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“Vengo como peregrino, para compartir con ustedes la alegría de evangelizar”, dice Bergoglio

Christhian Colina

Christhian Colina.- Luego de visitar al presidente de Ecuador, Rafael Correa, en el Palacio de Carondelet y recorrer la Catedral de Quito, el Papa Francisco habló a los fieles que lo esperaron por más de dos horas en la plaza Grande. Sin embargo, el pontífice no dio el discurso que tenía preparado y que había sido difundido a los miembros de comunicación, informó la agencia Aciprensa.

En su improvisado mensaje a los feligreses, Francisco pidió: “Que no haya diferencias, no haya exclusivo ni gente que se descarte. Que todos sean hermanos. Que se incluyan a todos y no haya ninguno que esté fuera de esta gran nación ecuatoriana”.

El discurso que Francisco tenía preparado y que no pronunció, es el siguiente: “Queridos hermanos, vengo a Quito como peregrino, para compartir con ustedes la alegría de evangelizar. Salí del Vaticano saludando la imagen de Santa Mariana de Jesús, que desde el ábside de la Basílica de San Pedro vela el camino que el Papa recorre tantas veces”.

“A ella encomendé también el fruto de este viaje, pidiéndole que todos nosotros pudiésemos aprender de su ejemplo. Su sacrificio y su heroica virtud se representan con una azucena. Sin embargo, en la imagen en San Pedro, lleva todo un ramo de flores, porque junto a la suya presenta al Señor, en el corazón de la Iglesia, las de todos ustedes, las de todo Ecuador”, diría Francisco.

El Sumo Pontífice señalaría, “hoy estoy aquí con ustedes, que me regalan el júbilo de sus corazones: Qué hermosos son sobre las montañas los pasos del que trae la buena noticia (…) es la belleza que estamos llamados a difundir, como buen perfume de Cristo: Nuestra oración, nuestras buenas obras, nuestro sacrificio por los más necesitados. Es la alegría de evangelizar y «ustedes serán felices si, sabiendo estas cosas, las practican. Que Dios los bendiga”.

Con información del Universo de Ecuador

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