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La Lupa

Canache Mata: Oposición debe mirar al Pacto de Puntofijo y anteponer intereses nacionales

"Hay que observar que el régimen inventó lo inimaginable para que no se realizara el referendo revocatorio previsto en el artículo 72 constitucional, y no quedaría otra alternativa –a menos que antes se restablezca el orden democrático- que esperar las nuevas elecciones que corresponden al vencimiento del período constitucional, y, hacer todo lo necesario para impedir que se consuma una nueva trampa fraudulenta dirigida al mantenimiento de la usurpación del poder"

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Caracas.- Carlos Canache Mata se mantiene firme en su posición. El exsenador, ex secretario general, abogado y médico de Acción Democrática niega que el interinato sea una entelequia. Se aferra al hecho de que sesenta gobiernos reconocen a Juan Guaidó como "presidente interino". El experimentado legislador aconseja a la dirigencia opositora mirar hacia el Pacto de Puntofijo de 1958 y "por encima de las diferencias y ambiciones o intereses grupales, pongan el interés nacional y se unan para construir el camino por el que vuelva la democracia".

No comparte la tesis de que la oposición quemó la calle. Cree que el Gobierno ha aprovechado la pandemia por el coronavirus para evitar que se repitan masivas protestas como las de otrora. Y en ese punto de la entrevista, el doctor Canache Mata advierte que las condiciones pueden cambiar. Entonces cita a Alberto Carnevali: "Será la hora para iniciar con audacia una implacable ofensiva de rebelión civil en todos los campos de la vida nacional”.

Pero en dos puntos de vista contrapuestos siempre se puede encontrar un equilibrio. Y ese punto de equilibrio en el que coincidimos en esta entrevista fue el de las elecciones presidenciales de 2024, para las que abiertamente ya se alista la oposición.

Sobre ellas, Canache Mata dice que "hay que observar que el régimen inventó lo inimaginable para que no se realizara el referendo revocatorio previsto en el artículo 72 constitucional, y no quedaría otra alternativa –a menos que antes se restablezca el orden democrático- que esperar las nuevas elecciones que corresponden al vencimiento del período constitucional, y, hacer todo lo necesario para impedir que se consuma un fraude".

Para Canache Mata: ¿Quién es el presidente? ¿Guaidó o Maduro?

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-Guaidó es el presidente legítimo; Maduro es el presidente de facto, apoyado en la fuerza.

Lo anterior se lo pregunto porque Sergio Garrido (AD) fue a Miraflores y reconoció el hecho político de que Maduro es quien ejerce la primera magistratura… ¿Entonces no hay una contradicción en el discurso? ¿No es esta una oposición que se enredó en su propio discurso?

-El hecho de que el gobernador de Barinas, Sergio Garrido, haya ido a Miraflores, lo que demuestra es que, como presidente de facto, Maduro es quien –gracias a la fuerza, arriba señalada- tiene la presidencia real y, por tanto, es quien dispone de los recursos que corresponde enviar a los estados. No hay contradicción, ni enredo: Maduro sigue siendo el presidente de facto, que tiene el dinero que está obligado a entregar al gobernador de cada uno de los estados, y en esos estados no hay gobernadores de facto.

Ya han pasado tres años del interinato, que cada día se diluye más a lo interno. Su poder interno es imperceptible. Es una entelequia. Voluntad Popular pasó de llamar a la rebelión cívico–militar a la rebelión de los votos contra Maduro, en una reciente nota de prensa. ¿Comparte Canache esa postura? ¿El camino es 2024?

-Que el interinato tenga tres años, es susceptible de varias lecturas. Pero no la de que pasó a ser una entelequia. No se ha logrado la salida de Maduro, es cierto; sin embargo, casi sesenta países de la comunidad democrática internacional -entre los que se encuentran la primera potencia del mundo y países de mucho peso en la Unión Europea- reconocen a Guaidó como el presidente legítimo de Venezuela.

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No leí la nota de prensa de Voluntad Popular que menciona, pero, según los artículo 350 y 333 de la Constitución, el pueblo de Venezuela está obligado a “desconocer cualquier régimen” que contraríe los valores y principios democráticos. En cuanto a la pregunta de si “el camino es 2024”, hay que observar que el régimen inventó lo inimaginable para que no se realizara el referendo revocatorio previsto en el artículo 72 constitucional, y no quedaría otra alternativa –a menos que antes se restablezca el orden democrático- que esperar las nuevas elecciones que corresponden al vencimiento del período constitucional, y, hacer todo lo necesario para impedir que se consuma una nueva trampa fraudulenta dirigida al mantenimiento de la usurpación del poder.

En una entrevista que usted me concedió en 2020 dijo que las protestas callejeras deben convertirse en una rebelión. Pero eso no ocurrió y por los vientos que soplan no ocurrirá. La oposición quemó la calle. ¿Ha cambiado Canache Mata su lectura sobre la sociedad dado el escenario actual?

-Entre los derechos políticos de los venezolanos, el artículo 68 de la Constitución Nacional vigente, señala que “los ciudadanos y ciudadanas tienen derecho a manifestar, pacíficamente y sin armas, sin otros requisitos que los que establezca la ley”. En el pasado –todos lo recordamos- las inmensas multitudes de las protestas colmaban las calles de Caracas y de las ciudades y pueblos del interior del país. Las protestas presagiaban que la presión popular –por su magnitud- generaría el desenlace. Pero se presentó la pandemia del Covid-19 que aún continúa, la cual ha favorecido al régimen al haber cortado en seco la racha de las gigantescas manifestaciones que entonces se protagonizaban.

Al existir condiciones, “soplarán” otros vientos, y, como dijo Alberto Carnevali cuando confrontábamos otra dictadura, será la hora para “iniciar con audacia una implacable ofensiva de rebelión civil en todos los campos de la vida nacional”.

En esa misma entrevista y cito, usted tildó como “problemitas” lo que venía ocurriendo en la MUD. Ahora parecen problemotas… ¿no? La disputa entre VP y PJ dejó unos daños colaterales enormes… ¿es todavía factible reconstruir la unidad orgánica de la oposición desde la práctica y no como mero ejercicio teórico?

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-Es cierto que la falta de unidad de las fuerzas que integran la oposición democrática ante la situación actual, tanto en el enfoque o evaluación como en las acciones a acometer, es un problema con aristas y dimensiones importantes. ¿Es posible aún rescatar esa unidad extraviada? Como dice el adagio, la esperanza es lo último que se pierde y, por eso, es que en la caja de Pandora de la mitología griega lo único que quedó, después que se abrió y repartió males, fue la esperanza.

Ojalá que los partidos y demás fuerzas opositoras tiendan la mirada al Pacto de Puntofijo de 1958 y, por encima de las diferencias y ambiciones o intereses grupales, pongan el interés nacional y se unan para construir el camino por el que vuelva la democracia.


¿Cuál es el ejercicio de pesos y contrapesos que hace Canache Mata sobre la conducta del electorado el 21-N y de la oposición, que impuso candidatos y perdió donde no podía perder?

- Fue, precisamente, la ausencia de una línea estratégica y táctica de acción común, lo que determinó que parte del electorado opositor concurriera a las urnas del 21-N, y otra parte, igualmente importante, se abstuviera. El resultado fue el previsible: ganamos cuatro gobernaciones de estados, y no ganamos donde también podíamos haber ganado. Como en la repetición de las elecciones de Barinas sí hubo acuerdo para ordenar que se fuera a votar, ganamos por un margen tan amplio que hizo imposible el fraude y el escamoteo del triunfo por parte del régimen dictatorial valiéndose de sus palafreneros de la mayoría del CNE.


La oposición se entrampó desde el momento en que escogió la abstención como ruta desde 2018 en adelante. Se abstuvo en 2020 y allí está esa Asamblea construyendo un nuevo conjunto de leyes que en palabras de Ricardo Sucre, “edifican” la arquitectura del nuevo chavismo. El reconocimiento de 60 países no tiene calada dentro de Venezuela ni la tendrá, dado el escenario actual. ¿De qué sirvió abstenerse en 2020 entonces doctor? ¿Desde cuándo las abstenciones son eficaces? ¿Hay algún ejemplo histórico de abstención exitosa a nivel mundial?

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- El reconocimiento al interinato de Guaidó por alrededor de 60 países de la comunidad democrática internacional no es poca cosa y yo sí creo que eso repercute favorablemente en la lucha que se libra dentro de Venezuela contra el despotismo usurpador. La abstención en si misma, no es buena ni mala, es una espada de doble filo que debe desenvainarse según el contexto histórico que se esté confrontando. La abstención que se decidió desde la resistencia para no participar en la farsa -violatoria de la Constitución entonces vigente- del plebiscito perezjimenista del 15 de diciembre de 1957, fue acertada y contribuyó a la acumulación de causas y razones para que se produjera el 23 de enero liberador del año siguiente.

En uno de sus artículos recientes titulado “desmemoria y cuento” hace referencia a la politica económica del gobierno. Pero no todo es blanco y negro. Hay matices. La pobreza es de 94%. Altísima. Pero ¿usted no valora de forma positiva que Venezuela haya salido del estado de hiperinflación luego de un proceso de dolarización transaccional y de un reordenamiento del gasto público que redujo el déficit fiscal de 25 a 5 puntos, según cifras de Ecoanalítica?

- Si usted lee de nuevo mi artículo que menciona, constatará que reconozco y explico las causas que condujeron al abatimiento de la hiperinflación que veníamos arrastrando desde noviembre de 2017, pero que no hay que silenciar que seguimos teniendo la tasa inflacionaria más alta del planeta, que en el pasado mes de enero fue del 4,8%; según el Observatorio Venezolano de Finanzas (OVF), la canasta alimentaria para una familia de cinco miembros subió durante el año 2021 de 251 dólares a 365 dólares, un incremento del 45%. Como moneda, el poder adquisitivo del bolívar ha sido destruido por la inflacion; y, con respecto al dólar, el tipo de cambio ha pasado de 510 bolívares por dólar en 1998 (el año anterior al ascenso de Chávez al poder) a una cifra a la que ahora hay que agregarle los catorce (14) ceros de las tres reconversiones monetarias.

También es verdad que hay una reducción del déficit fiscal, gracias a que ha disminuido el financiamiento del mismo con dinero sin respaldo, como también el tamaño del Estado, pero a la vez es menor el monto de los recursos destinados a los pensionados y de los destinados a la deuda pública externa que se ha elevado de 32.800 millones de dólares en 1998 a 120.000 millones de dólares, además de que se han adoptado algunas medidas fiscales de carácter regresivo.

Y en cuanto a la pobreza, que usted califica de “altísima”, es fácilmente explicabe si se recuerda que en 1998 teníamos un salario mínimo mensual de 337 dólares, en tanto que ahora es de 2,40 dólares.

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¿Teme que a la AD legítima le termine ocurriendo lo mismo que a Copei, que no salió de su judicialización y se fracturó?

-De la narcodictadura que aflige a Venezuela, no es de extrañar que arremeta contra los partidos a través de la intervención togada del TSJ. AD es un gran sentimiento nacional, lo más parecido que hay al pueblo venezolano, y cuando pase la tormenta el partido brillará de nuevo en el firmamento político nacional.

Se conmemoró otro aniversario del 4-F. ¿Se arrepiente Canache Mata de haber votado contra Carlos Andrés en el CEN de AD?

- Creo que para 1993 ya los Estatutos del partido establecían que los exsecretarios generales (a nivel nacional) del partido era miembros natos del CEN con derecho a voz, pero no a voto. Yo había ocupado ese cargo en 1975, y, por lo tanto, no podía votar en el CEN. Algunos medios dieron informaciones falsas sobre las votaciones de esos días en el CEN de AD. Yo, en realidad, no estuve de acuerdo con el “paquete” de medidas económicas anunciado por nuestro gobierno, que no se ajustaba a nuestra posición ideológica socialdemócrata y, junto con otros compañeros, enviamos al CEN un documento, que yo redacté, criticando dicho paquete, aunque ahora reconozco que nos equivocamos en algunas apreciaciones.

Siempre creí que el partido debía haber enfrentado la conjura contra CAP y no ordenar a sus senadores (yo era diputado) el voto favorable a la autorización del antejuicio de méritos por una supuesta “malversación genérica” de fondos de la partida secreta, en la sentencia no se habló de peculado. En todo caso, por tener esa convicción, visité a Carlos Andrés varias veces en el Retén de El Junquito y después durante su arresto domiciliario en La Ahumada. Visitas que no se hubieran podido efectuar si antes hubiesen existido desencuentros.

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Usted es uno de los pocos hombres de Venezuela que puede rendir testimonios en primera persona como protagonista, testimonios de la era democrática. Una era que la juventud de hoy desconoce y que no pudo disfrutar de sus bondades. Pero el balance está ahí. Fue un balance positivo pese a los errores. ¿Cuál es la reflexión suya para esa juventud hoy desconectada de la política y que incluso ha sido severamente socavada en sus liderazgos estudiantiles?

-Le digo que la política, ejercida con probidad, es un oficio que ennoblece. Tiene luces y sombras, satisfacciones y desengaños. Pidiéndole palabras prestadas a Rómulo Gallegos, diría que la política es como la llanura, “bella y terrible a la vez”.



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