uno de los mayores problemas que tiene hoy Venezuela: la destrucción del Estado como hacedor de políticas públicas, porque no tiene ese impulso dinamizador en la economía y ese elemento es el punto de mayor diferencia que tengo con esos datos que muestra Maduro.

¿Tienes algún estimado del ingreso por exportaciones petroleras? El presupuesto de la Nación para 2022 es de 13 mil millones de dólares...

Advertisement

- Las exportaciones se dividen en dos rubros: petroleras y no petroleras. Quiero destacar una aclaratoria metodológica, hacemos un estimado neto: neto de costos, porque sacar el petróleo, venderlo, tiene un costo, y neto del descuento, que es algo que casi nadie lo sabe, y es que el petróleo venezolano se vende con un descuento muy elevado en los mercados internacionales producto de las sanciones y eso afecta el flujo de caja que recibe el Estado. Nosotros estimamos en números redondos que el año pasado el gobierno tuvo ingreso de alrededor 10 mil millones de dólares netos, entre los cuales unos 7 mil millones vinieron por petróleo y 3 mil millones por otras actividades como oro, metales, chatarra y criptomonedas.

Para este año, nuestros escenarios son con unos ingresos en divisas por el orden de 15 mil millones de dólares: 12 mil millones en petróleo y 3 mil millones con actividades no petroleras. Hay una mejora de caja en el gobierno, incluso un incremento del 50% en su flujo de ingreso lo pone desde el punto de vista financiero en una posición mucho más holgada que la que tuvo en los últimos 3 años, y eso, cambia un poco la perspectiva de acción del gobierno en la dinámica económica para este año.

Entonces, ¿el presupuesto presentado por el gobierno de 13 mil millones de dólares para 2022 está ajustado al entorno?

Claro, el tema del presupuesto es más un tema de saludo a la bandera, para cumplir con una norma que viene desde la época de la Venezuela democrática, porque en general, el gobierno maneja el presupuesto desde la visión de una pulpería. Es decir, cuánto me entra y en función de eso, gasto, porque también es un gobierno cuya capacidad de financiamiento es muy, muy limitada y depende estrictamente de los ingresos, porque ni siquiera sus aliados (China y Rusia) están teniendo fuentes importantes de financiamiento para el gobierno.

Maduro pidió en su mensaje anual a la banca "expandir la cartera crediticia para beneficiar  a los pequeños emprendedores". Pero fíjate la situación, tienes un encaje legal de 85 puntos que no puedes soltar ahorita porque es tu instrumento de política monetaria para evitar que el dinero bancario se multiplique y se traslade al tipo de cambio, pero al mismo tiempo, pides a la banca que haya un aumento de la cartera crediticia para pequeños emprendedores. De hecho, revisando las cifras del BCV, M2 ha crecido particularmente de manera inferior a lo que ha crecido la inflación. La política monetaria de Maduro es ortodoxa o de librito, pero en este caso que te hablo en particular, es Maduro contra Maduro quien busca desesperadamente tener gestión, luego de haber reducido por el momento a la oposición que está atomizada. El gobierno pide a la banca expandir la cartera crediticia, pero tiene un encaje legal de 85 puntos, ¿cómo compaginar esas dos cosas?

Advertisement

-Tú acabas de dar en el clavo, la pregunta está en la respuesta. Hay una contradicción desde la lógica porque no puedes pedir a la banca expandir el crédito cuando hay dos elementos sobre las cuales el gobierno tiene ciertas restricciones y ha puesto trabas. La primera de ellas es el encaje, la política de encaje no tiene sentido, sobre todo, porque ya indexaste los créditos a la devaluación con el famoso crédito indexado. El peligro de que el crédito se convierta en un vehículo para la compra de divisas o generar inestabilidad cambiaria ya no existe, dado que el crédito es indexado. Aquí ya no existe la figura del crédito barato o la figura de créditos que se usaban para hacer cobertura cambiaria. 

Ese es el primer elemento que el gobierno debería cambiar y el segundo elemento, es que tú tampoco permites mejoras, como optimizar el ecosistema financiero en dólares; es decir, la posibilidad de prestar en divisas, de optimizar los medios de pagos en divisas, de crear una cámara de compensación privada dólar- dólar que le daría un dinamismo a empresas particulares en términos de créditos. 

El regulador, más que el exhorto, debería cambiar esas condiciones que le permitirá dar un impulso al sistema, porque la banca está en unas condiciones muy precarias, y me preocupa bastante porque todos estos signos de recuperación tienen una víctima que es la banca, o sea, la banca no va a ver ninguna de estas ventajas, porque la banca está en una situación bastante delicada.

El gobierno lo que ha hecho es reducir la economía en bolívares, lo que llamamos desmonetización, ha estimulado la economía en dólares, pero la banca sigue trabajando en bolívares el grueso de su actividad y no se está beneficiando de esa economía en dólares, y está en el peor de los mundos posibles porque está trabajando en el sector que se está reduciendo y eso está llevando a la banca a unos niveles límites en términos de su operatividad, reducción de tamaño, ciencia, calidad de servicio y otros elementos que nos van a pasar factura; tanto así, que creo que la expresión de la crisis de la banca la resume la cartera de crédito que no llega ni siquiera a un punto del PIB, porque la cartera de crédito son 400 millones de dólares y un punto de PIB puede estar en 410 millones de dólares.

Hay dos teorías sobre la conducta del gobierno en torno a su política fiscal monetaria y cambiaria, yo soy de los que cree en la hipótesis de que esto es un simple reacomodo a la fuerza del gobierno para ajustarse a la situación interna y externa, de allí la despenalización en el uso de las divisas, entre otras menudencias. Pero hay desafíos de los cuales ya hablaste. ¿Es posible abrir el grifo del crédito en dólares o disminuir el encaje legal?

Advertisement

-Creo que ambas cosas son necesarias, viendo los números, viendo el tamaño de la liquidez, reducir el encaje por sí solo no va a reactivar el crédito, va a seguir siendo insuficiente para las necesidades de la economía. Nosotros hemos hecho algunos cálculos sobre cuáles son las necesidades crediticias del sector privado y eso está por el orden de los 6 mil 100 millones de dólares y la cartera de crédito es 400 millones, si liberas el encaje, puede ponerse en 500 o 600 millones, pero sigue siendo el 10% de lo que se necesita. Así que tienes que abrir también el ecosistema dólar para que llegue otra vía. Ojo, con la sumatoria de ambos no se llega ni a la mitad de los 6 mil millones que se necesitan. La solución al problema del crédito no es solo el encaje, no comparto esa visión que tienen algunos analistas, porque para mí la reactivación del crédito pasa por la revisión del encaje, pero también por optimizar el ecosistema en dólares.

Una economía sin crédito es como un cantante de ópera afónico, pero dado el escenario de dolarización actual te hago otra pregunta, ¿es factible el pago de Impuestos Sobre la Renta en dólares?

- Sí claro, totalmente. Hay mucha resistencia a esto en algunos sectores del gobierno, pero creo que una manera de bajar esto, es entender que en la medida que avances hacia una dolarización financiera basada en la banca y resurja el crédito en dólares, vas a tener que pagar también impuestos en dólares, es una posibilidad y te tienes que preparar porque el gobierno obviamente no solo hará ese reacomodo para beneficio del sector privado, sino que tiene que tener una contraparte que tiene que ver con recibir hasta el I.V.A; es decir, cualquiera de los impuestos, y para pagarlo en dólares puedes usar las cuentas en divisas.

Ya hay algunas quejas o críticas por el ajuste de las tarifas de registros y notarias ancladas al petro, ¿Cómo haríamos para el tema salarial?

-Esos son los retos que quedan hacia adelante y es un reto que Maduro tiene que abordar, ¿cómo reestructuras el Estado de manera de poder tener mejores ingresos? Racionalización de gastos, porque lo que hay hoy para mí es una reducción muy caótica y desordenada del gasto, que te permita ir recuperando los niveles de salarios y pensiones, y eso pasa a mediano plazo con una reforma del régimen de pensiones, es demasiado costoso para el país y tiene que revisar todo el tema. Son cosas de mediano y largo plazo y sé que cuando digo esto, para un trabajador del sector público o un jubilado es terrible porque quiere resolver su problema rápidamente, pero no funciona así, todo lo que tiene que ver con reformas laborales se demora en el tiempo y la recuperación del salario se va a tardar.

Advertisement

Es imposible o es muy difícil pensar que en las condiciones en las que está el gobierno de Maduro pueda aumentar sustancialmente el salario, sin que eso tenga efectos inflacionarios bastantes significativos. Es una mejora que va a ser paulatina y eso plantea desafíos de políticas públicas importantes.

Hay algo que me llama poderosamente la atención: las reservas internacionales del BCV eran de 6 mil millones de dólares al 3 de septiembre, luego de manera súbita, brincaron a 11 mil 200 millones de dólares el 10 de septiembre; y luego, estas reservas han ido bajando paulatinamente a medida que el BCV inyecta dólares para abastecer la demanda. Hoy las reservas están en 10 mil millones de dólares, según el BCV. ¿Tienes idea de cuál es la razón de ese incremento tan brusco? Porque por el uso de derechos especiales de giro del FMI no fue ¿o sí?

- Sí, efectivamente, el gobierno está contabilizando los derechos especiales de giro, yo creo que es un temas más político-simbólico de fondo. Hay un tema porque el FMI no reconoce a ningún gobierno y estamos en un limbo jurídico con el FMI. Por eso es que no nos tocó parte, pero el gobierno reclama que esos recursos son de Venezuela que son los representantes legítimos y están en el BCV, tienes que quitarle esos 5 mil millones de dólares.

Creo que existe en Venezuela un fetiche por las reservas, pero las reservas no son una señal de la situación financiera del gobierno porque Chávez destruyó la institucionalidad alrededor de la entrada de divisas al país. Antes de Chávez, existía un acuerdo, uno de los más importantes de la era democrática, y fue que todo flujo de entrada de divisas al país se centralizaba en el BCV, Petróleos de Venezuela (Pdvsa), solo disponía una pequeña fracción para sus pagos en el exterior, que era lo que se conocía como el Fondo Rotatorio, bueno, para hacerlo corto, todo eso se destruye cuando se crea el Fondo de Desarrollo Nacional y al final tienes una estructura extremadamente desordenada, donde se mueven todos los fondos que el gobierno recibe. 

Entonces, ver las reservas como un símbolo de que allí está el dinero y de que eso está cayendo es no entender que esta gente tiene plata en distintas partes y en efectivo, porque gran parte de su estructura hoy se mueve en efectivo. Lo que quiero decir con esto, no es que no sea preocupante, claro que hay que evaluarlo, pero las reservas son un indicador insuficiente y parcial de la situación financiera del gobierno, y por eso debes ahondar más esa perspectiva

Advertisement

Lo del incremento de las reservas, ¿fue entonces simplemente un asiento contable y ya?

- Sí, efectivamente.

Todos los pronósticos con respecto a la conducta del tipo de cambio se cayeron, los que quedaron más lejos de esa conducta fueron los del FMI. El gobierno mantiene a raya el dólar quemando divisas; ahora, con miras a 2022 ¿cuál es esa proyección de Ecoanalítica ? ¿se mantendrá ese escenario en el cual se mueve actualmente el tipo de cambio, en una banda de 4,5 a 5 bs por dólar?

Efectivamente, incluso en un entrevista con Román Lozinski destaqué que los economistas nos equivocamos, yo me equivoqué y uno de los factores es que el gobierno dejó de gastar en bolívares para gastar en dólares, y eso parece poca cosa, pero es muy preocupante porque si gastas en dólares, no hay bolívares que entren al sistema, o habrá menor cantidad de bolívares y no hay para comprar dólares. La ejecución de gastos del año pasado, una porción importante se hizo en dólares y en segundo lugar venta de divisas. Muchos analistas piensan que el gobierno está vendiendo muchísimo, pero el mercado es minúsculo.

Estimamos  que el gobierno vendió 943 millones de dólares de enero a diciembre y es una cifra que se puede sostener este año. Son dos puntos importantes y te lleva a que en 2022, es que somos más conservadores con la tasa de cambio. El grado para equivocarte es muy grande y cambia con las expectativas. Nosotros hoy estamos viendo cómo es posible que el gobierno pueda seguir teniendo una parte de ejecución de gasto en dólares, pueda vender algo de divisas por mejora de flujo y eso nos hace pensar en un estimado de que el dólar estará entre 12 y 15 bolívares.

Advertisement

Ese es nuestro escenario base conservador, luego hacemos un escenario, ¿qué pasa si no vende tantas divisas? ¿y si vuelve a gastar en bolívares? Esto nos da una tasa en torno a 30 bolívares por dólar.

Si me lo preguntas hoy, me siento más cómodo con el primer escenario que con el segundo. Y el tercer punto: creo que es importante que el gobierno cambie la estrategia porque no tiene mucho sentido inyectar dólares para parar la tasa de cambio, creo que el vehículo más idóneo es profundizar la dolarización. Debería hacer una transición a una política más abierta, avanzar a la dolarización financiera que te puede ayudar  a seguir estabilizando los precios.

Sobre el entorno multimoneda coincido contigo, pero hay quienes discrepan y prefieren una dolarización plena al estilo Ecuador. ¿Podrías explicar al lector, en dos platos, porqué esto es inviable?

Bueno, yo creo que hay dos factores, el primero es ideológico y pesa mucho, me cuesta mucho pensar en un Maduro asumiendo el dólar y más en condiciones geopolíticas como las nuestras. El gobierno en un principio vio la dolarización como un mecanismo de reducción de tensión social y oxígeno, pero avanzó tanto que no se sienten tan cómodos con lo profundo que está; y luego hay un segundo factor que tiene que ver con la dinámica de acuerdos institucionales, una dolarización al estilo de Ecuador implica que el Estado asuma el dólar como moneda, que renuncie al bolívar, y esto pasaría por reformas de la Constitución. Eso lo veo complejo, pero incluso si lo logras, hay otro obstáculo que es un acuerdo formal con la Reserva Federal. Ojo, no necesitas permiso de la Reserva Federal para dolarizar, Ecuador no lo hizo y Panamá no lo hizo, pero necesitas tener un acuerdo con la Reserva Federal para provisión de monedas y billetes porque son ellos los que lo fabrican.

Eso es imposible porque el BCV hoy está sancionado. Así que por razones internas, institucionales, geopolíticas e ideológicas no creo, es un escenario extremadamente bajo una dolarización plena, y tampoco me gusta el modelo al estilo Ecuador. Prefiero el modelo peruano multimonetario, donde hay libertad de que circulen varias monedas: deberías permitir un entorno, una estructura de medios de pago donde todas las monedas convivan.

Advertisement

Siempre a la gente le queda la duda y hay que repetirlo una y otra vez, así que, ¿podríamos explicarle al lector porqué no existe inflación en dólares?

-La gente no tiene porqué ser economista, pero tampoco puede obviar la dinámica económica. El primer elemento es entender que la inflación de Estados Unidos es allá con la estructura económica de ese país. No sé de dónde sale eso de que puedas tener lo que pasa en Estados Unidos en Venezuela con nuestra estructura económica porque estamos usando su moneda, no hay ningún escrito que diga que usando una moneda absorbes su inflación.

El caso de Ecuador es distinto porque renunció a su moneda, construyó una institucionalidad alrededor del dólar y eso tuvo incidencia en la dinámica de precios. Además, hay un nivel de distorsión de la economía; comercializar en Venezuela, producir en Venezuela, tiene costos elevados que son extraordinarios, tienes unas incidencias que no son permanentes, pero son una especie de choques; y todos esos factores al final inciden en que tenemos un costo de vida en dólares que sube.

En 2020 el aumento del costo de vida en dólares, según nuestros datos fue 70%; el año pasado fue 40%; y este año estimamos 25%. A medida que tengas una estructura más dolarizada, ayudará a que el costo de vida en dólares se reduzca, no creo que llegue a niveles de inflación de Estados Unidos porque somos ineficientes, no tenemos esa estructura productiva que tiene EE.UU., pero capaz se termine estabilizando entre 15% y 20%.

La crisis y las sanciones dejaron como nota positiva que hay una producción al margen del Estado, ¿por qué la proliferación de negocios relacionados con el sector farmacéutico?

Advertisement

Varias cosas, voy a hacer varios comentarios, el negocio de los bodegones hemos calculado que representa el 1,2% de todo el PIB del país, es la nada, es una exageración asumir que todo lo que pasa es producto de esto. Con el tema farmacéutico pasa que, primero, el desmontaje de estructura de controles impulsó el sector; segundo, la pandemia disparó la compra de medicamentos y eso es una tendencia mundial; y en tercer lugar, la recomposición del sector de los laboratorios internacionales: abandonaron el mercado producto de todas las malas políticas del chavismo que no pagaron sus dividendos e impusieron controles.

Ahora tienes el impulso de actores locales con socios internacionales y allí están capitalizando todo este tema y ha dado como resultado que el sector salud en nuestra estructura de sectores top, es el top de crecimiento en 2021 y 2022, con las subdivisiones de producción de medicamentos, servicios médicos, laboratorios y cuidado personal. El sector producción de medicamentos, el año pasado, creció 30% y proyectamos que este año crezca 26%.



Tendencias