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La Lupa

Carlos Raúl Hernández: El socialismo no es una forma de organización viable

"Lo que para muchos es llamado neoliberalismo -que no es así- es la manera educada y correcta de hacer las cosas, es como cuando en nuestra casa nos enseñan a cepillarnos los dientes, bañarnos, cambiarnos la ropa. Esto es lo que debe hacerse, lo contrario es simplemente una forma errónea. El debate entre las ideas de libertad, democracia e intervencionismo siguen vigentes y lo importante es reconocer que no debemos llevarnos por campañas de desinformación y que debemos buscar formas factibles de organización para el futuro", dice Carlos Raúl Hernández

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Caracas- El socialismo o gobierno socialista ha sido una de las etiquetas usadas por el chavismo para describir su política desde hace más de dos décadas. Para los venezolanos esta teoría no significa más que atraso y pobreza, pero el sociólogo Carlos Raúl Hernández explicó detalladamente su origen y por qué este no ha podido ni podrá ser aplicado en el mundo contemporáneo.

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Hernández fue el ponente principal del conversatorio del Programa de Formación 2022 del Ifedec: "Ideologías Modernas, El debate de las ideas modernas y su impacto en las tendencias políticas actuales". Durante su intervención a través de Zoom este lunes, el sociólogo, Magíster y Ph.D en Ciencia Política, profesor de la Universidad Central de Venezuela y escritor, planteó que no solo Venezuela, sino el mundo, debe entender que solo los valores de democracia, libertad, igualdad de derechos, el respeto a la propiedad privada, entre otros conceptos, podrán darle a la sociedad herramientas necesarias para vivir plenamente.

"Lo que para muchos es llamado neoliberalismo -que no es así- es la manera educada y correcta de hacer las cosas, es como cuando en nuestra casa nos enseñan a cepillarnos los dientes, bañarnos, cambiarnos la ropa. Esto es lo que debe hacerse, lo contrario es simplemente una forma errónea. El debate entre las ideas de libertad, democracia e intervencionismo siguen vigentes y lo importante es reconocer que no debemos llevarnos por campañas de desinformación y que debemos buscar formas factibles de organización para el futuro", expresó.

Al iniciar su explicación, Hernández precisó que las ideas modernas sobre la política surgen de la filosofía política, al que calificó de "mordisco de bulldog", ya que revelan el poder que da la política sobre el hombre. Desde la época de Sócrates hasta la Edad Media, se discutieron los mismos valores: la independencia de los seres humanos respecto al poder y el imperativo categórico de que los monarcas de deben someter a Dios, en segundo lugar la ley, y en tercer lugar a la comunidad.

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"Esto fue así hasta el siglo XVIII, cuando surgió la Escuela de Salamanca, con un conjunto de pensadores que desarrollaron la idea de la democracia moderna, las ideas modernas de independencia del hombre frente al Estado, pero además, recuperaron la idea del magnicidio, cuando el monarca se separe de los dictámenes de Dios y de la comunidad", sostuvo.

Fue precisamente este cúmulo de ideas y el conflicto de estas entorno al poder de la iglesia y el mito del poder de los dioses, lo que permitió el surgimiento de las ideas de democracia y libertad. Posteriormente, esto dio pie a la ilustración y a lo que significó las más grandes revoluciones de la historia: la Revolución Americana, la Revolución Francesa, luego la contrarrevolución, que es el tema clave en esta ponencia.

"Pero todo cambió en 1812, cuando surgió el término liberal para referirse a los liberales españoles, el mundo comenzó a entender que somos liberales, no era nada nuevo, eran principios y valores que venían de la antigüedad clásica, pero ahora, empezaban a convertirlo en una ideología partidista. Ya no era la base fundamental de la democracia representativa, sino una ideología dura y extremista, se convirtió en un pensamiento revolucionaria, en una ideología reaccionaria".

Con el desarrollo del Marxismo y el Socialismo se comenzó a plantear que el neoliberalismo era un pensamiento de la burguesía, sin defender los ideales de libertad ni de la democracia. "Se empezaba a hablar del derecho desigual, de que los pobres merecen normas distintas a los ricos, la dictadura del proletariado, que había que imponer justicia frente a los grupos privilegiados. Eso va arrinconando al liberalismo, lo va encajonando a ser una teoría reaccionaria porque la verdadera revolución era el socialismo", rechazó.

Después, en el siglo XX hay una ruptura entre los socialistas democráticos defensores de la democracia como sistema de vida, pero defensores del Marxismo en el plano de la economía: seguían siendo más o menos intervencionistas, estatistas y colectivistas, que es lo que sigue existiendo en Europa.

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En este sentido, Hernández subrayó que los gobiernos han venido arrastrando estas ideas durante siglos, sin percatarse del daño que causan a las sociedades.

"Llegamos a la actualidad y hemos visto cómo operan las ideologías modernas, el pensamiento político moderno como una prolongación de la Edad Media, en la búsqueda de la libertad, la democracia. Pero al llegar a 1980, cuando el mundo entero -salvo Alemania que asumió un modelo no estatista y no depositó la defensa de la sociedad en manos del Estado, sino en el propio ciudadano, ocurre una catástrofe mundial", enfatizó. "Todo ese sistema basado en el Estado, la idea de que el Estado es generoso, es el bien y el individuo es egoísta, de que el desarrollo, el crecimiento y la justicia social dependen del gobierno, esa concepción de partidos socialistas, comunistas era mayoritaria en el mundo en ese entonces".

Pero a partir de los años 80, inició una crisis que casi acabó con la civilización: la crisis de la deuda de 1984, primero fue Brasil, luego Argentina y también México que se declararon incapaces de pagar la deuda externa, por la desinversión privada, la industrialización ficticia que era subsidiada por el Estado, las empresas tenían grandes deudas con el exterior, pero no exportaban y eso trajo como consecuencia que se derrumbaran las principales economías del mundo.

Hernández precisó que según los registros, esta crisis costó 600 mil millones de dólares y fue entonces, cuando surgió el Fondo Monetario Internacional y sus planes para "enseñar a los gobiernos que no puedes gastar más de lo que ganas, el Estado no puede gastar más de lo que tiene y que la inflación es producto del exceso de gasto del Estado y producción de dinero inorgánico".

En medio del colapso que significó esto para occidente, Hernández señaló que gracias a los organismos multilaterales y los países que aceptaron su orientación y ayuda, los países resurgieron como el ave Fénix.

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"Se sobreponen a los escombros del socialismo, surge el neoliberalismo, pero ahora, los contrarios -socialistas- le atribuyeron la desgracia de América Latina al FMI, a los neoliberales, la opinión pública y grandes periódicos radicales del mundo (New York Times, El País) hacen ver que los destrozos no eran culpa de los incendiarios, sino de los bomberos" y concluyó "lo que para muchos es llamado neoliberalismo -que no es así- es la manera educada y correcta de hacer las cosas, es como cuando en nuestra casa nos enseñan a cepillarnos los dientes, bañarnos, cambiarnos la ropa. Esto es lo que debe hacerse, lo contrario es simplemente una forma errónea. El debate entre las ideas de libertad, democracia e intervencionismo siguen vigentes y lo importante es reconocer que no debemos llevarnos por campañas de desinformación y que debemos buscar formas factibles de organización para el futuro".



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