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¿Cuál es la serie más vista de Netflix en Venezuela esta semana?

El 30 de mayo de 1973 el avión HK-1274 de la extinta aerolínea colombiana Sociedad Aeronáutica de Medellín (SAM), fue secuestrado por dos hombres, quienes al principio aseguraron ser integrantes del Ejército de Liberación Nacional (ELN), aunque después se conoció que eran dos futbolistas de nacionalidad paraguaya con dificultades económicas

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Caracas/Foto: Netflix. La popular plataforma de streaming Netflix estrenó el pasado 10 de abril la miniserie “Secuestro del vuelo 601” basada en un hecho real ocurrido en Colombia en el año 1973. En Venezuela se ubica en el primer puesto de las producciones más vistas en esta última semana. 

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El 30 de mayo de 1973 el avión HK-1274 de la extinta aerolínea colombiana Sociedad Aeronáutica de Medellín (SAM), fue secuestrado por dos hombres, quienes al principio aseguraron ser integrantes del Ejército de Liberación Nacional (ELN), aunque después se conoció que eran dos futbolistas de nacionalidad paraguaya con dificultades económicas.

Los sujetos fueron identificados como Eusebio Borja, de 27 años, y Francisco Solano López, de 31. 

La aeronave despegó de Pereira con 84 personas a bordo, quienes vivieron 60 horas de angustia, en un vuelo que hizo 12 aterrizajes y 12 despegues, de acuerdo a El Tiempo, medio que cubrió los hechos. 

El avión cubría la ruta: Cali, Pereira y Medellín.

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Foto: Captura de pantalla / El Cooperante

Las exigencias iniciales de los secuestradores fueron 200 mil dólares por el rescate y la liberación de unos presos políticos en el Socorro, Santander, las cuales fueron rechazadas por el Gobierno colombiano, dirigido para aquel entonces por el presidente Misael Eduardo Pastrana Borrero.  

Luego de varias horas de secuestro, los encapuchados ingresaron a la cabina y amenazaron a los capitanes, a quienes les exigieron desviarse hasta Aruba. 

Al llegar, los secuestradores aumentaron el valor de rescate solicitado a 300 mil dólares. A las 3:15 de la madrugada del 1 de junio de ese mismo año, el avión despegó del aeropuerto “Princesa Beatriz” con rumbo a Lima y con 50 mil dólares, un pago de rescate que hizo la empresa aérea. 

Por varias horas volaron sobre Costa Rica, Panamá y El Salvador. De acuerdo al relato de El Tiempo, los secuestradores ordenaron el aterrizaje en cada aeropuerto, pero se les fue negado.

Tras 32 horas del inicio del secuestro, el avión regresó por tercera vez a Aruba, desde donde los sujetos enviaron un ultimátum. 

“Si a las 11 de la mañana del día siguiente no recibimos el dinero, habrá consecuencias”. 

Una vez en Aruba, la aerolínea pidió a los secuestradores cambiar la tripulación ante el riesgo que representaba la fatiga de los pilotos, pero ante una nueva amenaza de aumento del precio de rescate, la compañía envió a un grupo de tripulantes con otro maletín con 50 mil dólares en su interior. 

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Tras ellos, los secuestradores pidieron que el avión se dirigiera hacia el sur, donde hicieron una parada en la ciudad de Lima, Perú, para recargar combustible y conseguir algo de comida. También hicieron otra parada en Mendoza, Argentina, donde la aeronave solo quedó con la tripulación y los sujetos. 

¿Qué pasó con los secuestradores? 

Tanto Solano López como Boja llegaron a Pereira a buscar suerte en el fútbol, sin embargo, se encontraron con varios rechazos y dificultades económicas, lo que, según El Tiempo, los habría llevado a iniciar “un negocio” para el que necesitaban capital.

Los pasajeros afirmaron que los hombres no tendrían  un historial de pertenecer a grupos delictivos, sino que buscaban establecer un récord de duración en un secuestro, pues, según el medio colombiano, se lo habrían mencionado a varios tripulantes y les satisfacía más que obtener dinero.

Cuando se encontraban rumbo a la ciudad de Buenos Aires, los hombres acordaron un pacto con los pilotos. La intención era que cada uno descendiera en distintos puntos con una azafata como rehén. 

Pero los pilotos lograron persuadirlos para que bajaran solos, liberaran a los rehenes restantes y se comprometieron a no comunicar sus destinos a la torre de control hasta el retorno de la aeronave a Argentina. 

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Solano López y Borja dejaron la aeronave con 25 mil dólares cada uno.

Cinco días después del escape,  Solano López fue detenido en Asunción y, posteriormente, fue trasladado a Medellín, donde permaneció cinco años en prisión. Sin embargo, las autoridades nunca lograron dar con el paradero de Borja, quien, se presume, todavía sigue con vida. 



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