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Así se repartieron Pdvsa, el Seniat y “guisos” de la comida entre Diosdado y Maduro, según los “narcosobrinos” 

El Cooperante | 9 agosto, 2018

Caracas.- Tener el apellido Flores era para los “narcosobrinos” una garantía para hacer dinero con petróleo, oro o drogas en Venezuela. Según una nueva entrega del trabajo de investigación Porque soy Flores de las periodistas Adriana Núñez y Jessica Carrillo,  uno de los familiares de la pareja presidencial venezolana,  Efraín Campo Flores,  detalló la división de las principales riquezas del Estado, antes y después de la muerte del expresidente Hugo Chávez.

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El “narcosobrino”  dijo que  después del fallecimiento del presidente Hugo Chávez, la familia Flores y sus aliados quedaron a cargo del petróleo, mientras que el presidente de la Asamblea Nacional Constituyente, Diosdado Cabello, tendría control total sobre la importación de comida, la recaudación de impuestos y las aduanas. Campo explicó que antes “trabajaban” con oro, cemento y hierro, pero renunciaron a estas ganancias para evitar “conflictos de poder”.





Asimismo, los Flores-Maduro se quedaron con el poder de  Petróleos de Venezuela (Pdvsa). Carlos Erik Malpica Flores, primo-hermano de Campo, Tesorero de la Nación y vicepresidente de Finanzas de Pdvsa, era la ficha clave puertas adentro de la estatal.

Según la transcripción Efraín Campo, Cabello y los Flores-Maduro hicieron un pacto.  “Bueno, perfecto”.  “Déjenme ustedes estas tres cosas a mí y ustedes solamente dominan el petróleo completo”, habría dicho Diosdado.  


Eso le pareció perfecto a la familia presidencial, ya que  “las ganancias son básicamente las mismas, de repente acá un poquito más que allá, o allá es un poco más que acá”.

En ese sentido, el 29 de julio de 2015 Campo se comunicó Whatsapp, con un contacto llamado “Jonathan Query”, donde se hablaba sobre el cobro de sobornos para garantizar que Pdvsa efectuara pagos pendientes a empresas que él había seleccionado.  Es decir, vulgares sobornos.

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