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Cómo se rumbea en Caracas en medio de la catástrofe económica

El Cooperante | 9 septiembre, 2019

Caracas.- Desde Las mercedes en el este de Caracas, hasta “opciones de bajo coste” describe la BBC en su último artículo sobre Venezuela enfocado las noches de celebración en Caracas, una de las ciudades más peligrosas del mundo.

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Carwin Silva, una joven doctora eligió celebrar en Barriott, uno de los locales de Las Mercedes, su trabajo en un hospital público que les faltan solo cien días para completar su especialidad.





“Venimos aquí sobre todo por la seguridad, porque aquí sabemos que nadie nos va echar nada en la copa, ni va a ocurrir nada malo”, asegura Carwin.

Barriott es una discoteca con restaurante y varios ambientes a cuya entrada se congrega gente bien vestida y camionetas de alta cilindrada.

A la entrada, se pasa un control de seguridad. Un hombre registra concienzudamente a los varones. Una mujer hace lo mismo con ellas. La seguridad es casi una obsesión. Generalmente dentro del local, hay bastante público y el ambiente es animado.





Carwin y sus amigos disfrutaron en Barriott los tragos de una botella de ron por la que han pagado 300.000 bolívares, unos US$15. Es mucho más que su salario mensual en el hospital donde trabaja, pero como casi todos los empleados públicos venezolanos, ella complementa sus ingresos con otros trabajos.

G. D. OLMO. Como en este local,es frecuente que los venezolanos lleven la bandera de su país a sus celebraciones.

Pero los asiduos dicen que el local ya no se llena como antes de la crisis.”Aquí antes casi no se podía entrar y estábamos apretados unos contra otros. Antes, incluso los jueves, encontrabas mucha gente por las noches, ahora impresiona lo vacío que está todo”, comentó una mujer.

El reporte de la cadena BBC constató cómo un sábado por la noche, Juan Sebastian Bar, un local que durante años fue uno de los más concurridos de la noche caraqueña y ahora está casi totalmente vacío.

Opciones de bajo costo

Los caraqueños que no pueden permitirse lo que cuesta “rumbear” en Las Mercedes se abren paso otras modalidades de diversión nocturna.

En barrios de parroquias como La Pastora, se encuentran muchas reuniones callejeras improvisadas de vecinos que comparten la agradable brisa de la noche caraqueña, una botella de algún licor barato y la música, casi siempre reguetón, que emana de los altavoces del auto de alguno de los presentes.

En una gasolinera que hay en una de las autopistas de Caracas se concentran los fines de semana turismos y camionetas con potentes equipos de música en torno a los que se junta la gente a beber hasta altas horas de la madrugada.

Luego están locales, como La Tasquita, en la zona de San Agustín, donde los lugareños disfrutan de reuniones en las que pueden bailar toda la noche los sones tropicales que les encantan y beber a precios más al alcance de sus bolsillos.

G. D. OLMO. En los locales de corte más popular, muchos consumen cocuy, un licor venezolano barato y de alta graduación alcohólica.

 

En los locales de corte más popular, muchos consumen cocuy, un licor venezolano barato y de alta graduación alcohólica. En lo que bien podría ser un garaje, La Tasquita lleva 35 años abierta y se ha granjeado una fiel clientela, formada sobre todo por quienes viven en la zona.

Aquí no hay licores de importación, ni animadores profesionales, ni sofisticados sistemas de iluminación, pero sí un montón de gente bailando al son de la salsa y el merengue que hace sonar Wilsen desde su computadora portátil.

Una botella de cocuy cuesta 14.000 bolívares, menos de un dólar al cambio del día, 15 veces menos de lo que se paga en Las Mercedes por la de ron. Es cocuy lo que mayoritariamente se bebe en la fiesta callejera que esa noche se ha organizado en lo alto del barrio de San Agustín.

Es otra modalidad, las rumbas improvisadas organizadas en los vecindarios más humildes, en los que muchos forasteros no se atreven a entrar si no conocen a alguien de la zona por temor a los grupos criminales que mantienen el control en ellos.

 

 

 

 

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