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Bachaqueros llegan al Caracas Magallanes: En Bs. 1000 venden los números para comprar entradas

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Lohena Reverón.- Los juegos entre Caracas y Magallanes no escapan a la crisis que atraviesa Venezuela durante este 2015, el bachaqueo, la escasez, la inflación y la corrupción alcanzaron a quienes se formaron desde horas de la noche de este lunes y la madrugada del martes en la primera cola en torno al juego de los eternos rivales, en los alrededores del estadio de la Ciudad Universitaria. No pudo faltar la asignación de números para que los fanáticos lograran hacerse con dos pases, sí dos, estos también fueron regulados. Al mismo tiempo estos números eran revendidos por los más habilidosos: 1000 bolívares pedían a quienes caminaban por sus alrededores.

IMG_9954Vigilantes y policías coinciden en que “la pasión por el beisbol” se vino abajo este año, las colas no se comparan a años anteriores, donde las calles lucían abarrotada, ante la marea de los fervientes fanáticos. La respuesta es un suspiro: ¡Ufffff! La cola no llega ni a la estación Ciudad Universitaria del Metro… Y esto es por la economía que estamos viviendo. ¿En qué país vives tú? La gente en este momento prefiere irse a bachaquear que venir a ver un Caracas – Magallanes, es la respuesta de Oscar López, uno de los encargados de que las cosas no se salgan de control interno en el Universitario. Mientras que los funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana, resguardan el orden público, hay quienes los acusan de vender los puestos en 500, 1000 y hasta 3000 bolívares.

Los souvenirs en el estadio

El año pasado Juan José Alarcón, tenía cabello, este año está calvo según dice gracias a las preocupaciones de los últimos meses, él es  vendedor de los souvenirs de estadio: camisas, gorras, chapas, vasos, peluches… Lo hace desde hace 20 años en los alrededores del Universitario, cuando es consultado sobre cómo están las ventas en la temporada que transcurre dice: “Aquí estamos esperando el día, para ver cómo termina esto, a esta hora el año pasado estaba bueno, pero en este momento aún no le hemos visto el queso a la tostada. El señor que vende arepas no llega ni a cinco, por ejemplo y está aquí desde las 4:00 de la mañana”.

Una camisa el año pasado costaba 1.500 bolívares, este año piden 5.000 bolívares, la respuesta es simple: Todo subió. Semanalmente lo kiosqueros pagan 800 bolívares por el cuidado y 2.000 más por la cooperativa a la que pertenecen. “Nosotros tenemos que pagar comida, agua. Esto está feo para nosotros” dice apretando los labios y cerrando los ojos, al mismo tiempo se abanica ante el calor sofocante del lugar. La gorra más económica pero no la de moda tiene un valor de 1000 bolívares, mientras que las 2015 cuestan son vendidas en 3500 bolívares.

“A quien se quiera meter en este negocio en este momento no le será rentable, porque la ganancia no es mucha. Todavía tengo mercancía de años anteriores. Lo que más ha vendido son cigarrillos”, dice Alarcón.

Los sacrificios para ver al equipo

IMG_9991Debajo de uno de los árboles aguardan dos mujeres procedentes de Amazonas, vinieron a Caracas a ver jugar al Magallanes, estaban en la cola desde las 6:00 de la mañana, por supuesto con los pies cansados y escondiéndose del inclemente sol de las 11:00 de la mañana. Se quejaron del trato de los funcionarios policiales y de la organización del estadio, pues no definen las colas, retrasando la fluidez de la compra. “Así no nos quedan más ganas. Es una sola cola para gradas y eso que no hay muchas personas esperando. La venta comenzó a las 8:00 de la mañana”, sostiene Carolina Herrera, como aseguró llamarse.

Por su parte, Harrinson Matamoros, quien desde los 17 años asiste a los juegos de beisbol apoyando a los Leones, se lamenta porque el costo de las entradas aumentó muchísimo, aunque entiende la situación del país, para él y su grupo de amigos el costo es exagerado, “El año pasado comprábamos gradas en 120 bolívares, hoy nos salen en 530 bolívares, venir al beisbol se volvió un lujo. Estoy aquí desde las 7:00 de la mañana y de paso los policías cobran 1000 bolívares para pasarte directo, sin hacer cola, por persona. La única manera de acabar con estas mafias es personalizar las entradas, con nombre, apellido, número de cédula”, sugiere.

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