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De Doña Caraotica a La Casa del Llano: Los negocios que cerraron por la dura crisis

El Cooperante | 6 marzo, 2018

Caracas, 6 de marzo.- Fachadas grises con las rejas abajo son parte de la Caracas de hoy, en la que la que a diario se asiste al funeral de algún negocio que ha cerrado sus puertas en silencio. Un día una librería, otro una peluquería, otro un restaurante. Ir de compras a un centro comercial es ver una exhibición de maniquíes desvestidos, locales cerrados o con poquísima mercancía.

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En las calles más comerciales de la ciudad, hileras de negocios dan paso al abandono en un proceso lento, pero ya muy perceptible, como consecuencia de la crisis económica que sacude Venezuela. El PIB del país sudamericano se contrajo un 14% en 2017 tras hacerlo un 16,5% en 2016, según el Fondo Monetario Internacional (FMI), y la inflación superó el 2.400%, publicó El País.

Icónicos negocios que eran parte de la tradición culinaria de Caracas han cerrado sus puertas. Recientemente fueron las ventas de arepas Doña Caraotica y La Casa del Llano, que en un tiempo fueron parada obligatoria del caraqueño que se iba de fiesta hasta el amanecer; también los restaurantes Punta Grill y La fonda de Las Mercedes, todos ubicados en el lugar que el presidente Nicolás Maduro pidió visitar a quienes aseguran que hay crisis.

“Manden una cámara a los restaurantes de Altamira, La Castellana y Las Mercedes para que vean la crisis humanitaria y las garrafas de whisky que pasean por ahí. Esa es Venezuela”, dijo el mandatario la semana pasada. “Una ciudad sin comercio es una ciudad muerta”, afirma Víctor Maldonado, gerente general de la Cámara de Comercio de Caracas.


“Y las areperas, esos negocios típicos abiertos casi 24 horas, comienzan a ser una especie en extinción en del país”, agrega. El gremio de comerciantes integra a unas 40.000 empresas, entre las cuales 9 de cada 10 son pequeños negocios a puerta de calle.

“Hace 15 años había 80.000 negocios en Caracas, pero la tasa de mortalidad nos los ha llevado a la mitad. Los pequeños negocios son los que han podido sobrevivir porque los dueños pueden despachar a los empleados y trabajar ellos y además nunca vivieron de los dólares preferenciales del Gobierno que solo llegaron a 20.000 empresas de las 200.000 que quedan en el país”, afirma Maldonado.

El restaurante chino Aiqun, en Colinas de Bello Monte —en el sureste de Caracas—, cerró en enero. Otros negocios de asiáticos, típicos entre estudiantes ávidos de cerveza barata, también dejaron de funcionar. Discovery Bar, popular tarima de bandas de rock, puso el candado a los conciertos en septiembre pasado.

Otros sitios de tradición como las panaderías La Ensaimada y Mar Bel, en el centro de la ciudad, apagaron los hornos hace varios meses. Ambos negocios de tradición española ofrecían dulcería típica ibérica como ensaimadas, turrones, polvorones, mazapán, almendrados, que están en el paladar venezolano. En avenidas del oeste de la ciudad como la José Antonio Páez, en El Paraíso, se contaban 27 negocios cerrados la tarde de un viernes tras el pago de la quincena.

 

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