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Bob Corker, el senador que se reunió con Maduro, se hizo millonario desde que llegó al poder

Elizabeth Fuentes | 8 octubre, 2018

Caracas.- El senador Bob Corker representa el opuesto absoluto de la “ideología” que defiende Maduro, esa que ha llevado a Venezuela y a sus empresarios a la ruina.  Hoy Corker es considerado el senador más rico de su país. Su patrimonio neto es estimado en casi 70 millones de dólares gracias  las empresas que conduce,  tanto en el área de la construcción como en el de las compañías inmobiliarias, las más grandes del condado de Hamilton en Tennessee. De hecho, es  el mayor propietario privado de tierras de ese condado.

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Pero la leyenda negra asegura que  “es un mini-Trump”, un desarrollador de propiedades de mala calidad cuyo negocio tenía una deuda de 120.5 millones de dólares  cuando asumió el cargo en 2007, y una  década después, es considerado el cuarto senador más rico, con un patrimonio neto de  69 millones de dólares.

En los primeros 7 meses que estuvo en el cargo, realizó más de 1,200 operaciones, casi todas resultando en ganancias por la compra de acciones que se dispararon poco después de que las compró, asegura el portal  Bingbing.net. Corker afirma que todo es un malentendido. “Esas deudas eran de otra persona, vendidas con sus intereses comerciales cuando ingresó al senado. Todo el dinero que ganó fue el feliz resultado de algunas operaciones afortunadas realizadas en una cuenta administrada por separad, que es como un fideicomiso ciego, excepto que no es ciego y puede beneficiarse de las laxas reglas relacionadas con el uso indebido de información por parte de senadores y miembros del Congreso…”

Corker posee además una cartera de más de una docena de fondos mutuos, así como una propiedad que  alquila entre  de 5  y 25 millones,  llamada The Volunteer Building. . El senador Corker posee además una cartera de más de una docena de fondos mutuos, así como una propiedad que  alquila entre  de 5  y 25 millones,  llamada The Volunteer Building.


El llamado por algunos como “el Zapatero gringo”,  quien viene a Venezuela  “para evaluar la situación actual”, según su portavoz y reunirse con el presidente Nicolás Maduro y algunos sectores de la oposición, es un duro crítico de la administración de Donald Trump. El republicano,  que preside el Comité de Relaciones Exteriores del Senado, mantuvo a finales del año pasado  un público y feroz enfrentamiento con Donald Trump debido a las posturas radicales del presidente norteamericano ante Corea del Norte e Irán.

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Trump lo llamó tonto y delató que Corker le había rogado para que le diera un determinado cargo, a lo que  Corker le respondió llamándolo “un maníaco que nos puede llevar a una tercera guerra mundial” y aseguró  que  la Casa Blanca “se había convertido en un geriátrico”.
Pero lo cierto es que cabe recordar este distanciamiento, para tratar de responder  qué intereses mueven a Corker al venir a  Venezuela.

Sobre todo si el  visitante, como le escriben hoy en una carta abierta los dirigentes de los partidos  Primero Justicia, Voluntad Popular y la Causa R,  viene a título personal y no como representante ni del Congreso ni del Gobierno de Estados Unidos.”Nos preocupa que su presencia en el país pueda ser utilizada por el régimen de Nicolás Maduro para ganar tiempo en su intento de aferrarse ilegalmente al ejercicio del poder”, le dicen.

“No sería la primera vez que Maduro sorprende la buena fe de las personas que adelantan esfuerzos de mediación pero resultan burlados y descalificados ante la opinión pública nacional e internacional…En las ultimas semanas hemos  vivido una nueva escalada represiva acometida por la dictadura…y bajo las presentes condiciones Primero Justicia, Voluntad Popular y La Causa R- que constituimos el 50% de la representacion democractica en la Asamblea Nacional, no participaremos en ninguna iniciativa  de mediación y menos en el llamado Grupo Boston, del cual forman parte representantes del régimen de Maduro…”.

Asimismo le recuerdan que la visita ocurre cuando “la dictadora busca desesperadamente caminos de legitimación interna externa. Su visita es bien recibida por Nicolás Maduro porque podría ser aprovechada para proporcionarle al régimen el velo de legitimidad que necesita para acceder a fuentes de financiamiento internacional, para tratar de borrar sus vinculaciones con el narcotráfico, el terrorismo y el lavado de dinero y, no menos importante, porque puede fragmentar a las fuerzas opositoras y confundir al pueblo de Venezuela”.

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