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“Crea un mal precedente”: Mildred Camero cuenta lo que no se ha dicho del TSJ en el exilio

Danny Leguízamo | 8 octubre, 2018

Caracas.- La disputa entre quienes consideran que el autodenominado “TSJ en el exilio” actúa de manera correcta y quienes advierten que se han extralimitado en sus funciones al constituirse en Sala Plena y dictar sentencias que hasta ahora han sido inejecutables, no ha terminado. Por el contrario, se extiende. Más, cuando recientemente -esto lo anticipamos en una nota de El Cooperante- hubo una serie de deserciones de ese TSJ en el exilio, pues a lo interno hay quienes consideran que “hacen el ridículo”.

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Pero hay otro sector que alega lo contrario. Hay juristas que creen que el “TSJ en el exilio” cumple con su deber constitucional y que debe seguir dictando sentencias, pues la situación del país es sui generis. 

Mildred Camero fue jueza y presidente de la extinta Comisión Nacional Contra el Uso Ilícito de las Drogas (Conacuid). Camero cree que el TSJ en el exilio no debió constituirse en Sala Plena, pues el Parlamento designó trece magistrados principales, reconociendo de hecho que el resto de los magistrados del TSJ con asiento en Caracas tienen un origen legítimo, pues el cuestionamiento fue solo contra los “magistrados express” que fueron nombrados entre gallos y media noche en los últimos días de la gestión de Diosdado Cabello.

También, Camero argumenta algo que hasta ahora nadie ha dicho: cree que se ha sentado un mal precedente en la administración de justicia en Venezuela con el caso del TSJ exiliado, pues a su juicio, así como el Gobierno ha utilizado ilegalmente la ANC, la oposición ha utilizado de manera ilegal a ese TSJ para dictar sentencias de carácter político:


En cuanto a los magistrados designados por la AN y que luego se constituyeron como TSJ en el exilio. ¿Realmente existe un TSJ “en el exilio? Tengo entendido que la AN designó a 13 magistrados y no a la Sala Plena, pero estos magistrados sesionan como Sala Plena. ¿Jurídicamente esto es posible, tomando en cuenta que el asiento del TSJ es la ciudad de Caracas, según la Carta Magna?

La AN designó 13 magistrados y 20 suplentes. Los 13 magistrados que fueron nombrados fueron en sustitución de 13 que habían sido designados por la AN durante el mandato de Diosdado Cabello como presidente de la misma; pero solo que esa designación se hizo violando los procedimientos previsto en la Constitución y las leyes. Es decir que el procedimiento estuvo desde su inicio viciado. En cuanto al nombramiento de los suplentes, se dio porque la AN estaba en mora en cuanto a su nombramiento. Lo que significa que la AN solo nombró 13 magistrados por considerar que el procedimiento para su nombramiento fue irrito, y en ningún momento puso en duda el nombramiento o legitimidad del resto de los magistrados, lo que significa que ellos, son legítimos para el desempeño de sus funciones.

El argumento de que estos magistrados renunciaron ante la ANC, no es válido, si tomamos en cuenta que esa ANC, no tiene una legitimidad de origen, por lo tanto ninguna de sus decisiones tienen carácter legítimo y mucho menos jurídicas. En cuanto la decisiones tomadas en sala plena, es evidente que hay decisiones que se toman en sala plena, como por ejemplo, las establecidas en los numerales 2 y 3 del artículo 266 de la CRBV; que por cierto no se hizo porque parte de los magistrados se encontraban en su sede en Caracas. Magistrados chavistas o no, fueron elegidos legalmente, no tienen su periodo vencido, y sus nombramientos no fueron cuestionados por la actual AN. El TSJ, tiene asiento principal en la ciudad de Caracas y solo puede sesionar fuera de Caracas, pero siempre dentro del territorio nacional.

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¿Cuál es la practicidad del TSJ exiliado? Hay quienes alegan -y admiten- que sus sentencias no van a tener efecto inmediato, pero que contribuyen a incrementar la presión externa en contra de Maduro. ¿Usted lo considera de ese modo?

No le veo ninguna practicidad, por el contrario, estas decisiones son inejecutables en el país, es decir para mí no tienen ningún efecto jurídico, porque no fueron dictadas por el TSJ en su totalidad, ya que más de la mitad del Supremo está ejerciendo sus funciones en la ciudad de Caracas, y no se puede arbitrariamente convocar a los suplentes para que asuman los cargos de magistrados, esto tiene su procedimiento y está previsto en las leyes; es decir cuando se convoca a un suplente o suplentes.

Entiendo que la creación del TSJ en el exilio responde a una necesidad política, dado la situación que estamos pasando los venezolanos, donde no hay estado de derecho y por consiguiente no hay separación de poderes. Pero lo que me preocupa, es lo que viene después, porque este TSJ en el exilio va a crear un precedente negativo en el país. Es lo mismo que hizo el régimen actual con la creación de una ANC, y esta situación se puede seguir repitiendo, dando a un traste con las instituciones legítimas y legales del país. Además que estamos jugando con algo muy serio como es el poder de administrar justicia, que se imparte en nombre de la República y por autoridad de la Ley.

En cuanto a que las decisiones del TSJ en el exilio contribuyan a incrementar una presión externa en contra del régimen madurista, sí por supuesto, crea tensiones a nivel de la comunidad internacional. ¿Pero en el país, ha sucedido lo mismo? Por el contrario veo cierto escepticismo, incluso para muchos venezolanos que desconocen las leyes, una falsa expectativa, lo cual es muy peligroso porque el rechazo y la incredulidad hacia la justicia se han ido incrementando, generando un rechazo total a lo que significa administrar justicia y en general poder judicial.

 ¿Cómo evalúa las actuaciones de ese TSJ exiliado?

Las actuaciones del TSJ en el exilio personalmente creo que son decisiones políticas y no jurídicas. Responde sin duda alguna, a un clamor,
a una sugerencia de la comunidad internacional, con el fin de lograr la salida de Maduro y de su régimen del poder.

Uno de los magistrados del TSJ “exiliado” confesó a El Cooperante bajo condición de anonimato hace un mes, que a lo interno del grupo sentían que estaban haciendo “el ridículo” con las “sentencias” que han dictado. ¿Usted cree realmente que es un TSJ que hace “el ridículo” o, más bien, se trata de un TSJ que está cumpliendo su deber a pesar de las circunstancias harto conocidas por la opinión pública?

A mi entender el llamado TSJ en el exilio, es una organización que trata de justificar su existencia a través de discursos doctrinarios y del alegato de que existe una situación sui generis, la que está viviendo en los actuales momentos el país, es por ello que se ha intentado resolver o buscar una fórmula jurídica para lograr la salida del régimen de Nicolás Maduro y todos sus acólitos. A mi juicio no ha sido la mejor solución porque si tenemos años acusando al régimen chavista- madurista de violar la Constitución, es imperdonable que parte de la oposición caiga en lo misma situación.

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También, ese magistrado, nos anticipó que venían deserciones. Finalmente ocurrió. Hubo magistrados como Alejandro Rebolledo que se deslindaron. ¿Vienen más deserciones, según su conocimiento?

En realidad no tengo conocimiento que vengan más deserciones, pero importante destacar que muchos de los que no están de acuerdo con la
existencia de un TSJ en el exilio han sido Juez o por lo menos han incursionado en el ejercicio profesional. Yo soy de las que sostienen que para llegar a ser magistrado, además de académico, debe tener experiencia judicial, esto es importantísimo. El juez es un práctico del derecho.

En el caso del juez penal, el conocimiento del proceso es muy importante, hay conceptos que jamás un juez debe de olvidar como son, la jurisdicción y la competencia. La jurisdicción que es la facultad o el poder genérico de administrar justicia dentro de los poderes y atribuciones de la soberanía de un Estado. Mientras que la competencia, es el modo o manera como se ejerce esa jurisdicción y viene dada por razón de la materia, cuantía, grado o territorio. Los aspirantes a jueces deben conocer cómo funciona el poder judicial por dentro, cómo funcionan los tribunales, es muy importante la experiencia tribunalicia, el manejo diario del proceso. La inexperiencia puede generar fracaso y a su vez falsas expectativas.

Le voy a concluir de esta manera, el régimen ha convertido la actividad política en una actividad criminal, pero parte de la oposición ha convertido la “justicia”, en una actividad política, y un reflejo de ello, es el TSJ en el exilio.

 

 

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