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Continúa la polémica en torno al robo de señas de los Astros de Houston

Gianfranco Ruggiero | 17 febrero, 2020

Caracas/ Foto: mlb.com. Las Grandes Ligas impuso este domingo sanciones a la directiva de los Astros de Houston por el escándalo del robo de señales, sin embargo, evitaron castigar a los jugadores de la franquicia para evitar un conflicto con la Asociación de Jugadores de Béisbol, dijo el comisionado de la MLB, Rob Manfred. Aseveró que eso no absuelve de responsabilidad a los peloteros e los Astros.

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Asimismo, los peloteros de los Dodgers de Los Ángeles, los Yankees de Nueva York y los Rojos de Cincinnati se declararon críticos con la MLB al coincidir en que los castigos debieron imponerse a toda la plantilla de la campaña victoriosa de 2017, y no solo a los directivos de la franquicia de Houston, el mánager AJ Hinch fue suspendido por un año.





«Tendremos una nueva política antes de la temporada 2020. No niego que el vídeo puede ayudar a rendir si tienes acceso a él durante el juego, pero un golfista no puede salir y echar un vistazo a su swing. Vamos a tener que vivir con menos acceso al vídeo en vivo dentro y alrededor del dugout y la casa club», comentó el comisionado Rob Manfred en declaraciones que reseñó MLB.

Anunció que que establecerá nuevas reglas para controlar el uso de la tecnología antes de la temporada 2020 y que también restringirá el acceso al vídeo durante los juegos.

Posición de Altuve

Por su parte, el venezolano José Altuve y el estadounidense Alex Bregman se disculparon públicamente el paasado jueves por su participación en el escándalo de trampas y robo de señales. En ese sentido, expresaron su arrepentimiento y coincidieron en afirmar que todos los miembros de la plantilla que lideran están enfocados para destacar en la temporada de 2020.





El venezolano explicó que los integrantes del equipo se reunieron la noche del miércoles e indicó que todo el club se siente «arrepentido» por las acciones del robo ilegal de señales a los receptores de los equipos rivales. El escándalo ocurrió durante la temporada de 2017, cuando los Astros conquistaron el título de la Serie Mundial, el primero de su historia.

El propietario del equipo, Jim Crane, y el nuevo manejador de los Astros, Dusty Baker, dijeron que la organización ha aceptado la responsabilidad y las consecuencias, pero también trabajaban para que hechos similares no vuelvan a repetirse.