Leocenís García: Con el “Ramo dando”, el día que Henry se ganó la presidencia

El Cooperante

Leocenis García. – En Acción Democrática la mañana del 06 de diciembre de 1998,  empeñados en negar la realidad, la mayoría por no decir todos, daban por descontado que el último hombre a caballo del establinmest politico, Salas Romer, sería el Presidente.

Adiestrado en la ironía, Henry Ramos Allup, llegó con un libro debajo del brazo y, guardó silencio ante los informes que, negando la aplastante verdad y para consolarse, los caudillos de turno en AD, se compartían sin rubores. Lo que vino después es conocido.

A la llegada de Chávez, AD es clausurada por los hechos, su otroras orgullosos dirigentes, abandonan la sede, huyen adelantadamente; y así, sube a su jefatura Ramos Allup que, consigue al legendario  partido del pueblo convertido en un rancho con nevera vacía y el muchahero llorando.  Y lo que es peor: sin financistas.

Al margen de divisiones o mezquindades de ocasión, es una injusticia no reconocerle su  coraje demostrado cuando todo estaba en contra , tanto que en procura de sostener un mínimo espacio de libertad, lo paga con incompresiones de la misma Unidad. Le llaman vendido cuando, -y el tiempo le dio la razón- insistió en que la salida no era el golpe, ni el cortoplacismo, sino el viacrusis electoral. Ganando así en acierto y respeto, lo que perdió en popularidad al golpe de la efervecensias.

Así de tanto en tanto, presiona a la oposición para que asista a Miraflores, valiéndose del “dialogo” al que llama el régimen en medio de los graves hechos donde se confina a Leopoldo y encarcela a inocentes jovénes, muchos de ellos estudiantes.

Vuelve a ser sospechoso Ramos Allup, pero apartado el polvo y la paja, logra su objetivo: La oposición habla y es transmitida en cadena nacional de radio y television. Ahí se burla del poderoso causahabiente del poder legislativo, y fustiga al gobierno. Una vez más acierta.

El gobierno en 17 años no logra involucrarle en golpes, corruptelas o negociados. Intentan sí, desprestigiarlo, pero no se presenta una sola prueba. Antes bien, tosudo e irreverente Ramos Allup se atreve a presentar la primera lista de los boliburgueses en rueda de prensa.

Va más allá:  fustiga los dudosos orígenes que cierran ventanas de información y abren nuevas agencias de propaganda. El “Kalifa” de los medios llama a uno de los portadores de las chequeras de la censura, y años antes confronta a Mezherane y Zuloaga cuando olvidan dónde están los principios y los valores, y apenas recuerdan la mesa del billete con el que se harán una vez que vendan Globovisión, y se vuelen al incómodo Alberto Ravell.

A propósito de los arrases – no pueden llamarse de otro modo -constitucionales y legislativos que ocurren en Venezuela , y prosternan las nociones de democracia, Estado de Derecho y derechos humanos llenando las cárceles de presos políticos, Ramos Allup, es el único que toma seriamente el tema sin propagandas, y en silencio ordena a Edgar Zambrano, las gestiones que permiten la liberación de varios presos políticos. Historia que algún día se contará.

Ramos Allup, en 17 años jamás le miente al país sobre resultados electorales, alienta el voto, trabaja por él, pero no anuncia falsas victorias de la oposición en momentos que eso no es verdad. Por primera vez, este año 2015, dice sin miedo que, la oposición está 20 puntos por encima del gobierno, y así resulta.

En suma, a los Mariscales que perdieron las batallas del domingo no se le pueden entregar las futuras. Se trata, pues, de una disyuntiva agonal que otra vez se plantea a la hora que este 05 de enero se elija la nueva directiva de la Asamblea Nacional, que ha ganado con pulso Ramos Allup, no como quien gana un trofeo personal, sino como quien tiene la experiencia política para manejar el complejo año político que empieza.

Hay que corregir una institucionalidad que usa y manipula las formas de la democracia hasta vaciarlas de contenido. Democráticamente se le da partida de defunción a la democracia, o acaso se la sostiene nominalmente pero perturbando y haciendo de su lenguaje letra muerta, catecismo imposible de cumplir.

De manera que no necesitamos ningún improvisado. No necesitamos el jefe de un partido, necesitamos alguien que conozca el juego del poder, y sea capaz de enfrentar el andamiaje que pretenderá seguir haciendo de Venezuela lo que hasta hoy es: una charca

Henry Ramos Allup, recomendó la creación de La MUD, y como si fuera poco impuso a Ramon Guillermo Aveledo, a quien algunas cosas deberá reconocerle la historia tardíamente. Pero, -y quizás lo más importante- Henry defendió la Unidad en tiempos que “otros” (para no meter casquillo) quisieron desaparecer la tarjeta Unitaria o Única con la cual hoy triunfa la oposición.

Ramos Allup debe presidir Asamblea Nacional que ahora será un cuartel al cual desde Miraflores le mandarán tanquetas para neutralizarla.                                                                 

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