article-thumb
   

Belleza para exportar: Misses venezolanas emigran para buscar fama en el extranjero

El Cooperante | 14 noviembre, 2018

Caracas.- En tan solo unas semanas se celebrará el concurso de belleza de Miss Universo, en el que Chile será representado por una delgada mujer morena con una sonrisa demoledora y un inconfundible acento venezolano.

Lea también — Andrea Díaz, la venezolana que se coronó Miss Chile Universo 2018 (+Video)

Andrea Díaz nació y creció en Valencia, Venezuela, donde desde los 12 años aprendió a mover las caderas y a caminar con gracia por la pasarela en una academia de modelaje de su país. A la edad de 19 ganó un concurso organizado por el equipo de béisbol de su ciudad y se convirtió en su embajadora de buena voluntad, según refiere Associated Press.

Sin embargo, la carrera de Díaz cambió de rumbo en la veintena, cuando se mudó a Panamá primero y luego a México para trabajar como modelo, un tipo de empleo que ahora escasea en una Venezuela asolada por la crisis. Hace tres años se estableció en Chile, a donde se mudó también la mayor parte de su familia.

A sus 26 años, Díaz dice representar al “nuevo Chile”, un país inclusivo donde los migrantes buscan frescas oportunidades, mientras se prepara para el certamen en un gimnasio de Santiago.


Andrea Díaz. Foto: Instagram

 

Como las miles de personas que huyen cada día de Venezuela, escapando de la escasez de alimentos y de una inflación que se espera que supere el millón por ciento, docenas de aspirantes a reinas de la belleza se van para trabajar como modelos o en medios de comunicación en el extranjero.

Algunas incluso desfilan con sus países de adopción en concursos internacionales de belleza.

El próximo mes, Portugal estará representado en la competencia de Miss Mundo en China por una exparticipante del Miss Venezuela. Además, en el reciente Miss Tierra, celebrado en Filipinas, dos venezolanas compitieron con las bandas de Perú y España.

Jessica Russo, que representó a Perú, el país natal de su madre, dijo que su sueño de convertirse en una reina de la belleza no se terminó al llegar a su nueva nación hace un año. No logró clasificarse a la final, pero señaló que entrenará para más concursos, en los que espera ganar la corona.

Los concursos de belleza levantan casi tanta expectación como el béisbol en Venezuela, una nación obsesionada desde hace años con el glamour y el buen aspecto físico. La nación es líder en concursos internacionales de belleza: ganó siete coronas de Miss Universo, seis títulos de Miss Mundo y ocho de Miss Internacional.

Aunque los críticos consideran estos certámenes misóginos y anticuados, muchos en Venezuela los defienden señalando que han ayudado a cientos de mujeres de todas las clases sociales a iniciar carreras como modelos, actrices y conductoras de programas de televisión o noticieros. Una antigua Miss Venezuela llegó a ser alcaldesa de distrito en Caracas y se presentó, aunque sin éxito, como candidata a la presidencia.

Pero a medida que la economía de Venezuela se hunde, los numerosos certámenes nacionales ya no ofrecen una vía directa al empleo. Los desfiles de moda en vivo se han suspendido, las producciones de televisión se han ralentizado y empresas como marcas de moda evitan cada vez más invertir en publicidad.

Gisselle Reyes dirige cuatro escuelas de modelaje para jóvenes en el país, a las que llama la “universidad de la belleza”. Estima que alrededor del 70% de quienes se gradúan en sus centros abandonaron el país en las últimas décadas para trabajar como modelos en México, Colombia o Estados Unidos, entre otros países.

En su estudio en Caracas, decorado con fotografías de celebridades que ganaron concursos de belleza, Reyes reconoce que ahora tiene problemas incluso para encontrar instructores, que se marchan del país en cuanto tienen ocasión.

Gisselle Reyes

 

Ya ni el concurso más competitivo de Venezuela parece garantizarles a sus graduadas un trabajo en la nación.

Al menos 17 de las participantes en la edición de 2015 del Miss Venezuela parecen estar trabajando en México, Colombia, Turquía e incluso en India, según sus perfiles en redes sociales. Entre las participantes en 2014, el dato es similar.

Muchas de las reinas de la belleza venezolanas que salieron al extranjero dicen que su estricta preparación en su país les ayudó a triunfar. Pero también se sienten aliviadas de estar libres de los exigentes estándares impuestos por los organizadores de certámenes.

Díaz contó que cuando vivía en Venezuela se sometió a una limpieza de piel que salió mal y le dejó pequeñas cicatrices y manchas rojizas en ambas mejillas. Las agencias de modelaje venezolanas empezaron a rechazarla.

En Chile, Díaz ganó la banda de miss pese a las manchas, que se tapan fácilmente con maquillaje. Pudo participar en el certamen porque su padre es chileno.

Ahora, mientras se prepara para el concurso de Miss Universo del próximo mes en Tailandia, la modelo espera que el jurado no se centre en sus atributos físicos sino que la vea como una mujer cosmopolita que se ha movido por todo el mundo para conseguir su objetivo. Dice que sueña con convertirse en oradora motivacional y trabajar con jóvenes en temas de autoestima.

Andrea Díaz. Foto: Instagram

Comentarios

comentarios