article-thumb
   

Cómo el ALBA arruinó a Pdvsa e hizo multimillonarios a un grupito de aliados (I)

Elizabeth Fuentes | 1 agosto, 2018

Caracas.- La organización creada por Hugo Chávez – dirigida básicamente a comprar con petróleo barato a determinados regímenes en Latinoamérica-, resultó un tremendo negocio para todos menos para Venezuela: Pdvsa cobraba solo la mitad del embarque y la otra mitad la financiaba la propia Pdvsa a través de préstamos blandos, a 22 años con tasas de interés de 1 a 2 por ciento. Para cerrar ese círculo de poder y corrupción, la estatal venezolana quedaba con el 60% de las acciones pero el otro 40% iba a parar a manos de particulares, casualmente asociados a quienes detentaban el poder.

Por si esto fuese poco, el endeudamiento de la empresa Alba Petróleos con Venezuela , al menos hasta el año pasado, era 1,113 millones de dólares, cifra que incluye los contratos con la estatal Pdvsa en el marco del acuerdo Petrocaribe, firmado el 2 de junio de 2014 por el gobierno salvadoreño.

También puede leer: Matta: Producción de Pdvsa cayó en más de un millón de barriles diarios con el chavismo

En el caso de El Salvador y la empresa ALBA Petróleos -como se llama allá la compañía y cuyo documento fundacional fue develado por la organización Insight Crime-, el 40% de las acciones fue repartido entre 18 alcaldes, todos pertenecientes al partido Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) y quienes utilizaron fondos públicos para constituirse en la sociedad denominada Enepasa. Todos coordinados por un personaje muy cercano a Hugo Chávez en su momento, el exguerrillero y hoy enriquecido José Luis Merino, quien está siendo investigado por sus actividades bancarias en Estados Unidos debido a que las estructuras financieras que controla, tanto en El Salvador como en otros países, fueron adquiridas con dinero “inexplicado”.

Hoy día, ALBA Petróleos cuenta con ocho empresas registradas en Panamá con miras a evadir impuestos, como publicó recientemente el portal El Faro. Ya desde el 2008 – solo dos años después de haber sido creada-, los socios salvadoreños habían iniciado su ruta hacia en enriquecimiento personal a costa de los préstamos blandos otorgados por PDVSA. De modo que para 2015, ALBA Petróleos tenía en El Salvador otras 10 compañías que abarcaban desde venta de comida para líneas aéreas hasta importaciones de medicamentos, servicios de financiación, y obviamente, la distribución de hidrocarburos provenientes de PDVSA, la joya de la corona. Solamente ese año la compañía reportó ganancias financieras de 1.1 millones de dólares, de acuerdo a Insight Crime:


“Se trata de una operación de financiamiento de PDVSA en condiciones blandas a una empresa vinculada al ALBA”, nos respondió el economista y profesor salvadoreño Rafael Lemus. “Pero el resto de las inversiones son a nombre de otros accionistas a titulo personal y, por tanto, la presencia de ALBA es a nivel de financiador. Es una desviación de fondos por la vía de préstamos blandos que benefician a un grupo político, especialmente del FMLN, y probablemente a personas en Venezuela. Es decir, es un enriquecimiento de personas vinculadas a grupos políticos”.

Para Lemus, la visión de expansión de negocios de Jose Luis Merino en diversos campos se produjo gracias a la distribución de gasolina y diesel provenientes de Venezuela. ALBA Petróleo recibía los insumos, pagaban solo la mitad y cobraban completo. La otra mitad la cancelaban en un plazo de 20 años al 1% de su valor.

Merino, un ex guerrillero del FMLN, cuenta hoy con una red de testaferros- su hermano Sigfredo y José Mauricio Cortez Avelar, entre otros, quienes poseen más de 15 empresas y cuentas en dos bancos suizos y dos en Brasil. Tenían registradas otras tres empresas en Estados Unidos (Alba Petróleos Las Vegas, Kalandos Investment Group y Petro Global International), que estuvieron activas hasta 2014 y en cuyos registros públicos “se repiten como miembros siete personas que también aparecen en las juntas directivas de empresas en El Salvador y Panamá relacionadas con Alba Petróleos de El Salvador”, según reveló el periodista Moisés Alvarado en el portal El Séptimo Sentido, donde ha documentado la red de testaferros del José Luis Merino, el ex guerrillero, amigo de Hugo Chávez, el hombre que fue Presidente de Alba Alimentos de El Salvador y hoy, como muchos otros, también está en la mira de los Estados Unidos.

Comentarios

comentarios