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Comer de la basura, el último recurso de los venezolanos para no morir de hambre

El Cooperante

Caracas, 15 de abril.- La crisis en Venezuela se intensifica. Cada día son más los ciudadanos que hurgan en la basura en busca de comida para alimentar a su familia a causa de la escasez y brutal precio de los productos de la canasta básica alimentaria.

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Infobae plasmó esa realidad, con la historia de un grupo de personas que hacen vida en el basurero del municipio de Páez, el cual tiene más de treinta años y recibe desechos de al menos otros dos municipios del estado Portuguesa.

Unos llevan sostenidas en sus manos colas de dos zarigüeyas o rabipelados, ese marsupial que tiene un gran parecido con una rata, pero cuya carne es consumida en el campo por tener un sabor parecido al del pollo. Las va a guardar en una cartera que usa como bolso para meter la caza del día. Pero no está en la selva. Está en medio de un botadero de basura en el estado Portuguesa”, reseña el medio.

A unos de los hombres, narra Infobae, lo llamaron “Indiana”, por el aire de su vestimenta con el mítico personaje de la saga “Indiana Jones”. Pero, está lejos de parecerse al actor estadounidense. Su piel está casi pegada al esqueleto. Tiene veinte años viviendo en la zona aledaña al vertedero de basura en una invasión llamada La Franja. Ahí tiene un rancho hecho de latón y tablas de madera donde duerme.


A veces sí como de la basura. A veces conseguimos carne, pollo que deja la gente en buen estado y uno lo consume (…) Aproximadamente desde hace ocho meses estoy sin empleo. Me toca salir a la calle a bachaquear. Voy y compro en la farmacia crema dental y luego la vendo. Cuando me toca comprar por la cédula (semanalmente) voy al automercado y compro algo y luego lo vendo. Dejo para comer y vendo para poder sobrevivir”, dice el hombre.

El presidente de Fedecámaras en Portuguesa, Omar El Chumary, dijo que “solamente en Semana Santa donamos 600 kilos de alimentos a la Diócesis de Acarigua y a través de Cáritas, la Iglesia hizo ocho ollas solidarias para la comunidad aledaña al basurero. Es una forma de apoyar desde la empresa ante la ausencia de políticas públicas”.

“Sin embargo, hurgar en la basura para buscar comida es parte de la realidad que se dibuja con la grave crisis económica que se vive en Venezuela, país suramericano con una economía hiperinflacionaria”, reseña el medio.

 

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