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Condenado a tres años de prisión científico chino que alteró bebés genéticamente

Reinaldo Villanueva | 31 diciembre, 2019

Caracas.- Después de haber alcanzado la fama mundial a finales del año 2018 tras afirmar que había conseguido crear bebés manipulados genéticamente para resistir el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH), el científico chino, He Jiankui, fue condenado este martes a tres años de prisión por llevar a cabo ese experimento.

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Él deberá pagar una multa de 3 millones de yuanes, el equivalente a  más de 400 mil dólares, luego de que un tribunal, lo declarara culpable de alterar de forma ilegal genes de los embriones con fines reproductivos, según una nota publicada en la agencia de noticias Xinhua, refirió Efe.





El artículo agrega que tres bebés modificados genéticamente nacieron del experimento. Además, por estos actos también dieron privativa de libertad a Zhang Renli (a dos años de prisión) y Qin Jinzhou (a 18 meses) por participar en el experimento.

La sentencia a estos dos científicos, procedentes de instituciones médicas de la provincia de Cantón, quedará en suspenso durante dos años, aunque sí que tendrán que hacer frente a multas.

Los tres científicos que se declararon culpables de los cargos que les imputaban, “no estaban cualificados para trabajar como doctores” y “violaron conscientemente las regulaciones y principios éticos del país” sobre este tipo de prácticas.





La información añade que el equipo de He falsificó un certificado de revisión ética y que reclutó a ocho parejas para crear bebés manipulados genéticamente para resistir al VIH.

Según la investigación, implantaron embriones genéticamente modificados en las mujeres. Dos de ellas quedaron embarazadas, dando luz a los tres bebés.

En noviembre del año pasado, el científico chino sorprendió a la comunidad internacional al indicar que había conseguido crear a las primeras gemelas manipuladas genéticamente para resistir al VIH, lo que acarreó numerosas críticas.

Las autoridades chinas, tras una investigación preliminar, aseguraron que He “llevó a cabo la investigación ilegalmente para conseguir fama personal y ganancias”.

También determinaron que “evitó la supervisión, recaudó fondos y organizó a investigadores por su cuenta para llevar a cabo el procedimiento sobre edición genética de embriones humanos con fines reproductivos, algo que está prohibido por la ley china”.

En una conferencia en la Universidad de Hong Kong -su última aparición pública, en noviembre de 2018-, He se mostró “orgulloso” por el uso de la técnica de edición genética Crispr/Cas9 en las dos gemelas y recalcó que el estudio no tenía el objetivo de eliminar enfermedades genéticas, sino de “dar a las niñas la habilidad natural” para resistir a una posible futura infección del VIH.

Más de 120 académicos de la comunidad científica china hicieron entonces una declaración conjunta en la que señalaron que “cualquier intento” de hacer cambios en los embriones humanos mediante modificaciones genéticas era “una locura” y que dar a luz a estos bebés conllevaba “un alto riesgo”.

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