article-thumb
   

De esta manera el chavismo se apropió y luego destruyó la Siderúrgica del Orinoco

El Cooperante | 21 septiembre, 2018

Caracas.- Desde su reestatización en 2008 por la gestión de Hugo Chávez,  la Siderúrgica del Orinoco “Alfredo Maneiro” (Sidor), ha reducido su producción a los niveles más bajos de la historia de la industria. De acuerdo con el más reciente reporte del Correo del Caroní, hasta agosto del presente año, la acería más grande del país solo operó a 1,4% de su capacidad total, un promedio de contracción de 66,5% con respecto al mismo periodo de 2017.

Lea también: Mientras Hugo Chávez prometía acabar con la pobreza cobraba 25 millones de dólares en comisión

Trabajadores advierten que el panorama es desalentador, y aseguran que la estatal está completamente destruida. Sidor arrancó su producción en el año 1962 con una capacidad instalada de 750 mil toneladas de acero y alcanzó su punto máximo en 2007 con 4,3 millones de toneladas, una cifra que, aunque el Ejecutivo socialista ha prometido alcanzar desde su nacionalización en 2008, no se ha alcanzado.

Nacionalización “para el pueblo”

Corría el 9 de abril del mencionado año cuando el entonces vicepresidente de la república Ramón Carrizales, anunció que, por órdenes de Chávez, Sidor sería nacionalizada, alegando irregularidades y atropellos a los trabajadores por parte de Ternium, empresa perteneciente al grupo argentino Techint que tenía 60% de las acciones de la siderúrgica y que la gestionó desde 1997, cuando por primera vez fue privatizada.

“Ahora, recuperada por el Gobierno revolucionario, yo estoy seguro que los trabajadores de Sidor se unirán con nosotros y con el pueblo, para que Sidor ahora se ponga al frente, como un gran motor, para construir el socialismo”.


En conjunto con la reestatización de la siderúrgica, el fallecido mandatario nacional informó que Pdvsa y Sidor acordarían un convenio para impulsar la producción de tubos y acero para las plataformas petroleras. Además, la estatal de petróleos haría una inversión considerable para crear una nueva compañía, la Corporación Siderúrgica Venezolana (CSV), que tendría como fin “ordenar todo el sector”.

“Trabajadores de Sidor, vamos a transformar la siderúrgica en una empresa socialista, del Estado socialista, de los trabajadores socialistas, para impulsar la revolución bolivariana”.

Chávez explicó que la inversión de Pdvsa sería reintegrada por la Corporación con el suministro de tubos que la petrolífera necesitara a futuro, pero al finalizar el año, Sidor redujo su producción casi en un 20%. Según Noticias24, el entonces ministro de Industrias Básicas y Minerí­a, Rodolfo Sanz, reportó que la siderúrgica, que arrancó sus operaciones de la mano del Gobierno en julio, había alcanzado una producción de 3,58 millones de toneladas.

Sanz adjudicó la contracción, de 17 puntos porcentuales, al paro laboral que se llevó a cabo entre enero y marzo de ese año, pese a esto, la producción decayó entre noviembre, con 263,000 toneladas, y diciembre, con 247,000, de acuerdo con informes aportados por el propio funcionario.

Sidor en caída libre

Nada mejoró en los años consiguientes. En 2009 la producción cayó a 3,1 millones de toneladas y en 2010 se registró la primera caída abrupta, con 1,8 millones de toneladas de acero líquido al cierre de año, pese a esto, Carlos D’Oliveira, el presidente de la acería, manifestó su conformidad con la cifra, puesto que el estimado era de 1,6 millones de toneladas.

Le puede interesar: En detalle: Así fue como el chavismo le entregó Pdvsa a China

“A pesar de las dificultades, una vez más, los siderúrgicos demostramos nuestro compromiso, pues llegamos a pensar que sólo se lograría una producción de más de 900 mil toneladas de acero líquido al cierre del 2010”, dijo D’Oliveira a comienzos de 2011, año para el que prometió incrementar la producción a 4,3 millones de toneladas.

Para alcanzar la meta, Sidor se propuso un plan de rehabilitación de la maquinaria y modernización de la misma al que se designó un presupuesto de 97,896,500 bolívares fuertes y 4,460 millones de dólares suministrados a través del Fondo Conjunto China-Venezuela. Ese año, la producción se levantó, alcanzando 2,4 millones de toneladas de acero líquido, pero este auge duró poco.

En 2012, la producción cayó a 1,7 millones de toneladas, lo que impulsó un cambio de gestión en la siderúrgica. D’Oliveira fue destituido y en su lugar se designó a Rafael Gil Barrios, el primer militar que estuvo a cargo Sidor. Con su llegada, se prometió impulsar la producción a 4,5 millones toneladas, es decir, 200,000 toneladas más que durante la última gestión de la extranjera Ternium.

Lea además: ¿Otro guiso? Lo que hay detrás del plan de “recuperación” de Pdvsa

Pero, una vez más, la acería no alcanzó los objetivos propuestos. En 2013, Gil Barrios fue removido del cargo, y en sustitución se nombró a Justo Noguera Pietri, quien no estuvo más de dos meses a la cabeza de Sidor. Durante su corta gestión, el también militar propuso un plan de recuperación que pronosticaba una producción aún mayor de la que prometía su antecesor.

Según el proyecto de Noguera Pietri, la siderúrgica era capaz de alcanzar los 5,8 millones de toneladas de acero líquido al cerrar 2013, sin embargo, por primera vez en 30 años, la producción llegó a 1,5 millones de toneladas, apenas un 36% de lo alcanzado antes de la nacionalización.

El general Javier Sarmiento fue quien condujo la empresa entre julio de 2013 y mayo de 2014, cuando se nombró al también general Tomás Schwab Romaniuk, quien cerró el año con 1,03 millones de toneladas de acero líquido. Después de tres años en caída libre, Sidor finalmente recuperó 8% de su producción con respecto al año anterior, alcanzando 1,1 millones de toneladas para finales de 2015.

“Nuestro objetivo es no perder de vista el aumento progresivo de la producción y recuperar la capacidad productiva de la Planta, con el esfuerzo de todos los trabajadores y trabajadoras, todos como un solo equipo, (…) para ello, estamos ejecutando las acciones necesarias para que la próxima semana se reinicien las operaciones tanto en la acería de Palanquillas como en Planchones,tras culminar las labores de mantenimiento y la llegada al país de los insumos y las materias primas necesarios”.

No obstante, en 2016 la producción se fue a pique. Schwab Romaniuk fue sustituido por el general Juan Vicente Paredes Torrealba, quien a los dos meses fue relevado por Justo Noguera Pietri, quien, pese a asegurar que Sidor estaba operando al 45% de su capacidad, cerró 2016 la producción con 307,783 toneladas de acero líquido, el récord más bajo de toda la historia.

Plan recuperación

Pero poco antes de culminar 2016, el Gobierno activó el Plan Recuperación Sidor, el cual, comprendía seis fases con las que se pretendía aumentar la capacidad a cuatro millones de toneladas de acero líquido para 2018, año en el que se preveía ejecutar la última fase del proyecto.

“Yo les aseguro que, a finales del año próximo, nosotros estaremos entregando 300 mil toneladas por mes, estamos hablando de más de 3 millones de toneladas a nuestro país, cubrir el mercado nacional, y exportar”, dijo Noguera Pietri en agosto de 2016. 

Lo cierto es que esta fue una promesa más que quedó en el recuerdo, puesto que 2017 y 2018 han registrado cifras de producción más bajas que en todos los periodos anteriores. Según cifras del Correo del Caroní, hasta diciembre pasado se calcularon 309,107 toneladas de acero líquido, y no 950,000 como prometió el ministro de Industrias Básicas, Juan Arias; mientras que en lo que va de año, se registran apenas 50,128 toneladas de producción.

“Sidor se está levantando y seguirá rumbo a la victoria”, auguró Arias en septiembre de 2017, mientras que Noguera Pietri, manifestó su satisfacción por los logros alcanzados a finales de año. 

“Todas estas acciones demuestran que Sidor es una empresa productiva y autosustentable, que se ha convertido en punto clave para impulsar la economía del país, por su capacidad de exportación y por el fortalecimiento e impulso de la economía nacional”, celebró.

¿Qué ha hecho el Gobierno?

En respuesta a esta casi paralización técnica de Sidor, el Ejecutivo tomó una serie de medidas en los últimos tres meses. La primera de ellas, adscribir la CSV al Ministerio de Industrias Básicas, renonmbrado como Ministerio de Industrias y Producción Nacional y encabezado por Tareck El Aissami.

Lea también: La posible estafa del Gobierno con el plan de “ahorro en oro”

La segunda, adscribir la CSV a la Corporación Venezolana de Guayana (CVG), y a su vez, a Sidor. La tercera, cambiar al presidente de la acería. El 30 de agosto fue designado titular de la empresa Rubens Llanes en sustitución de Humberto Calles.

Llanes es ingeniero material egresado de la Universidad Simón Bolívar, con especialización en Siderúrgia, Diplomado en Administración de Grandes Empresas y 32 años de experiencia, según reza el currículo publicado por la siderúrgica. Es el primer profesional especializado en el área que ocupa Sidor desde su nacionalización, en 2008.

Pocos días antes de su nombramiento, el Ministerio de Industrias y Producción Nacional adjudicó un presupuesto adicional al anual por más de 30 billones de bolívares del antiguo cono, unos 300 millones de bolívares soberanos, pese a esto, trabajadores de Sidor dijeron a Correo del Caroní que a casi un mes de la nueva gestión no ha habido mayores cambios.

“No se ha hecho nada. Hasta ahora lo único que hay es el cambio de la directora de Recursos Humanos. No ha habido ningún cambio. Dieron unos recursos, pero fue en bolívares y la mayoría de los insumos para producir son importados. Ese dinero seguro lo usaron para gastos de nómina o algunos proveedores nacionales”, explicaron los empleados.

En claves

Para la fecha de su estatización, Sidor era considerada la primera empresa no petrolera exportadora en el país, además de ser la cuarta productora de acero integrado en América Latina y la primera de la región Andina.

En el lapso de diez años, la extranjera Ternium logró que Sidor alcanzara niveles de producción sin precedentes. En su último año bajo la gestión Techint, la acería produjo 358,916 toneladas de acero líquido mensual, casi el total de la capacidad de producción instalada, de 400,000.

Entre 2013 y 2017, los peores años de producción de Sidor, fueron designados cuatro militares: Rafael Gil Barrios, Justo Noguera, Javier Sarmiento, Tomás Schwab y Juan Vicente Paredes Torrealba.

La gestión de Noguera Pietri, actual presidente ad honorem de la siderúrgica, ha sido la más crítica de todas.

Ninguno de los titulares designados para dirigir la acería, anteriores a Rubens Llanes, tenían experiencia en el campo de la factoría.

Desde 2014, según Correo del Caroní, la siderúrgica más importante del país está en quiebra.

Asimismo, desde su nacionalización, en 2008, la producción ha caído más del 90%.

Comentarios

comentarios