article-thumb
   

Crónicas Bolivarianas: Sinvergüenzometría bolivariana, por Omar Estacio Z.

mar Estacio Z. | 29 noviembre, 2019

Caracas.- “Cuando tu carácter está construido sobre bases morales y espirituales, esa forma de vivir contagia e influencia a millones de personas”. Excelente, muy auspiciosa la anterior frase de Martin Luther King. Solo que habría que sopesarla, para equilibrar las cosas, con la misma influencia y contagio, cuando el malvivir de determinado sujeto, se levanta sobre bases contrarias.

Le puede interesar: Crónicas Bolivarianas: Confraternidad guisadora, por Omar Estacio Z

Cierto, individuo, por ejemplo, ladrón, gordiflón, tragón – sobre todo de dólares, euros, yenes, yuanes y hasta de monedas envilecidas, porque de bolivaritos pa´rriba todo es cacería – bigotón, epulón, sinvergüenza pues de esto último, se trata la presente crónica.





– ¿Habrá en entre nosotros alguna oveja blanca, por ahí, que no haya salido como, yo, es decir, sin la palabra pudicia en su diccionario vital, que se abochorne por algo, por una vainita aunque sea, y con ello,se constituya en la deshonra de todos nosotros? ¿ ah?
– ¡Nooo! – le responderán, al pater famliae, en coro, sin faltar, ninguno – narcohijos, narcosobrinos, narcoprimos, narcoparientes, la narcolegal y la narcorreglamentaria, sin faltar las narcosuegras.

Habrá que medir y pesar, en tales casos, la onda expansiva de la desvergüenza. Si hay que cerrar una calle completa, con garita y personal de seguridad, no para proteger a sus residentes sino para salvarnos a nosotros de semejante pandilla, el sinvergüenzómetro, de tal onda expansiva, marcará siete y medio, en escala de Ritchner. Si el fenómeno, abarca toda una urbanización, se extiende a la casa del partido y de allí con metástasis, campea fueros en la narcopatota desgobernante, de movimiento sísmico se convertirá en terremoto y cataclismo, sucesivamente, hasta llegar al sálvese quien pueda del caradurismo.

Lo anterior me venía a la memoria, el jueves pasado, supuesto Día de la Aviación Militar, que no es más que otro aniversario del ominoso bombardeo contra hogares de Caracas por los celebrantes de la, no menos desvergonzada, fecha patria.





¿Y no hay en dicho componente ni un solo generalote o subalterno de generalote, que no sea tan Madrino y celestino, como para detener tal endemia de desvergenza?

Comentarios

comentarios