Connect with us

Investigación

#CrónicaLetal: Un día entre muertos y olor penetrante en la morgue de Bello Monte

Publicado

/

Caracas, 6 de enero.- El silencio y el dolor se apoderan todos los días de aquel lugar, un olor asfixiante se propaga por cada espacio y no te deja respirar, las moscas revolotean y los zamuros buscan que carroñar. Y es que la morgue de Bello Monte, situada en el municipio Baruta, al este de Caracas, tiene mucho que contar.

Lea también: Un día de vértigo con la OLP en El Guarataro: entre disparos, rastros de sangre y muerte

Lo vivido diariamente en la morgue capitalina no es de escogencia. Conversar con los familiares en medio de su dolor, enfrentar los obstáculos que colocan los funcionarios del recinto forense y relatar las historias con sus verdades.

Foto: Lysaura Fuentes

Y es que la morgue de Bello Monte es la principal sede que recibe a diario cadáveres tanto de la capital como de la entidad mirandina.

Paso a paso

Para llegar a la morgue de Bello Monte se manifiestan dos accesos principales, uno desde la parte baja de Bello Monte y el otro por Los Chaguaramos. Al llegar al recinto se observa cada rostro, cada actitud, cada vestimenta, cada palabra que denotan los vestigios de los hechos acaecidos.

Es temprano y un frío penetrante se apodera de todo mi cuerpo hasta crisparme. Me siento en el muro de piedras del lugar, como de costumbre y luego abro mi libreta.

Foto: Lysaura Fuentes

A mi lado se encuentra María Castillo, una mujer de estatura baja, morena y en su rostro manifiesta el dolor por una pérdida. Tenía en sus manos los documentos que debía llenar para poder retirar el cadáver de su hijo. Lo hacía sin ánimos y su cuerpo denotaba cansancio.

Contó que su hijo Argenis Alexander Castillo Ramos, de 33 años, fue asesinado por unos encapuchados que pasaron en una moto por una plaza cercana a su vivienda en la urbanización Arvelo de la avenida San Martín y todo porque iba a cobrar una deuda por unos zapatos que había reparado.

Advertisement

Foto: Lysaura Fuentes

Luego de aquella historia mi mirada se perdió por un momento al observar a una mujer de contextura gruesa que se desmayaba en la entrada de la morgue, su dolor había cegado su voluntad de vivir y se había desplomado en el pavimento. Sus parientes la ayudaron a reanimarse y la sentaron en un murito, sin soltar sus brazos, por miedo a que volviera a desvanecerse.

Foto: Lysaura Fuentes

Su historia no era diferente a la de María se trataba del asesinato de su hijo, quien fue encontrado cerca de una manga de coleo llamada Gustavo Orta de Guatire, estado Miranda, y su cadáver terminó siendo trasladado hasta la morgue capitalina. Los disparos que le propinaron desconocidos acabaron con su vida y su madre no podía creer lo que había ocurrido.

En medio de trampas

El mundo del periodismo de sucesos es muy amplio, pero también presenta sus limitaciones. La morgue de Bello Monte fue cercada de esquina a esquina. Una situación que restringe el trabajo periodístico. Día a día los reporteros cazamos a los familiares, como si fuéramos zamuros detrás de una presa.

La mayoría de las veces intentamos pasar los límites que impusieron los funcionarios de la morgue, en varios momentos nos han sacado de esos espacios restringidos, porque ya nos identifican como periodistas.

Foto: Lysaura Fuentes

“Periodista no puede estar aquí”, esa es la respuesta diaria de los funcionarios de la morgue. A tal grado a llegado esa limitación que el flujo de cadáveres que ingresan a la morgue de Bello Monte ha disminuido, debido a que los demás son llevados al Hospital Ana Francisca Pérez de León, en Petare y al Hospital de Coche, donde habilitaron unos recintos forenses para realizar autopsias, por ello los periodistas ya no realizamos un conteo de los muertos por hechos de violencia que llegan a la morgue de Bello Monte, debido a que es una cifra maquillada.

La violencia no para

La ciudad de Caracas despierta temprano, pero se opaca en algunos sectores populares cuando cae el sol. La gente ya no confía en andar deambulando en la oscuridad, debido a que los forjadores de muerte no dan tregua.

Foto: Lysaura Fuentes

En Caracas se registra una violencia descomunal. Los asesinatos por robos, secuestros, pasionales, por odio, enfrentamientos, extorsiones y demás se manifiestan en las historias de los familiares de las víctimas que llegan a la morgue. Zonas como El Valle, La Vega, Petare, Catia, repuntan en los hechos de violencia.

Los zamuros

La morgue de Bello Monte cuenta con otro visitante se trata de un pájaro negro con un pico alargado que deambula entre la basura y los arboles del lugar.

Foto: Lysaura Fuentes

Los zamuros son silenciosos, cautelosos, buscan la carroña entre la basura que está infectada con materiales químicos, sangre coagulada, batas azules y guantes desgastados. Son visitantes asiduos de aquel lugar cargado de muerte y desolación.



Advertisement

Tendencias